Listas que cuentan una historia
Para un lector moderno, las genealogías son la parte que se salta. Para el lector antiguo eran importantes, porque decían quién era quién. Saber de qué padre, de qué clan y de qué tribu venía alguien determinaba su tierra, su herencia, su oficio y su lugar en el pueblo.
Génesis está organizado con la fórmula «estas son las generaciones de…» (toledot), que aparece una decena de veces y marca el paso de una etapa a otra: los cielos y la tierra Génesis 2:4, Adán Génesis 5:1-5, Noé, los hijos de Noé, Sem, Taré Génesis 11:10-27… La genealogía de Sem desemboca en Abram, y así conecta la historia de toda la humanidad con la del pueblo elegido. Crónicas empieza también con nueve capítulos de genealogías que van de Adán hasta los que volvieron del exilio 1 Crónicas 1:1-4.
Para qué servían
- Derecho a la tierra y la herencia: la tierra se repartía por tribus y familias.
- Derecho al sacerdocio: solo los descendientes de Aarón podían ser sacerdotes. Tras el exilio, unos que «buscaron su registro de genealogías, y no se halló» fueron excluidos del sacerdocio hasta que hubiera un sacerdote con Urim y Tumim para decidir Esdras 2:61-63.
- Derecho al trono: el rey legítimo de Judá debía ser hijo de David.
- Continuidad de las promesas: mostrar que Dios cumple lo que prometió a Abraham y a David a lo largo de las generaciones.
No son listas completas
«Engendró» no siempre significa «fue el padre de»: puede querer decir «fue el antepasado de». Las genealogías saltan generaciones cuando les conviene. Mateo, por ejemplo, dice que «Joram engendró a Uzías» Mateo 1:1-17, pero Crónicas muestra que entre ellos hubo tres reyes: Ocozías, Joás y Amasías 1 Crónicas 3:10-12. Mateo los omite para que su lista tenga tres grupos de catorce generaciones: de Abraham a David, de David al exilio y del exilio a Cristo.
Dos genealogías de Jesús
Mateo empieza en Abraham y baja hasta Jesús, pasando por David y Salomón Mateo 1:1-17. Lucas sube desde Jesús hasta Adán, «hijo de Dios», pasando por David y su hijo Natán Lucas 3:23-38. La de Mateo subraya que Jesús es el heredero de Abraham y del trono de David; la de Lucas, que pertenece a toda la humanidad.
Pablo advierte contra quienes se pierden en «fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación» 1 Timoteo 1:3-4: el valor de las genealogías está en lo que muestran, no en especular con ellas.