Egipto es el vecino grande de la Biblia. Cuando Abram baja al Nilo, los egipcios llevaban más de mil años gobernados por faraones; cuando nace Jesús, el país tenía tres mil años de historia y era una provincia romana. Para los pueblos de Canaán, el Nilo era la reserva de alimento cuando fallaba la lluvia, el poder que cobraba tributo y el lugar donde refugiarse cuando las cosas iban mal en casa. Para entender por qué Egipto pesa tanto en el relato bíblico hay que conocer primero al pueblo que lo habitaba.
El nombre de los egipcios
En hebreo el país se llama Miṣrayim, y Génesis da ese nombre a un hijo de Cam, hermano de Cus y de Canaán Génesis 10:6. La forma tiene terminación de dual, y por eso se ha propuesto que alude a las «dos tierras», el Alto y el Bajo Egipto, aunque esa explicación no está demostrada; el nombre se parece al Muṣur de los textos acadios.
Los egipcios no se llamaban así. Llamaban a su país Kmt, «la tierra negra», por el limo oscuro que el Nilo dejaba cada año, frente a Dšrt, «la tierra roja», el desierto que la rodeaba. «Egipto» es la palabra griega Aígyptos, que la mayoría de especialistas deriva de Ḥwt-kꜣ-Ptḥ, «casa del ka de Ptah», el nombre del gran templo de Menfis.
Historia del pueblo egipcio
Lo que sigue sale sobre todo de las fuentes egipcias y de la arqueología, no de la Biblia. Se señalan los puntos en los que las dos historias se cruzan.
Varios de esos faraones de la última etapa aparecen en la Biblia con su nombre. Sisac (Sheshonq I), el fundador de la dinastía libia, saquea Jerusalén en tiempos de Roboam 1 Reyes 14:25-26. Tirhaca (Taharqo), de la dinastía cusita, sale contra Senaquerib 2 Reyes 19:9. Necao II mata a Josías en Meguido 2 Reyes 23:29 y es derrotado por Nabucodonosor en Carquemis Jeremías 46:2. Hofra (Apries) es el faraón en cuyas manos Jeremías anuncia que caerá Jeremías 44:30. Nahúm, por su parte, recuerda el saqueo de Tebas por los asirios en 663 a.C. como advertencia para Nínive Nahúm 3:8-10.
Un pueblo organizado en torno al Nilo y al faraón
Egipto vive de la crecida anual del Nilo, que riega y abona el valle sin depender de la lluvia. Eso hace posible una agricultura muy productiva y exige una administración fuerte: medir las crecidas, repartir el agua, almacenar el grano y cobrar impuestos. En la cima está el faraón, rey y mediador entre los dioses y el país; debajo, un cuerpo de escribas, funcionarios y sacerdotes.
La historia de José refleja ese mundo con bastante precisión. El faraón pone a José al frente de todo el país y le da su anillo, vestidos de lino y un carro Génesis 41:40-43; José almacena el grano de los años buenos en las ciudades Génesis 41:48-49. Durante el hambre, los egipcios venden sus tierras al faraón y pasan a pagarle la quinta parte de la cosecha, salvo los sacerdotes, que tienen su propia ración Génesis 47:20-26.
El texto anota también la distancia cultural entre egipcios y extranjeros. Los egipcios no comen con los hebreos Génesis 43:32, y los pastores les resultan aborrecibles, por lo que la familia de Jacob se instala aparte, en Gosén Génesis 46:34.
La religión de los egipcios
Los egipcios adoraban a muchos dioses, ligados a las fuerzas de la naturaleza y a cada ciudad: Ra, el sol; Osiris, señor del más allá; Isis; Ptah en Menfis; Amón en Tebas. El faraón era considerado hijo del dios sol. La preocupación por la vida después de la muerte explica la momificación y las tumbas monumentales.
La Biblia recoge algunos de esos rasgos sin detenerse a describirlos. José se casa con la hija de un sacerdote de On, la ciudad del sol Génesis 41:45. Jacob y José son embalsamados a la manera egipcia, y el texto da hasta el número de días Génesis 50:2-3, Génesis 50:26. Los magos del faraón imitan con sus artes las primeras señales de Moisés Éxodo 7:11.
El relato de las plagas se lee en ese contexto. Antes de la última, Dios anuncia que ejecutará juicios contra todos los dioses de Egipto Éxodo 12:12, y Números lo repite al recordar la salida Números 33:4.
Egipto e Israel
La relación de Israel con Egipto cambia de signo varias veces, y la Biblia recoge todas esas etapas.
Refugio. Cuando hay hambre en Canaán, la solución es bajar a Egipto. Lo hace Abram Génesis 12:10 y lo hacen los hijos de Jacob, en un tiempo en que toda la tierra acude a comprar el grano que José ha almacenado Génesis 41:55-57. El faraón instala a la familia en Gosén, la mejor tierra del delta para el ganado Génesis 47:5-6.
Servidumbre. Un faraón que ya no recuerda a José ve en los israelitas una amenaza y los pone a construir las ciudades de almacenamiento de Pitón y Ramesés Éxodo 1:8-14. Desde entonces, Israel recuerda a Egipto como la «casa de servidumbre» Éxodo 20:2. Las plagas golpean al país entero; al salir, los israelitas piden a los egipcios objetos de plata y oro, y ellos se los dan Éxodo 12:35-36, y el ejército que los persigue se hunde en el mar Éxodo 14:26-28.
El relato no convierte a todos los egipcios en enemigos. Las parteras engañan al faraón Éxodo 1:17, su hija salva y cría a Moisés Éxodo 2:5-10, y la ley manda no aborrecer al egipcio, «porque forastero fuiste en su tierra» Deuteronomio 23:7.
Potencia vecina. Con la monarquía, Salomón se casa con una hija de faraón 1 Reyes 3:1 y Jeroboam se refugia en Egipto antes de ser rey 1 Reyes 11:40. Después llegan Sisac, Tirhaca y Necao.
Aliado poco fiable. Frente a Asiria primero y a Babilonia después, los reyes de Judá miran a Egipto como contrapeso. Isaías llama a esa alianza buscar refugio en la sombra de Egipto, que acabará en vergüenza Isaías 30:1-3, y Jeremías anuncia que el ejército egipcio que viene a socorrer Jerusalén se volverá a su tierra Jeremías 37:5-7. Tras la caída de la ciudad, un grupo de judíos huye a Egipto y se lleva a Jeremías con ellos Jeremías 43:5-7. Es el comienzo de una comunidad judía en Egipto que, siglos después, sería una de las más grandes del mundo.
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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Abram y la familia de Jacob bajan a Egipto por el hambre
GénesisAbram baja a Egipto por el hambre; más tarde José administra el grano del país y toda la familia de Jacob se instala en Gosén.
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La esclavitud en Egipto, las plagas y el éxodo
ÉxodoUn faraón que no conoció a José esclaviza a Israel; las plagas y el paso del mar lo liberan.
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Salomón, Sisac y Necao: Egipto y los reinos de Israel
ReyesSalomón se casa con una hija de faraón; Sisac saquea Jerusalén; Necao mata a Josías en Meguido.
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Isaías y Jeremías contra la alianza con Egipto
ProfetasIsaías y Jeremías reprochan a Judá que busque la protección de Egipto frente a Asiria y Babilonia.
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La huida de José, María y Jesús a Egipto
EvangeliosJosé y María huyen a Egipto con el niño para escapar de Herodes.
Del Egipto de los faraones al Egipto romano
El Egipto de José, con un faraón todopoderoso que dominaba la región, no es el de los profetas: un reino dividido, gobernado a veces por dinastías extranjeras, que promete ayuda y no la da. Ezequiel anuncia precisamente eso, un Egipto que volverá a ser reino pero pequeño, incapaz de dominar a otros Ezequiel 29:14-15. Isaías va más lejos y anuncia un día en que Egipto, Asiria e Israel serán juntos bendición, y Dios llamará a Egipto «pueblo mío» Isaías 19:23-25: el antiguo opresor aparece incluido en la promesa.
En tiempos del Nuevo Testamento, Egipto es provincia romana y Alejandría, la ciudad con la mayor comunidad judía fuera de Judea; allí se tradujo la Biblia hebrea al griego (la Septuaginta). Egipto vuelve a ser refugio: José y María huyen allí con el niño para escapar de Herodes, y Mateo lee el regreso con las palabras de Oseas, de Egipto llamé a mi hijo Mateo 2:13-15. En Pentecostés hay judíos de Egipto entre los oyentes Hechos 2:10, y Apolos, uno de los maestros de la iglesia primitiva, es de Alejandría Hechos 18:24.