Matías aparece en un solo episodio de la Biblia, en el primer capítulo de los Hechos, y toda su historia es la de su elección. Antes de ella el texto no lo había nombrado; después de ella no vuelve a hacerlo. Y, sin embargo, la escena dice de él algo importante: por la condición que se fija para elegirlo, había seguido a Jesús desde el principio.
Elección de Matías como apóstol en lugar de Judas
Hechos 1:15-26 Leer esta escena aparte →Entre la ascensión y Pentecostés, los discípulos esperan en Jerusalén. Son unos ciento veinte, y Pedro se levanta en medio de ellos para plantear un asunto pendiente: el lugar que ha dejado vacío Judas Iscariote, que había sido contado entre ellos y había tenido parte en su ministerio Hechos 1:15-17. Apoya la necesidad de sustituirlo en dos pasajes del libro de los Salmos, el último de los cuales dice «tome otro su oficio» Hechos 1:20 Salmos 69:25 Salmos 109:8.
Pedro fija la condición. El candidato tiene que ser uno de los que anduvieron con ellos todo el tiempo que Jesús estuvo entre ellos, desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue llevado al cielo, para que sea con ellos testigo de su resurrección Hechos 1:21-22. Se proponen dos: José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y Matías Hechos 1:23. Oran pidiendo al Señor, que conoce los corazones, que muestre a cuál de los dos ha escogido; echan suertes, y la suerte cae sobre Matías, que es contado con los once apóstoles Hechos 1:24-26.
Después
Desde ese momento Matías es uno de los doce, aunque no vuelva a ser nombrado. El día de Pentecostés, Pedro se pone en pie «con los once» Hechos 2:14, y más adelante son «los doce» quienes convocan a la comunidad para elegir a los siete Hechos 6:2. En los dos casos, la cuenta solo sale incluyendo a Matías.