eLogos

José

También llamado Zafnat-panea «Que él añada» — Raquel lo llamó así pidiendo otro hijo.

144 Citas enlazadas

Hijo preferido de Jacob, vendido por sus propios hermanos a los diecisiete años y llevado a Egipto como esclavo. Pasó trece años entre la servidumbre y la cárcel antes de que interpretar un sueño del faraón lo pusiera al frente del país. Cuando el hambre llevó a sus hermanos hasta él, los probó, se dio a conocer y los perdonó. Su historia es el puente entre las promesas hechas a Abraham y la esclavitud de la que nacerá el Éxodo.

Cronología

Su vida en 6 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento.

  1. A los 17 años

    El hijo preferido de Jacob

    Intervalo del texto A los 17 años (Génesis 37:2)

    • 17 años Pastorea con sus hermanos y lleva a su padre malos informes de ellos. Génesis 37:2 — antiguo testamento
    • Jacob lo prefiere y le hace una túnica; sus hermanos lo odian. Génesis 37:3-4 — antiguo testamento
    • Cuenta dos sueños en los que hasta sus padres se inclinan ante él. Génesis 37:5-11 — antiguo testamento
    • En Dotán, Rubén lo salva de la muerte; lo venden por veinte piezas de plata. Génesis 37:21-28 — antiguo testamento

    01 Los sueños de José y la túnica de colores · 02 José es vendido por sus hermanos · Lugares →

  2. Trece años, de los 17 a los 30

    Esclavo y preso en Egipto

    Intervalo del texto Trece años, de los 17 a los 30

    • En casa de Potifar prospera: «Jehová estaba con José». Génesis 39:1-6 — antiguo testamento
    • La mujer de Potifar lo acusa y lo meten en la cárcel. Génesis 39:7-20 — antiguo testamento
    • El Salmo 105 recuerda grillos y hierro; Génesis no menciona maltrato. Salmos 105:17-19 — antiguo testamento
    • Interpreta los sueños del copero y del panadero; el copero lo olvida dos años. Génesis 40:5—41:1 — antiguo testamento

    03 José y la mujer de Potifar · 04 José interpreta los sueños del copero y el panadero · Lugares →

  3. A los 30 años

    Gobernador de Egipto

    Intervalo del texto A los 30 años (Génesis 41:46)

    • Interpreta los sueños del faraón: siete años de abundancia y siete de hambre. Génesis 41:25-32 — antiguo testamento
    • 30 años El faraón le da su anillo, el nombre Zafnat-panea y a Asenat, hija del sacerdote de On. Génesis 41:41-45 — antiguo testamento
    • Nacen Manasés y Efraín. Génesis 41:50-52 — antiguo testamento

    05 José interpreta los sueños del faraón y gobierna Egipto · Lugares →

  4. Dos años de hambre

    Los hermanos en Egipto

    Intervalo del texto Dos años de hambre (Génesis 45:6)

    • Sus hermanos se inclinan ante él sin reconocerlo; retiene a Simeón. Génesis 42:6-24 — antiguo testamento
    • Esconde su copa en el costal de Benjamín. Génesis 44:1-12 — antiguo testamento
    • Judá se ofrece como esclavo en lugar de Benjamín. Génesis 44:18-34 — antiguo testamento
    • «Yo soy José, vuestro hermano, el que vendisteis»; «Dios me envió delante de vosotros». Génesis 45:3-8 — antiguo testamento

    06 Los hermanos de José bajan a Egipto a comprar grano · 07 Benjamín en Egipto y la copa de plata de José · 08 José se da a conocer a sus hermanos: «Yo soy José» · Lugares →

  5. Sin edad en el texto

    La familia en Gosén

    Aproximada Sin edad en el texto

    • Se reencuentra con su padre en Gosén y llora largamente. Génesis 46:29 — antiguo testamento
    • Les consigue Gosén haciéndolos declarar su oficio de pastores. Génesis 46:33-34 — antiguo testamento
    • Durante el hambre, compra para el faraón la tierra de Egipto. Génesis 47:20 — antiguo testamento

    09 Jacob y su familia se instalan en Egipto, en Gosén · Lugares →

  6. Muere a los 110 años

    Muerte de Jacob, el perdón y sus huesos

    Intervalo del texto Muere a los 110 años (Génesis 50:26)

    • Jacob adopta a Efraín y Manasés. Génesis 48:5 — antiguo testamento
    • Entierra a su padre en Canaán con una gran comitiva egipcia. Génesis 50:7-13 — antiguo testamento
    • «Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien». Génesis 50:19-21 — antiguo testamento
    • 110 años Hace jurar que se llevarán sus huesos y muere. Génesis 50:24-26 — antiguo testamento
    • Sus huesos, sacados de Egipto, se entierran en Siquem, en el campo que compró Jacob. Josué 24:32 — antiguo testamento

    10 La muerte de Jacob y el perdón de José a sus hermanos · Lugares →

Biografía

Los sueños de José y la túnica de colores

Génesis 37:1-11 Leer esta escena aparte →

La historia empieza con un muchacho de diecisiete años que pastorea junto a los hijos de las criadas de su padre y vuelve a casa con malos informes sobre ellos Génesis 37:2. El relato no aclara si los informes eran ciertos; se limita a decir que los llevaba.

Jacob no disimulaba: quería a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en la vejez, y se lo demostró con una túnica Génesis 37:3. El texto es directo sobre la consecuencia: los hermanos vieron que su padre lo prefería y no podían hablarle con paz Génesis 37:4. El conflicto no nace de los sueños; nace del favoritismo de un padre.

Entonces llegan los sueños. En el primero, las gavillas de sus hermanos rodean la suya y se inclinan Génesis 37:7. En el segundo, el sol, la luna y once estrellas hacen lo mismo Génesis 37:9. José los cuenta. Los dos. En voz alta.

La reacción de la familia está registrada con precisión: los hermanos lo odiaron todavía más Génesis 37:8, y hasta su padre lo reprendió preguntando si acaso iban a inclinarse ante él su madre y sus hermanos Génesis 37:10. Pero el mismo versículo añade un detalle que lo cambia todo: Jacob guardó el asunto Génesis 37:11. Reprendió en público y se quedó pensando en privado.

José es vendido por sus hermanos

Génesis 37:12-36 Leer esta escena aparte →

Jacob envía a José a Siquem a ver cómo están sus hermanos y el ganado Génesis 37:14. Hay un detalle fácil de pasar por alto: un hombre lo encuentra perdido por el campo y le indica que se han ido a Dotán Génesis 37:15-17. Sin ese desconocido anónimo, José habría vuelto a casa y no habría historia.

Lo ven venir de lejos, y antes de que llegue ya han decidido matarlo Génesis 37:18. Se refieren a él como «el soñador» Génesis 37:19, y su plan incluye una frase que el relato recoge sin comentario: veremos entonces qué será de sus sueños Génesis 37:20. Matarlo es, para ellos, la refutación.

Rubén, el mayor, interviene. Propone echarlo vivo a una cisterna en vez de derramar su sangre, con la intención de volver después a sacarlo Génesis 37:21-22. Es una intervención a medias — salva la vida pero no impide el crimen — y le sale mal: cuando regresa, el pozo está vacío y rasga sus vestidos Génesis 37:29-30.

Lo primero que le quitan es la túnica Génesis 37:23. Luego lo echan a la cisterna, que estaba vacía y sin agua, y se sientan a comer Génesis 37:24-25. Ese detalle —comer al lado del pozo— es de las cosas más frías del libro.

Pasa una caravana de ismaelitas que baja a Egipto con especias, y Judá razona que no ganan nada matándolo: mejor venderlo Génesis 37:26-27. Lo venden por veinte piezas de plata. Termina en casa de Potifar, oficial del faraón y capitán de la guardia Génesis 37:36.

A Jacob le llevan la túnica empapada en sangre de cabrito y le dejan sacar sus propias conclusiones Génesis 37:31-33. El engaño es exacto: Jacob, que en su juventud había engañado a su padre ciego usando pieles de cabrito, recibe ahora un cabrito como instrumento del engaño. Se niega a ser consolado y dice que bajará enlutado hasta su hijo Génesis 37:35.

José y la mujer de Potifar

Génesis 39:1-20 Leer esta escena aparte →

En Egipto, José prospera. La fórmula se repite cuatro veces en pocos versículos: el Señor estaba con él Génesis 39:2-3. Potifar acaba poniendo en su mano todo lo que tiene y desentendiéndose de la administración de su casa, salvo del pan que comía Génesis 39:6.

El texto entonces hace una observación aparentemente decorativa: José era de hermoso semblante y buena presencia Génesis 39:6. No es decoración. Es la bisagra de la escena siguiente.

La mujer de Potifar le propone acostarse con ella. José se niega con un argumento doble: su amo le ha confiado todo excepto a ella, y hacerlo sería pecar contra Dios Génesis 39:8-9. La insistencia no es un episodio único — el relato subraya que ella hablaba con él día tras día Génesis 39:10.

El desenlace es físico. Ella lo agarra de la ropa, él huye, y la prenda queda en sus manos Génesis 39:12. José sale corriendo y pierde por segunda vez la ropa que lo identifica: la primera se la quitaron sus hermanos, la segunda la deja escapando. Las dos veces, la prenda se convierte en la prueba falsa que lo condena.

La acusación es cuidadosa. A los de casa les dice que su marido trajo un hebreo para burlarse de ellos Génesis 39:14 —los pone de su lado apelando al extranjero— y a Potifar le presenta la versión corta Génesis 39:17-18. José va a la cárcel sin que el relato le conceda una sola palabra de defensa. Nunca se le cita diciendo nada.

José interpreta los sueños del copero y el panadero

Génesis 39:21—40:23 Leer esta escena aparte →

La misma fórmula reaparece en la prisión: el Señor estaba con él, y el jefe de la cárcel terminó entregándole a los demás presos Génesis 39:21-23. José vuelve a hacer lo mismo que hacía en casa de Potifar, solo que un escalón más abajo.

Caen presos el copero y el panadero del faraón, y una mañana José los encuentra alterados Génesis 40:6. El detalle importa: en medio de su propia condena injusta, se fija en la cara de otros dos presos y pregunta qué les pasa Génesis 40:7.

Ambos han soñado y no hay quien les interprete. La respuesta de José es la frase que gobierna toda su historia: las interpretaciones son de Dios Génesis 40:8. Nunca se atribuye el don.

Al copero le anuncia la restitución en tres días; al panadero, la ejecución en el mismo plazo Génesis 40:12-19. Al copero le pide una sola cosa: que se acuerde de él Génesis 40:14. Es una de las pocas veces en todo el relato en que José pide algo para sí mismo.

Ocurre exactamente como dijo, al tercer día, en el cumpleaños del faraón Génesis 40:20-22. Y el capítulo cierra con una de las líneas más crueles del libro: el copero no se acordó de José, sino que lo olvidó Génesis 40:23. Dos verbos para el mismo abandono, por si con uno no quedaba claro.

José interpreta los sueños del faraón y gobierna Egipto

Génesis 41:1-57 Leer esta escena aparte →

El capítulo siguiente empieza fechando el olvido: al cabo de dos años completos Génesis 41:1. Dos años más de cárcel después de haber interpretado correctamente, por culpa de un hombre que no cumplió un favor.

El faraón sueña con siete vacas hermosas devoradas por siete flacas, y con siete espigas llenas devoradas por siete secas Génesis 41:1-7. Ninguno de los sabios de Egipto da una respuesta Génesis 41:8, y solo entonces el copero recuerda su falta Génesis 41:9.

Ante el rey más poderoso de la región, y con la libertad jugándose en la respuesta, José empieza negando el mérito: no está en mí, dice, Dios dará la respuesta Génesis 41:16. Después interpreta: siete años de abundancia y siete de hambre tan severa que la abundancia se olvidará Génesis 41:29-31.

Y luego hace algo que nadie le pidió. Añade un plan de gobierno: buscar un hombre prudente, nombrar administradores y guardar la quinta parte de la cosecha durante los años buenos Génesis 41:33-36. Un preso extranjero acaba de proponerle al faraón una política fiscal.

El faraón le entrega su anillo, lo viste de lino fino, le pone un collar de oro y lo hace subir en su segundo carro Génesis 41:42-43. Le da un nombre egipcio, Zafnat-panea, y por esposa a Asenat, hija del sacerdote de On Génesis 41:45. Tenía treinta años Génesis 41:46: trece desde que salió de Hebrón a buscar a sus hermanos.

Le nacen dos hijos y los nombres son su autobiografía en dos palabras. Manasés, porque Dios le hizo olvidar su aflicción y la casa de su padre; Efraín, porque lo hizo fructificar en la tierra de su aflicción Génesis 41:51-52. Sigue llamando aflicción al país donde es el segundo hombre más poderoso.

Los hermanos de José bajan a Egipto a comprar grano

Génesis 42:1-38 Leer esta escena aparte →

El hambre llega a Canaán y Jacob manda a sus hijos a comprar grano, reteniendo solo a Benjamín por miedo a que le ocurra algo Génesis 42:1-4. Veinte años después, vuelve a tener un hijo preferido, y es el otro hijo de Raquel.

Se inclinan ante él con el rostro a tierra Génesis 42:6. El relato lo dice sin subrayarlo, pero es el sueño de las gavillas, cumplido por el mismo odio que pretendía impedirlo.

José los reconoce; ellos no Génesis 42:7-8. Es verosímil: lo dejaron siendo un muchacho de diecisiete años y tienen delante a un funcionario egipcio afeitado, vestido de lino y hablando por intérprete Génesis 42:23.

Los acusa de espías y los encierra tres días Génesis 42:9-17. Lo que sigue es una prueba, no una venganza: exige que traigan al hermano menor y retiene a Simeón como garantía Génesis 42:18-20. Quiere saber si harán con Benjamín lo mismo que hicieron con él.

Entonces ocurre la escena que descubre el juego. Hablando entre ellos, sin saber que los entiende, reconocen que son culpables por lo que hicieron con su hermano: vieron su angustia cuando les rogaba y no le escucharon Génesis 42:21. Es la primera vez en el relato que sabemos que José suplicó. El capítulo 37 no lo dijo. Lo sabemos veinte años después, por boca de quienes lo ignoraron.

José se aparta a llorar y vuelve Génesis 42:24. Llorará siete veces a lo largo del relato, siempre apartándose primero.

Manda devolverles el dinero escondido en los costales Génesis 42:25. El gesto es ambiguo a propósito: puede ser generosidad o puede ser una trampa, y ellos lo entienden como lo segundo — se les desmaya el corazón y se preguntan qué les está haciendo Dios Génesis 42:28.

Benjamín en Egipto y la copa de plata de José

Génesis 43:1—44:34 Leer esta escena aparte →

El grano se acaba y Jacob se resiste a soltar a Benjamín. Rubén ofrece como garantía la vida de sus dos hijos, una propuesta tan desesperada que Jacob ni la responde Génesis 42:37-38. Quien desatasca la situación es Judá, que se ofrece él mismo como fiador y acepta cargar con la culpa para siempre si no lo devuelve Génesis 43:8-9.

En Egipto los reciben con un banquete. José pregunta por su padre, ve a Benjamín y tiene que salir a llorar a otro cuarto antes de poder seguir Génesis 43:29-31. Los sienta por orden de edad, lo que los deja atónitos Génesis 43:33, y le sirve a Benjamín cinco veces más que a los demás Génesis 43:34. Está reconstruyendo deliberadamente la situación original: un hermano visiblemente favorecido, y ellos mirando.

La prueba final es la copa de plata escondida en el costal de Benjamín Génesis 44:2. Cuando la encuentran, José ofrece exactamente la salida que veinte años antes ellos tomaron: que se quede solo el culpable y los demás vuelvan en paz a casa de su padre Génesis 44:17. Pueden librarse de otro hijo de Raquel sin consecuencias, otra vez.

No lo hacen. Judá —el que propuso venderlo— pronuncia el discurso más largo dirigido a una sola persona en todo el Génesis Génesis 44:18-34. Cuenta lo que la muerte del muchacho le haría a su padre, recuerda que él salió fiador, y pide quedarse como esclavo en lugar de Benjamín para no ver el mal que alcanzaría a su padre.

Ahí termina la prueba. La pregunta era si venderían a otro hermano para salvarse, y la respuesta fue que no.

José se da a conocer a sus hermanos: «Yo soy José»

Génesis 45:1-28 Leer esta escena aparte →

José no aguanta más. Manda salir a todos los egipcios y se da a conocer a solas, llorando tan fuerte que lo oyen desde la casa del faraón Génesis 45:1-2.

Lo que dice no suaviza nada: soy José, vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto Génesis 45:4. Nombra el hecho con el verbo exacto y con ellos como sujeto. El perdón del relato no empieza negando el daño.

Y a continuación lo reencuadra: que no les pese ni se enojen consigo mismos, porque Dios lo envió delante de ellos para preservarles la vida Génesis 45:5. Lo repite tres veces en pocos versículos: no lo enviaron ellos, lo envió Dios Génesis 45:7-8. No dice que lo que hicieron estuviera bien; dice que no tuvo la última palabra.

Manda traer a su padre y les da provisiones para el viaje. A Benjamín le entrega trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa Génesis 45:22 — quince veces lo que costó él. Y al despedirlos les suelta una frase muy práctica: que no riñan por el camino Génesis 45:24. Sabe perfectamente a qué van a dedicar el viaje de vuelta.

Cuando le dicen a Jacob que José vive, su corazón se queda frío, porque no les cree Génesis 45:26. Solo cambia al ver los carros Génesis 45:27.

Jacob y su familia se instalan en Egipto, en Gosén

Génesis 46:1—47:31 Leer esta escena aparte →

De camino, Jacob se detiene en Beerseba a ofrecer sacrificios, y allí se le dice que no tema bajar a Egipto, que allí será hecho una nación grande y que volverá a subir Génesis 46:1-4. Es una autorización explícita: la bajada no es una deserción.

Bajan setenta personas Génesis 46:27. José sube en su carro a encontrarse con su padre en Gosén, se echa sobre su cuello y llora largamente Génesis 46:29, y Jacob dice que ya puede morirse, ahora que ha visto su rostro Génesis 46:30.

Jacob es presentado al faraón y lo bendice — el patriarca nómada bendiciendo al soberano de Egipto Génesis 47:7. A la pregunta por su edad responde que sus años han sido pocos y malos, ciento treinta Génesis 47:9. No es una respuesta de cortesía.

La muerte de Jacob y el perdón de José a sus hermanos

Génesis 48:1—50:26 Leer esta escena aparte →

Jacob, ya ciego de viejo, adopta como propios a Manasés y Efraín Génesis 48:5 y los bendice cruzando las manos: la derecha sobre el menor. José intenta corregirlo y su padre se niega Génesis 48:17-19. Es el mismo patrón de toda la familia —el menor por delante del mayor— repetido una vez más, y esta vez a propósito.

En la bendición sobre José, Jacob lo llama rama fructífera junto a una fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro, y recuerda a los arqueros que lo hostigaron Génesis 49:22-24.

Cuando Jacob muere, José manda embalsamarlo y Egipto lo llora setenta días Génesis 50:2-3. Sube a sepultarlo a Macpela con una comitiva de carros y gente del faraón, tan grande que los cananeos que la ven le ponen nombre al lugar Génesis 50:7-11.

Muerto el padre, los hermanos entran en pánico: suponen que José solo estaba esperando a que Jacob no estuviera Génesis 50:15. Le mandan un recado diciendo que su padre había pedido que los perdonara, y luego se presentan ofreciéndose como siervos Génesis 50:16-18. Diecisiete años después del perdón, siguen sin creérselo.

José llora otra vez Génesis 50:17 y responde con la frase que resume toda su historia: ellos pensaron mal contra él, pero Dios lo encaminó a bien, para mantener con vida a mucha gente Génesis 50:20. Antes les había preguntado si acaso estaba él en lugar de Dios Génesis 50:19: el perdón, en su boca, es primero una renuncia a ocupar el sitio del juez.

José vive ciento diez años, alcanza a ver a los bisnietos de Efraín y a los hijos de Maquir Génesis 50:22-23. Al morir no pide ser llevado a Canaán de inmediato: hace jurar que cuando Dios los visite y los saque de allí, se lleven sus huesos Génesis 50:24-25. Lo embalsaman y lo ponen en un ataúd en Egipto Génesis 50:26, y el libro del Génesis termina así — con un féretro esperando.

Esperó unos cuatrocientos años. Moisés se llevó los huesos la noche de la salida Éxodo 13:19, y acabaron enterrados en Siquem Josué 24:32: el mismo lugar al que había ido, de muchacho, a buscar a sus hermanos.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

Quién lo sacó de la cisterna

El versículo que narra la venta cambia de sujeto a mitad de frase, y desde antiguo se discute quién hizo qué. No es un detalle menor: decide si los hermanos lo vendieron o si unos mercaderes se les adelantaron.

  • Génesis 37:25-27 Ve venir una caravana de ismaelitas y Judá propone venderlo a ellos.
  • Génesis 37:28 Aparecen unos mercaderes madianitas que lo sacan del pozo; luego dice que «lo vendieron» a los ismaelitas, sin aclarar quién es el sujeto.
  • Génesis 37:36 Atribuye la venta en Egipto a los madianitas.
  • Génesis 45:4 El propio José se lo dice a sus hermanos en primera persona: fueron ellos quienes lo vendieron.

La dureza de la prisión

  • Génesis 39:20-23 Lo encarcelan, pero el jefe de la cárcel le confía a los demás presos. El relato no menciona maltrato.
  • Salmo 105:17-19 Dice que le sujetaron los pies con grillos y que su cuello entró en hierro, hasta que se cumplió su palabra.

Cuántos bajaron a Egipto

  • Génesis 46:27 Setenta personas de la casa de Jacob.
  • Éxodo 1:5 Repite la cifra de setenta.
  • Hechos 7:14 Esteban dice setenta y cinco, siguiendo la traducción griega que circulaba en su tiempo.

Dónde quedaron sepultados

Génesis distingue dos compras de terreno; el discurso de Esteban las resume en una sola frase y las combina. Se muestra tal cual.

  • Génesis 50:13 Jacob es sepultado en la cueva de Macpela, que Abraham compró a Efrón el heteo.
  • Josué 24:32 Los huesos de José acaban en Siquem, en el terreno que Jacob compró a los hijos de Hamor.
  • Hechos 7:15-16 Dice que Jacob y los padres fueron llevados a Siquem, al sepulcro que Abraham compró a los hijos de Hamor.

Lo que el Nuevo Testamento destaca de él

  • Hebreos 11:22 De toda su vida escoge un solo gesto: que al morir mandó que se llevaran sus huesos.
  • Hechos 7:9-10 Esteban lo usa como prueba de un patrón: los patriarcas rechazan al enviado, y Dios lo levanta igual.

Viajes y lugares

6 lugares con ficha propia en el atlas. En el mapa, cada número lleva a la escena que cuenta lo que pasó allí. Cada nombre lleva a la ficha del lugar. Verlos en el atlas, sobre el mapa real →

Mapa de su vida

Trazado estilizado, no un mapa satelital: las costas y los cauces antiguos no coinciden con los actuales, y varias ubicaciones son aproximadas o debatidas.

  1. Hebrón — Casa de Jacob; de aquí sale a buscar a sus hermanos Ir a la escena ↓
  2. Siquem — Donde no los encuentra; aquí acabarán sus huesos Ir a la escena ↓
  3. Dotán — La cisterna y la venta a la caravana Ir a la escena ↓
  4. On (Heliópolis) — La corte del faraón; se casa con Asenat Ir a la escena ↓
  5. Gosén — Donde se asienta la familia al bajar de Canaán Ir a la escena ↓
  1. El hijo preferido de Jacob

    A los 17 años (Génesis 37:2)
    1. Hebrón
    2. Siquem
    3. Dotán
  2. Esclavo y preso en Egipto

    Trece años, de los 17 a los 30
    1. Egipto
  3. Gobernador de Egipto

    A los 30 años (Génesis 41:46)
    1. On
  4. Los hermanos en Egipto

    Dos años de hambre (Génesis 45:6)
    1. Egipto
  5. La familia en Gosén

    Sin edad en el texto
    1. Gosén
  6. Muerte de Jacob, el perdón y sus huesos

    Muere a los 110 años (Génesis 50:26)
    1. Hebrón
    2. Siquem

Personas en su vida

12 personas, agrupadas según el momento en que se cruzan con él; 6 tienen ficha propia. Cada una dice qué clase de relación muestra el texto.

Su familia

En Egipto

  • Potifar Ante la autoridad

    Oficial del faraón que lo compra y lo pone al frente de su casa. Génesis 39:1-6

  • La mujer de Potifar Conflicto

    Lo acusa falsamente al no conseguir que se acueste con ella. Génesis 39:7-20

  • El copero del faraón Encuentro

    Su compañero de cárcel, que lo olvida dos años y lo recuerda ante el faraón. Génesis 40:23Génesis 41:9-13

  • El faraón Ante la autoridad

    Lo pone al frente de Egipto tras oír la interpretación de sus sueños. Génesis 41:39-44

Para entender la época

Grupos, instituciones y palabras que aparecen en su historia. La definición está en cada enlace; aquí, solo por qué importan en su vida.

Los pueblos

Ismaelitas
La caravana que baja a Egipto con especias (Génesis 37:25).
Madianitas
Los mercaderes que, según el versículo, lo sacan de la cisterna (Génesis 37:28).
Egipcios
Aborrecían a los pastores, y José lo usa para conseguir Gosén (Génesis 46:34).

Valores y herencia

Siclo
Lo venden por veinte piezas de plata, el precio que la ley pondrá a un muchacho (Levítico 27:5).
Tribu
Sus dos hijos, Efraín y Manasés, serán dos tribus (Génesis 48:5).
Primogenitura
Jacob pone la derecha sobre Efraín, el menor (Génesis 48:14).

Profecía y cumplimiento

Conexiones entre pasajes. Que dos textos se relacionen es una lectura, no una afirmación del relato: se muestran aparte por eso.

  • A Abraham se le había dicho que su descendencia sería extranjera en tierra ajena y serviría allí. La historia de José es el mecanismo por el que la familia acaba en Egipto: lo que empieza como salvación del hambre termina siendo esclavitud.

    Anuncio: Génesis 15:13-14 Cumplimiento: Éxodo 1:8-11

  • Los dos sueños de José —las gavillas y los astros inclinándose— son el motivo que desata el odio de sus hermanos. Se cumplen precisamente a través de ese odio.

    Anuncio: Génesis 37:5-11 Cumplimiento: Génesis 42:6

  • Siete años de abundancia seguidos de siete de hambre que harían olvidar la abundancia.

    Anuncio: Génesis 41:29-31 Cumplimiento: Génesis 41:53-57

  • José muere anunciando que Dios visitaría a su pueblo y lo sacaría de allí, y hace jurar que se llevarán sus huesos. Moisés cumple el juramento al salir de Egipto.

    Anuncio: Génesis 50:24-25 Cumplimiento: Éxodo 13:19

Familia

Familia

Abraham Isaac Jacob

Lea

  • Rubén
  • Simeón
  • Leví
  • Judá
  • Isacar
  • Zabulón
  • Dina

Bilha

  • Dan
  • Neftalí

Zilpa

  • Gad
  • Aser

Raquel

  • José
  • Benjamín

José y Asenat

  • Manasés
  • Efraín

Fuentes

Los pasajes principales de esta ficha. Cada afirmación del relato lleva además su versículo, enlazado en el texto.

En la Biblia

Los pasajes principales. Todo enlace bíblico abre la Reina-Valera 1960 en Bible.com.