El Urim y el Tumim en el pectoral, sobre el corazón de Aarón
Éxodo 28:30 Leer esta escena aparte →El Urim y el Tumim aparecen por primera vez al final de las instrucciones del pectoral, en una sola frase: «Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová» Éxodo 28:30. No se manda fabricarlos, como se manda fabricar todo lo demás; solo ponerlos. El día de la consagración, Moisés coloca el pectoral sobre Aarón y mete dentro el Urim y el Tumim Levítico 8:8.
En la bendición que Moisés da a las tribus antes de morir, la de Leví empieza por ellos: «Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso» Deuteronomio 33:8. Son el distintivo del sacerdocio, lo primero que se nombra de la tribu.
Josué recibirá la dirección de Dios «por el juicio del Urim»
Números 27:18-21 Leer esta escena aparte →Cuando Moisés pide un sucesor, Dios le manda tomar a Josué, imponerle las manos delante del sacerdote Eleazar y de toda la congregación, y darle parte de su autoridad Números 27:18-20. Pero el texto marca una diferencia. Con Moisés Dios hablaba «cara a cara» Números 12:8; Josué se presentará ante el sacerdote Eleazar, «y él le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová». A la palabra de esa consulta saldrán y entrarán él y todo Israel Números 27:21.
El Urim es así el instrumento con que se dirige al pueblo en sus movimientos y en la guerra, y queda en manos del sacerdote, no del jefe militar.
Saúl echa suertes entre el pueblo y su hijo Jonatán
1 Samuel 14:36-42 Leer esta escena aparte →Después de una victoria sobre los filisteos, Saúl quiere perseguirlos de noche. El sacerdote propone acercarse primero a Dios, y Saúl pregunta si debe bajar tras ellos. Ese día Dios no responde 1 Samuel 14:36-37. Saúl concluye que alguien ha pecado y jura que morirá aunque sea su propio hijo Jonatán 1 Samuel 14:38-39.
Entonces pone a todo el pueblo de un lado y a sí mismo y a Jonatán del otro, y pide a Dios: «Da suerte perfecta». La suerte cae sobre Saúl y Jonatán, y el pueblo queda libre; echa suertes de nuevo entre los dos, y cae sobre Jonatán 1 Samuel 14:40-42. Jonatán había comido miel sin saber que su padre había jurado maldecir a quien comiera antes de caer la noche 1 Samuel 14:24 1 Samuel 14:27.
Saúl no recibe respuesta «ni por Urim» y busca a la adivina de Endor
1 Samuel 28:3-7 Leer esta escena aparte →Al final de su reinado, Samuel ha muerto y los filisteos acampan en Sunem frente al ejército de Saúl en Gilboa. Saúl tiene miedo y consulta a Jehová, «pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas» 1 Samuel 28:3-6. El texto nombra tres caminos por los que Dios hablaba —el sueño, el instrumento del sacerdote y la palabra del profeta— y los tres están cerrados.
Saúl, que había expulsado a los adivinos del país, manda buscar a una mujer que evoca a los muertos, y se la encuentran en Endor 1 Samuel 28:7.
Tras el exilio, ya no hay sacerdote con Urim y Tumim
Esdras 2:61-63 Leer esta escena aparte →Entre los que vuelven de Babilonia hay tres familias de sacerdotes que no encuentran su registro genealógico, y son excluidas del sacerdocio. El gobernador decide que no coman de las cosas santísimas «hasta que hubiese sacerdote para consultar con Urim y Tumim» Esdras 2:61-63. Nehemías repite la misma lista y la misma decisión Nehemías 7:63-65.
Es la última vez que la Biblia los nombra. La frase supone que en ese momento no había nadie que pudiera consultar así, y deja el caso en suspenso a la espera de que lo hubiera.