eLogos

Sacerdocio

También: Sumo sacerdote · Sacerdote · Cohen

Oficio de mediación entre Dios y el pueblo, encargado de ofrecer los sacrificios y de custodiar el culto; en Israel se reservó a Aarón y sus descendientes, con un sumo sacerdote a la cabeza.

En la Biblia

Instituido en el Sinaí, el sacerdocio aarónico ofició en Israel hasta la destrucción del Templo (Éxodo 28:1; Levítico 8). La carta a los Hebreos lo presenta como provisional frente a un sacerdocio «según el orden de Melquisedec» (Salmo 110:4; Hebreos 7:11-17).

Etimología

El sacerdote es en hebreo כֹּהֵן kōhēn (de origen discutido); el sumo sacerdote, הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל ha-kōhēn ha-gādôl, «el sacerdote mayor». El castellano «sacerdocio» procede del latín sacerdos.

Entre lo santo y lo común

El sacerdote es el especialista de lo santo. Su tarea principal no es predicar ni gobernar, sino hacer posible que el pueblo se acerque a Dios sin morir: ofrecer los sacrificios, custodiar el santuario y, sobre todo, distinguir. Dios se lo encarga así a Aarón: «para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos» Levítico 10:10-11.

Por eso el sacerdote también enseña. La bendición de Moisés a Leví dice que ellos «enseñarán tus juicios a Jacob, y tu ley a Israel» Deuteronomio 33:8-10, y Malaquías lo resume: «los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley» Malaquías 2:7.

Sacerdotes y levitas

En el Pentateuco hay dos niveles. Los sacerdotes son Aarón y sus descendientes, los únicos que ofician en el altar. Los levitas, el resto de la tribu de Leví, sirven en el santuario —transportan el tabernáculo, lo guardan, ayudan a los sacerdotes—, pero no pueden tocar el altar Números 3:5-10. Al frente de todos está el sumo sacerdote, el único que entra en el lugar santísimo, una vez al año, el día de la Expiación.

El sacerdote lleva vestiduras propias —túnica, cinto, turbante y, el sumo sacerdote, el efod y el pectoral con el Urim y el Tumim— que se describen con detalle Éxodo 28:2-4, y es consagrado con un rito de siete días de lavamiento, unción y sacrificios Levítico 8:1-13.

Un reino de sacerdotes

Junto al sacerdocio de una familia, la Biblia habla de un sacerdocio del pueblo entero. En el Sinaí, Dios propone a Israel ser «un reino de sacerdotes, y gente santa» Éxodo 19:6: todo el pueblo como mediador entre Dios y las naciones.

En el Nuevo Testamento

Jesús no era de la tribu de Leví, y los evangelios nunca lo llaman sacerdote. Es la carta a los Hebreos la que desarrolla la idea: Jesús es sumo sacerdote «según el orden de Melquisedec», el rey-sacerdote de Salem que bendijo a Abraham, no según el de Aarón Hebreos 7:11-17; y es un sumo sacerdote capaz de compadecerse, porque fue tentado en todo Hebreos 4:14-16. Pedro aplica a los creyentes el título de Éxodo: «real sacerdocio, nación santa» 1 Pedro 2:9.

Aparece en

117 fichas de eLogos usan este término; estas son las que más lo usan:

Ver las 105 restantes