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Velo del santuario

También llamado Velo, Velo del templo, Paróket, Cortina del santuario

52 Citas enlazadas

En el tabernáculo había varias cortinas, pero solo una se llamaba así. Tejida en azul, púrpura y carmesí sobre lino, con querubines bordados, colgaba de cuatro columnas doradas y separaba la sala de delante —el lugar santo— del cuarto del fondo, el santísimo, donde estaba el arca. En el culto nadie la cruzaba salvo el sumo sacerdote, y solo en el día de la Expiación, envuelto en una nube de incienso y con sangre en las manos. Cuando el campamento se ponía en marcha, Aarón y sus hijos entraban a descolgarla, y era ese mismo velo el que cubría el arca. El templo de Salomón tuvo su velo, y el de Herodes también. Los tres primeros evangelios cuentan que, al morir Jesús, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la carta a los Hebreos convirtió esa cortina en una de sus imágenes centrales.

Cronología

Su historia en 7 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Fuente externa · Tradición · Evangelios · Cartas.

  1. Durante la estancia en el Sinaí

    Tejido en el Sinaí

    Intervalo del texto Durante la estancia en el Sinaí

    • Un tejido de azul, púrpura, carmesí y lino, con querubines, colgado de cuatro columnas doradas. Éxodo 26:31-32 — antiguo testamento
    • Detrás de él va el arca: separa el lugar santo del santísimo. Éxodo 26:33 — antiguo testamento
    • Bezaleel lo fabrica, y Moisés lo cuelga al montar el tabernáculo para cubrir el arca. Éxodo 40:21 — antiguo testamento

    01 Cómo era el velo del tabernáculo · Relato: Una tienda en medio del campamento → · Sinaí

  2. Los cuarenta años del desierto

    Envolviendo el arca en el camino

    Intervalo del texto Los cuarenta años del desierto

    • Al levantar el campamento, Aarón y sus hijos descuelgan el velo y cubren con él el arca. Números 4:5-6 — antiguo testamento
    • Solo entonces se acercan los coatitas a cargarla, sin verla ni tocarla. Números 4:15 — antiguo testamento

    02 El velo cubría el arca cuando Israel se ponía en marcha

  3. Cada año, en el día de la Expiación

    El límite del culto

    Intervalo del texto Cada año, en el día de la Expiación

    • Aarón no puede entrar en todo tiempo «detrás del velo», para que no muera. Levítico 16:2 — antiguo testamento
    • En el día de la Expiación lo cruza con incienso y sangre para rociar el propiciatorio. Levítico 16:12-15 — antiguo testamento
    • El resto del año, la sangre se rocía siete veces «hacia el velo del santuario». Levítico 4:6 — antiguo testamento

    03 El sumo sacerdote tras el velo en el día de la Expiación

  4. Desde la construcción del templo

    En el templo de Salomón

    Intervalo del texto Desde la construcción del templo

    • Crónicas describe un velo de los mismos colores, con querubines. 2 Crónicas 3:14 — antiguo testamento
    • Reyes describe, en cambio, unas puertas de olivo cubiertas de oro a la entrada del santísimo. 1 Reyes 6:31-32 — antiguo testamento

    04 El velo en el templo de Salomón y en el de Herodes · Jerusalén

  5. Desde la reconstrucción de Herodes

    En el templo de Herodes

    Aproximada Desde la reconstrucción de Herodes (c. 20 a.C.)

    • Josefo describe una gran cortina babilónica bordada ante la entrada del templo. — fuente externa
    • La Misná habla de dos cortinas, separadas por un codo, ante el santísimo; cuál era el velo de los evangelios no se sabe. — tradición

    04 El velo en el templo de Salomón y en el de Herodes · Jerusalén

  6. La muerte de Jesús

    Rasgado de arriba abajo

    Intervalo del texto La muerte de Jesús

    • Jesús expira y el velo del templo se rasga en dos, de arriba abajo. Marcos 15:37-38 — evangelios
    • Mateo añade el temblor de tierra, las rocas partidas y los sepulcros abiertos. Mateo 27:50-53 — evangelios
    • Lucas sitúa el rasgado antes de la muerte, junto al oscurecimiento del sol. Lucas 23:44-46 — evangelios

    05 El velo del templo se rasgó al morir Jesús · Jerusalén

  7. Las cartas del Nuevo Testamento

    La imagen de Hebreos

    Aproximada Las cartas del Nuevo Testamento

    • Hebreos recuerda que tras el segundo velo solo entraba el sumo sacerdote, una vez al año. Hebreos 9:3-8 — cartas
    • La esperanza «penetra hasta dentro del velo», donde Jesús entró como precursor. Hebreos 6:19-20 — cartas
    • Los creyentes entran por el camino abierto «a través del velo, esto es, de su carne». Hebreos 10:19-20 — cartas

    06 El velo en la carta a los Hebreos

Historia

Cómo era el velo del tabernáculo

Éxodo 26:31-33 Leer esta escena aparte →

El tabernáculo tenía varias cortinas, y el hebreo las distingue. La del patio y la de la entrada de la tienda se llaman masak, «cortina, pantalla» Éxodo 26:36. La del interior tiene un nombre propio: פָּרֹכֶת paróket, que las Biblias en español traducen «velo». Su etimología es incierta; suele relacionarse con una raíz acadia vinculada a «cerrar» o «separar».

Las instrucciones la describen así: un tejido de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, con querubines hechos de obra primorosa Éxodo 26:31, colgado con ganchos de oro sobre cuatro columnas de acacia cubiertas de oro, asentadas en basas de plata Éxodo 26:32. Se colgaba debajo de los corchetes que unían las cortinas del techo, y detrás de él se metía el arca: el velo hacía separación entre el lugar santo y el santísimo Éxodo 26:33. Bezaleel lo fabricó según esas instrucciones Éxodo 36:35-36, y Moisés, al montar el tabernáculo, metió el arca y puso el velo para cubrirla Éxodo 40:21.

Obra de arte

Grabado de un interior de paredes de tablas. Al fondo, entre cuatro columnas, una cortina con figuras aladas. Delante de ella, un sacerdote con turbante y pectoral echa incienso sobre un pequeño altar del que sube humo. A la izquierda, un candelabro de siete brazos; a la derecha, una mesa con vasijas.
El lugar santo ante el velo: candelabro, altar del incienso y mesa El ilustrador borda los querubines del velo como ángeles de aspecto humano, al gusto del siglo XIX; Éxodo no describe su forma. Ilustradores de la Biblia Holman, El lugar santo, 1890. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El velo cubría el arca cuando Israel se ponía en marcha

Números 4:5-6 Leer esta escena aparte →

El velo tenía una segunda función que no se ve en el santuario montado. Cuando el campamento se ponía en marcha, Aarón y sus hijos entraban, descolgaban el velo y cubrían con él el arca; encima ponían una cubierta de pieles y un paño todo de azul Números 4:5-6. Solo después podían acercarse los coatitas a cargarla, sin verla ni tocarla Números 4:15.

El arca nunca quedaba a la vista: en el santuario, el velo la ocultaba de pie; en el camino, envuelta.

El sumo sacerdote tras el velo en el día de la Expiación

Levítico 16:2-15 Leer esta escena aparte →

La regla es clara: Aarón no puede entrar en todo tiempo en el santuario, «detrás del velo», delante del propiciatorio, para que no muera Levítico 16:2. Solo entraba en el día de la Expiación. Tomaba brasas del altar y dos puños de incienso, pasaba el velo y ponía el incienso sobre el fuego, para que la nube cubriera el propiciatorio; después rociaba con el dedo la sangre del becerro y del macho cabrío sobre el propiciatorio y delante de él Levítico 16:12-15.

El resto del año, el velo marcaba el límite del servicio sacerdotal. En algunos sacrificios por el pecado, el sacerdote mojaba el dedo en la sangre y la rociaba siete veces delante de Jehová, «hacia el velo del santuario» Levítico 4:6: tan cerca como se podía llegar sin cruzarlo. Y un sacerdote con un defecto físico no podía acercarse al velo ni al altar Levítico 21:23.

El velo en el templo de Salomón y en el de Herodes

2 Crónicas 3:14 Leer esta escena aparte →

El templo de Salomón repitió la estructura. Crónicas describe un velo de los mismos colores y con querubines 2 Crónicas 3:14; Reyes, en cambio, describe a la entrada del santísimo unas puertas de madera de olivo talladas y cubiertas de oro 1 Reyes 6:31-32. El templo reconstruido tras el exilio y agrandado por Herodes tuvo también su velo, y es el que mencionan los evangelios.

El velo del templo se rasgó al morir Jesús

Marcos 15:37-38 Leer esta escena aparte →

Los tres primeros evangelios incluyen un detalle en el relato de la muerte de Jesús. Marcos lo cuenta con sobriedad: Jesús da una gran voz y expira, y el velo del templo se rasga en dos, de arriba abajo Marcos 15:37-38. Inmediatamente después, el centurión que estaba frente a él dice: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios» Marcos 15:39.

Mateo añade que la tierra tembló, las rocas se partieron y se abrieron sepulcros Mateo 27:50-53. Lucas sitúa el rasgado antes de la muerte, junto al oscurecimiento del sol, y después pone en boca de Jesús: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» Lucas 23:44-46.

«De arriba abajo» es un detalle que Marcos y Mateo comparten. Ninguno de los dos lo explica.

Obra de arte

Pintura de tonos rojizos. En el interior del santuario, un sacerdote arrodillado se cubre la cabeza junto a un altar con un cordero encima, mientras otros dos, de pie, extienden los brazos asustados. Una grieta luminosa cruza la escena. A la izquierda, un candelabro de siete brazos; al fondo, una cortina rasgada deja ver el cielo con tres cruces.
Los sacerdotes en el santuario en el momento en que se rasga el velo El pintor imagina la escena desde dentro del templo, que los evangelios no describen, y coloca un cordero sobre un altar en la sala del candelabro, donde no se ofrecían víctimas. William Bell Scott, El rasgado del velo, 1869. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El velo en la carta a los Hebreos

Hebreos 10:19-20 Leer esta escena aparte →

La carta a los Hebreos convierte el velo en una de sus imágenes centrales. Describe la tienda del desierto con su primera sala y, «tras el segundo velo», la parte llamada lugar santísimo Hebreos 9:3; recuerda que en ella solo entraba el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, y concluye que mientras la primera parte seguía en pie, el camino al santuario no estaba abierto Hebreos 9:6-8.

La esperanza, dice, es un ancla que «penetra hasta dentro del velo», donde Jesús entró como precursor Hebreos 6:19-20. Y los creyentes tienen libertad para entrar en el lugar santísimo «por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne» Hebreos 10:19-20.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

Cuándo se rasgó el velo

Los tres evangelios sinópticos cuentan que el velo del templo se rasgó, pero no en el mismo momento del relato. Juan no lo menciona.

  • Marcos 15:37-38 Jesús da una gran voz y expira; entonces el velo del templo se rasga en dos, de arriba abajo.
  • Mateo 27:50-51 Después de que Jesús entrega el espíritu, el velo se rasga de arriba abajo; tiembla la tierra y se parten las rocas.
  • Lucas 23:44-46 El sol se oscurece y el velo se rasga por la mitad ANTES de que Jesús clame y expire.

Velo o puertas en el templo de Salomón

Reyes describe puertas de madera de olivo a la entrada del lugar santísimo; Crónicas describe un velo tejido como el del tabernáculo. Pueden haber coexistido, pero ninguno de los dos relatos menciona lo que dice el otro.

  • 1 Reyes 6:31-32 A la entrada del lugar santísimo, puertas de madera de olivo con querubines, palmeras y flores, cubiertas de oro.
  • 2 Crónicas 3:14 Salomón hizo el velo de azul, púrpura, carmesí y lino, con querubines bordados.

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