eLogos

Pedro

También llamado Simón, Simón Pedro, Cefas, Simeón, Simón hijo de Jonás «Pedro» es el griego Πέτρος (Pétros), «piedra». No es un nombre: es la traducción de un apodo arameo, כֵּיפָא (kefa), «roca», que Pablo transcribe sin traducir como «Cefas».

198 Citas enlazadas

Pedro es el personaje del que más habla el Nuevo Testamento después de Jesús y de Pablo, y el único al que los cuatro evangelios retratan tantas veces equivocándose. Se llamaba Simón, tenía barca y socios en el lago de Galilea, y recibió de Jesús un apodo —kefa, «roca»— que terminó reemplazando a su nombre. En los evangelios es siempre el que habla primero: el que confiesa que Jesús es el Cristo y, pocos versículos después, recibe la reprensión más dura de todo el relato; el que promete morir antes que negarlo y lo niega tres veces esa misma noche ante una criada. Lo llamativo es que el texto no esconde ninguna de las dos cosas. Después de la resurrección, un relato lo restituye junto a un fuego de brasas con tres preguntas que reponen sus tres negaciones, y a partir de ahí el libro de los Hechos lo muestra hablando en público ante miles de personas y ante el mismo tribunal que había condenado a su maestro. Su decisión más consecuente no fue un sermón sino una comida: entró en casa de un centurión romano en Cesarea, comió con gentiles sin circuncidar y tuvo que dar explicaciones en Jerusalén por haberlo hecho. Esa puerta, una vez abierta, ya no se cerró; pero el propio Pedro vaciló más tarde en Antioquía y Pablo lo reprendió en público por ello, episodio que conservó el bando contrario. Su final no lo cuenta la Biblia: un versículo anuncia que morirá atado y llevado a donde no quiere, una carta se despide «desde Babilonia», y el resto —Roma, la cruz, la tumba bajo el Vaticano— pertenece a la tradición y a la arqueología, con distintos grados de certeza.

Cronología

Su vida en 9 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Fecha anclada
Fijada por un dato de fuera de la Biblia que se puede fechar.
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Evangelios · Cartas · Hechos · Fuente externa · Tradición.

  1. Hacia el año 30

    Pescador en Galilea y discípulo de Jesús

    Aproximada Hacia el año 30

    • Natural de Betsaida, como Andrés y Felipe. Juan 1:44 — evangelios
    • Jesús lo llama junto al lago con su hermano Andrés, y dejan las redes. Marcos 1:16-18 — evangelios
    • Tiene casa en Capernaúm y está casado: Jesús cura allí a su suegra. Marcos 1:29-31 — evangelios
    • Encabeza las cuatro listas de los doce. Mateo 10:2 — evangelios
    • Sale de la barca hacia Jesús, camina sobre el agua y empieza a hundirse. Mateo 14:28-31 — evangelios

    01 Jesús llama a Pedro y Andrés, pescadores de Galilea · 02 La casa de Pedro en Capernaúm y la curación de su suegra · 03 Pedro camina sobre el agua · Lugares →

  2. Sin fecha en el texto

    La confesión en Cesarea de Filipo

    Aproximada Sin fecha en el texto

    • Confiesa que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Mateo 16:16 — evangelios
    • Recibe el apodo convertido en promesa —«sobre esta roca»— y las llaves; solo lo cuenta Mateo. Mateo 16:17-19 — evangelios
    • Reprende a Jesús por anunciar su muerte y oye «quítate de delante de mí, Satanás». Mateo 16:21-23 — evangelios

    04 La confesión de Pedro: «Tú eres el Cristo» · Lugares →

  3. Pascua, hacia el año 30

    La noche de la pasión: las negaciones

    Aproximada Pascua, hacia el año 30

    • Jura que no lo negará aunque tenga que morir con él. Marcos 14:29-31 — evangelios
    • Hiere con la espada a Malco, el siervo del sumo sacerdote; solo Juan da los dos nombres. Juan 18:10 — evangelios
    • Niega tres veces en el patio del sumo sacerdote antes de que cante el gallo. Marcos 14:66-72 — evangelios
    • El Señor se vuelve y lo mira; sale a llorar amargamente. Lucas 22:61-62 — evangelios

    05 Pedro niega a Jesús tres veces antes de que cante el gallo · Lugares →

  4. Tras la Pascua

    Testigo del resucitado

    Intervalo del texto Tras la Pascua

    • Corre al sepulcro y entra primero. Juan 20:3-8 — evangelios
    • La lista de testigos más antigua empieza por él: «apareció a Cefas». 1 Corintios 15:5 — cartas
    • Junto al lago, tres preguntas y tres encargos: «apacienta mis ovejas». Juan 21:15-17 — evangelios
    • Jesús le anuncia la muerte con que glorificará a Dios. Juan 21:18-19 — evangelios

    06 Jesús restaura a Pedro: «Apacienta mis ovejas» · Lugares →

  5. Primeros años de la iglesia

    Al frente de la comunidad de Jerusalén

    Aproximada Primeros años de la iglesia

    • Propone completar a los doce; la suerte cae sobre Matías. Hechos 1:15-26 — hechos
    • Habla en Pentecostés; se suman unas tres mil personas. Hechos 2:14-41 — hechos
    • Sana a un cojo de nacimiento en la puerta del templo. Hechos 3:1-8 — hechos
    • Comparece ante el sanedrín: hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Hechos 4:5-20 — hechos
    • Azotado tras un segundo arresto, sale «gozoso» del tribunal. Hechos 5:40-41 — hechos

    07 El discurso de Pedro en Pentecostés · 08 Pedro sana a un cojo y comparece ante el sanedrín · Lugares →

  6. Sin fecha en el texto

    Samaria, la costa y la casa de Cornelio

    Aproximada Sin fecha en el texto

    • Enviado con Juan a Samaria. Hechos 8:14 — hechos
    • Sana a Eneas en Lida y levanta a Tabita en Jope. Hechos 9:32-42 — hechos
    • Entra en casa del centurión Cornelio en Cesarea y bautiza a gentiles. Hechos 10:44-48 — hechos
    • Da explicaciones en Jerusalén por haber comido con incircuncisos. Hechos 11:1-18 — hechos

    09 Pedro y Cornelio: la visión del lienzo con animales · Lugares →

  7. Hacia el año 44

    La cárcel de Herodes Agripa

    Fecha anclada Hacia el año 44

    • Herodes Agripa mata a Santiago y prende a Pedro durante los panes sin levadura. Hechos 12:1-4 — hechos
    • Liberado de noche, va a casa de María, la madre de Juan Marcos. Hechos 12:6-12 — hechos
    • «Se fue a otro lugar»: el texto no dice adónde. Hechos 12:17 — hechos
    • c. 44 La muerte de Agripa, que Josefo cuenta también, permite fechar el episodio. — fuente externa

    10 Un ángel libera a Pedro de la cárcel de Herodes · Lugares →

  8. Sin fecha absoluta en el texto

    Con Pablo: Jerusalén y Antioquía

    Aproximada Sin fecha absoluta en el texto

    • Pablo sube a Jerusalén «para ver a Cefas» y se queda quince días. Gálatas 1:18 — cartas
    • Una de las «columnas», con Jacobo y Juan; el reparto: él hacia los circuncidados. Gálatas 2:7-9 — cartas
    • En la reunión de Jerusalén defiende que judíos y gentiles se salvan por la gracia. Hechos 15:7-11 — hechos
    • En Antioquía deja de comer con los gentiles y Pablo lo reprende en público. Gálatas 2:11-14 — cartas

    11 Pedro y Pablo: Jerusalén y el enfrentamiento en Antioquía · Lugares →

  9. c. 64–68, según la tradición

    Las cartas y el final

    Discutida c. 64–68, según la tradición

    • Una carta con su nombre se despide desde «Babilonia», con Marcos, «mi hijo». 1 Pedro 5:13 — cartas
    • Otra dice que pronto dejará su cuerpo; su autoría se discute más. 2 Pedro 1:14 — cartas
    • Clemente de Roma (c. 96) lo pone como ejemplo de quien sufrió hasta la muerte. — tradición
    • c. 64–68 Ireneo y Gayo lo vinculan con Roma y con una tumba en el Vaticano; la muerte bajo Nerón se deduce de ahí. — tradición

    12 Las cartas de Pedro y cómo murió · Lugares →

Biografía

Jesús llama a Pedro y Andrés, pescadores de Galilea

Marcos 1:16-20 Leer esta escena aparte →

Lo primero que la Biblia dice de él no es su nombre sino su oficio: Jesús pasa junto al mar de Galilea, ve a Simón y a su hermano Andrés echando la red al agua, «porque eran pescadores», y los llama Marcos 1:16-17. Unos pasos más allá están Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, remendando las redes en la barca con los jornaleros de su padre Marcos 1:19-20. Otro relato precisa que los cuatro no eran competencia sino socios en el mismo negocio Lucas 5:10.

La escena termina con una frase seca: dejaron las redes y lo siguieron Marcos 1:18. Marcos y Mateo no explican por qué, y esa ausencia de explicación es parte del estilo del relato. Los otros dos evangelios cuentan el mismo paso de otra manera —con una pesca imposible de por medio en uno Lucas 5:4-8, y con un primer encuentro junto al Jordán en el otro Juan 1:40-42—, y las tres versiones se comparan arriba, en el relato paralelo, sin fundirlas en una sola.

La casa de Pedro en Capernaúm y la curación de su suegra

Marcos 1:21-34 Leer esta escena aparte →

Al salir de la sinagoga de Capernaúm, el grupo entra en casa de Simón y Andrés Marcos 1:29. Allí está la suegra de Simón, en cama con fiebre; Jesús la toma de la mano, la levanta y ella se pone a servirles Marcos 1:30-31. Es una escena breve y doméstica, pero fija dos datos que el resto del Nuevo Testamento da por sabidos: Pedro estaba casado —Pablo lo menciona años después, cuando defiende su derecho a viajar acompañado igual que «Cefas» 1 Corintios 9:5— y tenía en Capernaúm una casa que funcionó como base de operaciones.

La casa vuelve a aparecer en un episodio pequeño que solo cuenta Mateo. En Capernaúm, los cobradores del impuesto del templo se acercan a Pedro —no a Jesús— y le preguntan si su maestro paga el didracma; él responde que sí, y dentro de la casa Jesús retoma la conversación antes de que Pedro la plantee Mateo 17:24-27. La solución —buscar la moneda en la boca del primer pez— se le encarga precisamente al pescador. El episodio interesa menos por el prodigio que por lo que muestra: fuera del grupo, Pedro ya era la persona a la que uno se dirigía cuando quería preguntar algo sobre Jesús.

Pedro camina sobre el agua

Mateo 14:22-33 Leer esta escena aparte →

Las cuatro listas de los doce que conserva el Nuevo Testamento están ordenadas de maneras distintas, y en las cuatro su nombre encabeza; Mateo lo hace explícito al escribir «primero, Simón, llamado Pedro» Mateo 10:2, Marcos 3:16-19, Lucas 6:14-16, Hechos 1:13. Dentro del grupo hay además un círculo más estrecho de tres —Pedro, Santiago y Juan— que entra donde los demás se quedan fuera: en la habitación de la hija de Jairo Marcos 5:37, en el monte de la transfiguración Marcos 9:2 y en la parte del huerto donde Jesús se aparta a orar Marcos 14:33.

La escena del lago es la más conocida de su temeridad. La barca va contra el viento de madrugada, los discípulos ven a alguien caminando sobre el agua y se asustan; Pedro pide que le ordene ir hasta él sobre las aguas, camina unos pasos, mira el viento, empieza a hundirse y grita pidiendo auxilio Mateo 14:28-31. La respuesta que recibe —«hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»— es la misma mezcla de concesión y reproche que acompaña casi todas sus apariciones.

El mismo patrón se repite en los momentos más solemnes. En el monte, mientras los otros callan, propone levantar tres enramadas, y el narrador añade sin piedad que no sabía lo que decía porque estaban espantados Marcos 9:5-6. Cuando muchos discípulos abandonan a Jesús y él pregunta a los doce si también quieren irse, es Pedro quien responde con la frase que resume su posición: «¿a quién iremos?» Juan 6:67-69. Y en la última cena, cuando Jesús se dispone a lavarle los pies, primero se niega en redondo y, al oír la respuesta, pide que le lave también las manos y la cabeza Juan 13:6-9. Nunca se queda a medias en ninguna dirección.

La confesión de Pedro: «Tú eres el Cristo»

Mateo 16:13-28 Leer esta escena aparte →

La escena decisiva no ocurre en Galilea sino a un día de camino hacia el norte, en la región de Cesarea de Filipo Mateo 16:13. Allí Jesús pregunta primero qué dice la gente —Juan el Bautista, Elías, Jeremías, alguno de los profetas— y después qué dicen ellos Mateo 16:13-15. Responde Pedro: «tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente» Mateo 16:16.

La respuesta que recibe es, en Mateo, la más extensa que cualquier discípulo recibe en todo el evangelio: lo llama bienaventurado porque eso no se lo reveló «carne ni sangre», le da el apodo convertido en declaración —«tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia»— y le promete las llaves del reino y la potestad de atar y desatar Mateo 16:17-19. Después les ordena a todos no decir a nadie que él era el Cristo Mateo 16:20.

Lo que sigue está en el mismo capítulo y casi nunca se cita junto a lo anterior. Jesús empieza a anunciar que debe ir a Jerusalén, padecer y morir, y Pedro lo lleva aparte y lo reprende Mateo 16:21-22. La respuesta es la frase más dura que recibe nadie en el evangelio: «quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres» Mateo 16:23. Cinco versículos separan «bienaventurado eres» de «Satanás», y el relato conserva los dos.

Pedro niega a Jesús tres veces antes de que cante el gallo

Marcos 14:26-72 Leer esta escena aparte →

Camino del monte de los Olivos, Jesús anuncia que todos se escandalizarán aquella noche. Pedro responde que aunque todos, él no; y cuando se le dice que antes del canto del gallo lo habrá negado tres veces, insiste con más fuerza: aunque tenga que morir con él, no lo negará Marcos 14:29-31. En otra versión del mismo anuncio, la advertencia llega envuelta en algo más: que Satanás pidió zarandearlos como a trigo, que Jesús ha rogado por su fe, y que «vuelto», confirme a sus hermanos Lucas 22:31-32. La caída y la vuelta se anuncian en la misma frase, antes de que ocurra ninguna de las dos.

En el huerto, Pedro se duerme tres veces mientras Jesús ora, y el reproche llega con su nombre viejo: «Simón, ¿duermes?» Marcos 14:37. Cuando llega la turba, alguien desenvaina y corta la oreja del siervo del sumo sacerdote Marcos 14:47.

Los discípulos huyen Marcos 14:50. Pedro no huye del todo: sigue a Jesús «de lejos» hasta el patio del sumo sacerdote y se sienta con los guardias a calentarse al fuego Marcos 14:54. Es la única vez en el relato en que está a la vez dentro y fuera, y es exactamente ahí donde se rompe.

La primera pregunta no viene de un juez ni de un soldado, sino de una criada, y Pedro dice que no sabe de qué le habla Marcos 14:66-68. La segunda vuelve a ser ella Marcos 14:69-70. En la tercera, Pedro maldice y jura que no conoce a ese hombre, y entonces canta el gallo Marcos 14:71-72. Un relato añade el detalle que convierte la escena en algo insoportable: el Señor se volvió y lo miró, y Pedro salió afuera a llorar amargamente Lucas 22:61-62.

Jesús restaura a Pedro: «Apacienta mis ovejas»

Juan 21:1-19 Leer esta escena aparte →

La primera noticia después de la muerte lo menciona por su nombre y aparte. El mensaje que reciben las mujeres en el sepulcro es que vayan a decírselo «a sus discípulos, y a Pedro» Marcos 16:7. Él corre al sepulcro y vuelve maravillado Lucas 24:12; en otra versión corre con otro discípulo que llega antes pero se detiene en la entrada, mientras Pedro entra primero y ve los lienzos Juan 20:3-8.

Hay además una aparición que el Nuevo Testamento afirma dos veces y no narra ninguna. La lista de testigos más antigua que se conserva —Pablo dice haberla recibido ya hecha— empieza por él: «apareció a Cefas, y después a los doce» 1 Corintios 15:5; y los once, de vuelta en Jerusalén, anuncian que el Señor «ha aparecido a Simón» Lucas 24:34. Qué se dijeron en ese encuentro no lo cuenta nadie.

Lo que sí se cuenta ocurre otra vez en el lago. Siete discípulos han vuelto a pescar, no sacan nada en toda la noche, y desde la orilla alguien les dice dónde echar la red Juan 21:1-6. Al reconocerlo, Pedro se echa al agua Juan 21:7. En tierra los espera una lumbre de carbón con pescado y pan Juan 21:9.

Las tres preguntas son la misma —si lo ama— y las tres respuestas también. A la tercera, Pedro se entristece y apela a lo único que le queda: «tú sabes todas las cosas» Juan 21:17. Cada respuesta recibe un encargo en lugar de una absolución: apacienta mis corderos, pastorea mis ovejas, apacienta mis ovejas Juan 21:15-17. Y a continuación, el anuncio de cómo terminará: cuando sea viejo extenderá las manos, otro lo ceñirá y lo llevará a donde no quiera Juan 21:18. El evangelista aclara que hablaba de la clase de muerte con que había de glorificar a Dios, y cierra con la palabra del principio: sígueme Juan 21:19.

El discurso de Pedro en Pentecostés

Hechos 2:1-41 Leer esta escena aparte →

La primera decisión del grupo después de la ascensión la toma él. En una reunión de unas ciento veinte personas, Pedro se pone en pie, plantea que el lugar de Judas debe ocuparlo alguien que haya acompañado al grupo desde el bautismo de Juan hasta la resurrección, y así se elige a Matías Hechos 1:15-26. Es el mismo hombre que semanas antes juraba en un patio que no conocía a ese hombre.

Ante la acusación de que los discípulos están borrachos, Pedro se levanta con los once y habla Hechos 2:14-15. El discurso no argumenta desde cero: enhebra un pasaje del profeta Joel sobre el derramamiento del Espíritu Hechos 2:16-21 y dos salmos que lee referidos a la resurrección y a la exaltación del Mesías Hechos 2:25-35, y termina con una afirmación directa a un auditorio de Jerusalén: a ese Jesús que vosotros crucificasteis, Dios lo ha hecho Señor y Cristo Hechos 2:36.

La reacción del auditorio es una pregunta —qué deben hacer— y la respuesta de Pedro es la frase más citada de todo el libro: que se arrepientan y que cada uno se bautice en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo Hechos 2:38. Aquel día se suman unas tres mil personas Hechos 2:41.

Siempre que el libro de los Hechos dice en nombre de quién se bautiza, es «en el nombre de Jesucristo» o «en el nombre del Señor Jesús» Hechos 2:38, Hechos 8:16, Hechos 10:48, Hechos 19:5. Es el cumplimiento del mandato final de Mateo, que manda bautizar «en el nombre» —uno solo— «del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» Mateo 28:19: los apóstoles sabían cuál era ese nombre.

Pedro sana a un cojo y comparece ante el sanedrín

Hechos 3:1—5:42 Leer esta escena aparte →

A la hora de la oración, en la puerta del templo llamada la Hermosa, un hombre cojo de nacimiento les pide limosna, y Pedro responde con la frase que lo define en esta etapa: no tiene plata ni oro, pero le da lo que tiene Hechos 3:1-6. El hombre entra con ellos al templo andando y saltando, la gente se agolpa en el pórtico de Salomón y Pedro aprovecha el corro para hablar otra vez Hechos 3:7-16.

El resultado es un arresto. Al día siguiente comparece ante el sanedrín, con Anás y Caifás entre los presentes Hechos 4:5-7: el mismo tribunal y prácticamente los mismos nombres del proceso contra Jesús, ante los que él había negado conocerlo. Esta vez no lo niega. El relato anota la extrañeza de los jueces al ver el desparpajo de dos hombres «sin letras y del vulgo», y que los reconocían como gente que había estado con Jesús Hechos 4:13. Cuando les prohíben hablar, la respuesta es que juzguen ellos si es justo obedecer a los hombres antes que a Dios, porque no pueden dejar de contar lo que han visto y oído Hechos 4:19-20.

La misma etapa incluye un episodio que el relato cuenta sin suavizarlo. Un matrimonio, Ananías y Safira, vende una propiedad y entrega solo una parte del precio diciendo que es el total; Pedro lo confronta —la tierra era suya y el dinero también, de modo que el problema no es cuánto dieron sino la mentira—, y los dos caen muertos, primero él y tres horas después ella Hechos 5:1-10. El texto añade que vino gran temor sobre toda la iglesia y sobre los que lo oyeron Hechos 5:11. Poco después describe a gente sacando enfermos a las calles para que al menos la sombra de Pedro cayera sobre alguno Hechos 5:15, y un segundo arresto que termina en azotes y en una salida del tribunal «gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta» Hechos 5:40-41.

Pedro y Cornelio: la visión del lienzo con animales

Hechos 10:1-48 Leer esta escena aparte →

Antes de Cesarea hay dos viajes que preparan el terreno. Cuando llega a Jerusalén la noticia de que en Samaria han recibido el mensaje, envían a Pedro y a Juan a verificarlo Hechos 8:14, y allí Pedro se enfrenta a un tal Simón que pretende comprar con dinero la facultad de imponer las manos Hechos 8:18-23. Después recorre las comunidades de la llanura costera: sana a Eneas en Lida Hechos 9:32-35 y levanta a Tabita en Jope Hechos 9:36-42, donde se queda muchos días en casa de Simón, un curtidor Hechos 9:43.

En la azotea, con hambre y mientras preparan la comida, ve un lienzo que baja del cielo lleno de toda clase de animales y oye una orden: mata y come Hechos 10:9-13. Su respuesta es la de un judío observante —nunca ha comido nada impuro— y la réplica es que no llame él común a lo que Dios ha limpiado; la escena se repite tres veces Hechos 10:14-16. Mientras está dándole vueltas, llaman a la puerta tres hombres enviados desde Cesarea por un centurión llamado Cornelio, a quien el relato presenta como piadoso, temeroso de Dios y limosnero Hechos 10:1-8, Hechos 10:17-20.

En Cesarea, Pedro empieza su discurso con una conclusión que no es doctrinal sino práctica: comprende que Dios no hace acepción de personas y que en toda nación le es acepto el que le teme y hace justicia Hechos 10:34-35. Mientras habla, el Espíritu Santo cae sobre los oyentes gentiles, para asombro de los judíos que lo acompañaban, y Pedro pregunta si alguien puede negar el agua del bautismo a quienes han recibido el Espíritu igual que ellos Hechos 10:44-47. El orden de los hechos importa: primero ocurre, después se autoriza.

De vuelta en Jerusalén tiene que dar explicaciones ante los creyentes de origen judío, y su defensa consiste en contar lo sucedido de principio a fin y preguntar quién era él para estorbar a Dios Hechos 11:4-17. La respuesta del grupo es callar y glorificar a Dios Hechos 11:18. Ese silencio es probablemente el momento más consecuente de su vida: la comunidad acepta un precedente que ya no podrá deshacer.

Un ángel libera a Pedro de la cárcel de Herodes

Hechos 12:1-19 Leer esta escena aparte →

El rey Herodes Agripa mata a espada a Santiago, el hermano de Juan, y al ver que eso agrada a algunos, prende también a Pedro durante los días de los panes sin levadura Hechos 12:1-3. Lo mete en la cárcel bajo custodia de dieciséis soldados por turnos, con intención de presentarlo al pueblo después de la Pascua Hechos 12:4.

La noche anterior al juicio, Pedro duerme entre dos soldados y encadenado; un ángel lo despierta, las cadenas se le caen, atraviesa las guardias y la puerta de hierro, y solo en la calle cae en la cuenta de que no está viendo una visión Hechos 12:6-11. Va entonces a casa de María, la madre de Juan Marcos, donde muchos estaban orando Hechos 12:12. La escena que sigue es la más doméstica del libro: una muchacha llamada Rode reconoce su voz, y de pura alegría se olvida de abrir la puerta y lo deja fuera llamando mientras dentro le dicen que está loca Hechos 12:13-16.

Luego les pide que se lo cuenten a Jacobo y a los hermanos, y el texto añade una frase breve con la que Pedro sale prácticamente de escena: «y salió, y se fue a otro lugar» Hechos 12:17. No dice a dónde. A partir de ahí, el libro de los Hechos pasa a seguir a Pablo, y Pedro reaparece una sola vez más, en la reunión de Jerusalén Hechos 15:7-11.

Pedro y Pablo: Jerusalén y el enfrentamiento en Antioquía

Gálatas 2:1-14 Leer esta escena aparte →

De esta etapa hay dos fuentes distintas y conviene leerlas juntas. Una es el libro de los Hechos; la otra es Pablo escribiendo en primera persona a los gálatas, y es la más antigua de las dos. Pablo cuenta que su primer viaje a Jerusalén tras la conversión fue expresamente «para ver a Cefas», y que se quedó con él quince días Gálatas 1:18; que años después subió de nuevo, y que Jacobo, Cefas y Juan —«los que eran considerados columnas»— reconocieron su misión dándole la mano derecha en señal de compañerismo, con un reparto claro: Pedro hacia los circuncidados, Pablo hacia los gentiles Gálatas 2:7-9.

En la reunión de Jerusalén sobre si los gentiles debían circuncidarse, Pedro interviene apelando a su propia experiencia: recuerda que Dios escogió que por su boca oyeran los gentiles el mensaje, que les dio el Espíritu igual que a ellos y que no hizo diferencia, y concluye que unos y otros se salvan por la gracia del Señor Jesús Hechos 15:7-11. Después habla Jacobo, y es Jacobo quien formula la decisión final Hechos 15:13-21: el texto sugiere que, para entonces, quien preside la comunidad de Jerusalén ya no es Pedro.

El episodio siguiente es el más incómodo y lo conserva el Nuevo Testamento sin atenuarlo. En Antioquía, Pedro comía habitualmente con los creyentes gentiles; cuando llegaron unos enviados de parte de Jacobo, se fue apartando por miedo a los de la circuncisión, y su ejemplo arrastró a los demás judíos e incluso a Bernabé. Pablo lo reprendió cara a cara y en público, porque no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio Gálatas 2:11-14.

Las cartas de Pedro y cómo murió

1 Pedro 5:12-14 Leer esta escena aparte →

Dos cartas del Nuevo Testamento llevan su nombre. La primera se dirige a los expatriados de cinco provincias del norte de Asia Menor 1 Pedro 1:1 y se presenta como escrita por un anciano que fue testigo de los padecimientos de Cristo, que pide a los responsables «apacentar la grey» sin señorear sobre ella 1 Pedro 5:1-3 —la misma imagen del encargo junto al lago Juan 21:16—. Se despide con un saludo de «la que está en Babilonia» y de «Marcos, mi hijo» 1 Pedro 5:13.

La Biblia anuncia su muerte y no la narra. El anuncio está en el diálogo junto al lago —de viejo extenderá las manos y otro lo llevará a donde no quiera Juan 21:18-19— y una de las cartas menciona de pasada que sabe que pronto dejará su cuerpo 2 Pedro 1:14. Ahí termina lo que el Nuevo Testamento dice.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

¿Cómo fue llamado Simón?

Tres relatos distintos de la misma decisión, y no encajan uno dentro de otro sin forzarlos. En Marcos y Mateo el encuentro es breve y ocurre a la orilla: Jesús pasa, llama, ellos dejan las redes. En Lucas hay antes una noche entera de pesca fallida y una redada tan grande que rompe las redes, y la reacción de Simón no es entusiasmo sino miedo. En Juan el primer encuentro no es en Galilea sino junto al Jordán, no lo provoca Jesús sino Andrés, y allí mismo —antes de cualquier milagro— recibe el apodo. Las armonizaciones habituales proponen que Juan cuenta un primer contacto y los sinópticos la llamada definitiva; otra lectura entiende que cada evangelio conserva una versión de la misma tradición. Aquí se muestran las tres.

  • Marcos 1:16-18 Jesús pasa junto al mar, ve a Simón y Andrés echando la red, los llama y ellos la dejan al instante.
  • Lucas 5:1-11 Jesús predica desde la barca de Simón, ordena echar las redes tras una noche sin pescar, y ante la redada Simón le pide que se aparte de él porque es pecador.
  • Juan 1:35-42 Andrés, discípulo de Juan el Bautista, encuentra a su hermano junto al Jordán y lo lleva a Jesús; allí Jesús le dice que se llamará Cefas.

¿Cuándo recibió el nombre de Pedro?

El apodo aparece en tres momentos distintos de tres relatos. La diferencia no es menor: en Mateo el nombre se le da como respuesta a su confesión, y esa secuencia —confiesas, luego eres roca— es la que sostiene buena parte de la discusión posterior sobre el pasaje. En Marcos es un acto administrativo dentro de la designación de los doce. En Juan ocurre en el primer encuentro, sin que Simón haya dicho ni hecho nada todavía.

  • Juan 1:42 En el primer encuentro: «tú serás llamado Cefas», que el propio evangelista traduce como «Pedro».
  • Marcos 3:16 Al constituir a los doce, entre los nombres: «a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro».
  • Mateo 16:17-18 Después de la confesión en Cesarea de Filipo: «tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia».

Las negaciones: quién pregunta y cuántas veces canta el gallo

Los cuatro evangelios cuentan la escena y ninguno coincide del todo con otro en quién interpela a Pedro. Marcos además tiene dos cantos de gallo, no uno, y su anuncio previo dice «antes que el gallo haya cantado dos veces». Es el ejemplo que se cita siempre al explicar cómo funcionan las diferencias entre los evangelios: el núcleo —tres negaciones antes del gallo, tras haber jurado lo contrario— es el mismo en los cuatro; el detalle no se deja unificar.

  • Marcos 14:66-72 Una criada, la misma criada otra vez, y después los presentes. El gallo canta dos veces.
  • Mateo 26:69-75 Una criada, otra criada y los que estaban allí. El gallo canta una vez.
  • Lucas 22:54-62 Una criada, un hombre y otro hombre; añade que el Señor se volvió y lo miró.
  • Juan 18:15-27 La portera, los que se calentaban al fuego y un pariente de Malco, el hombre al que Pedro había herido.

¿A quién se apareció primero el resucitado?

La lista más antigua que conserva el Nuevo Testamento —Pablo escribiendo a Corinto, unos veinte años antes que los evangelios— encabeza las apariciones con Cefas y no menciona a las mujeres. Los evangelios cuentan primero el encuentro de las mujeres en el sepulcro. Lucas conserva las dos cosas: narra a las mujeres y, más adelante, afirma de pasada que el Señor «apareció a Simón», una aparición que ningún evangelio cuenta. (El pasaje que dice expresamente que apareció «primeramente a María Magdalena», Marcos 16:9, pertenece al final largo de ese evangelio, ausente en los manuscritos griegos más antiguos; por eso aquí se cita el relato de Juan, cuyo texto no plantea esa duda.)

  • 1 Corintios 15:5 «Apareció a Cefas, y después a los doce»: la fórmula que Pablo dice haber recibido.
  • Lucas 24:34 Los once anuncian a los de Emaús que el Señor «ha aparecido a Simón», sin narrar la escena.
  • Juan 20:14-18 La primera en ver al resucitado es María Magdalena, junto al sepulcro, y es ella quien lleva la noticia a los discípulos.

Viajes y lugares

13 lugares con ficha propia en el atlas. En el mapa, cada número lleva a la escena que cuenta lo que pasó allí. Cada nombre lleva a la ficha del lugar. Verlos en el atlas, sobre el mapa real →

Mapa de su vida

Trazado estilizado, no un mapa satelital: las costas y los cauces antiguos no coinciden con los actuales, y varias ubicaciones son aproximadas o debatidas.

  1. Betsaida — La ciudad de Andrés y Pedro según Juan; su emplazamiento exacto sigue discutido entre dos yacimientos vecinos Ir a la escena ↓
  2. Capernaúm — Donde tenía casa y suegra: la base del ministerio en Galilea y el lugar de sus redes Ir a la escena ↓
  3. Cesarea de Filipo — Al pie del Hermón, fuera de Galilea: la confesión «tú eres el Cristo» y el apodo convertido en promesa Ir a la escena ↓
  4. Jerusalén — Las negaciones, Pentecostés, el sanedrín y la cárcel de Herodes: casi todo lo decisivo ocurre aquí Ir a la escena ↓
  5. Samaria — Enviado desde Jerusalén con Juan a verificar que los samaritanos habían recibido el mensaje Ir a la escena ↓
  6. Lida — En la llanura costera: sana a Eneas durante una gira por las comunidades de la zona Ir a la escena ↓
  7. Jope — Puerto donde se aloja en casa de un curtidor y recibe la visión del lienzo con animales impuros Ir a la escena ↓
  8. Cesarea — Capital romana de la provincia: entra en casa del centurión Cornelio y come con gentiles Ir a la escena ↓
    1. Betsaida
    2. Capernaúm
    3. Mar de Galilea
  1. La confesión en Cesarea de Filipo

    Sin fecha en el texto
    1. Cesarea de Filipo
  2. La noche de la pasión: las negaciones

    Pascua, hacia el año 30
    1. Monte de los Olivos
    2. Getsemaní
    3. Jerusalén
  3. Testigo del resucitado

    Tras la Pascua
    1. Jerusalén
    2. Mar de Galilea
  4. Al frente de la comunidad de Jerusalén

    Primeros años de la iglesia
    1. Jerusalén
    1. Samaria
    2. Lida
    3. Jope
    4. Cesarea
  5. La cárcel de Herodes Agripa

    Hacia el año 44
    1. Jerusalén
  6. Con Pablo: Jerusalén y Antioquía

    Sin fecha absoluta en el texto
    1. Jerusalén
    2. Antioquía
  7. Las cartas y el final

    c. 64–68, según la tradición
    1. Roma

Personas en su vida

19 personas, agrupadas según el momento en que se cruzan con él; 9 tienen ficha propia. Cada una dice qué clase de relación muestra el texto.

Familia y oficio

  • Andrés Parentesco

    Su hermano; en Juan es él quien lo lleva a Jesús junto al Jordán. Juan 1:40-42

  • Su mujer y su suegra Parentesco

    Jesús cura a su suegra en Capernaúm; Pablo da por sabido que su mujer lo acompañaba en los viajes. Marcos 1:30-311 Corintios 9:5

  • Santiago Colaboración

    Socio en la pesca y, con Juan, del círculo de tres que entra donde los demás se quedan fuera. Lucas 5:10Marcos 5:37

Con Jesús

La iglesia de Jerusalén

  • Juan Colaboración

    Con él en el templo y ante el sanedrín, y enviado con él a Samaria. Hechos 3:1Hechos 4:13Hechos 8:14

  • Jacobo, el hermano del Señor Encuentro

    Pedro manda que le avisen al salir de la cárcel; después es Jacobo quien formula la decisión de Jerusalén. Hechos 12:17Hechos 15:13-21

  • Ananías y Safira Conflicto

    El matrimonio que miente sobre el precio de un campo; Pedro lo confronta. Hechos 5:1-10

  • Simón el mago Conflicto

    En Samaria quiere comprar con dinero la facultad de imponer las manos. Hechos 8:18-23

  • Juan Marcos Colaboración

    En casa de su madre se refugia Pedro al salir de la cárcel; la carta saluda de parte de «Marcos, mi hijo». Hechos 12:121 Pedro 5:13

Gentiles y autoridades

  • Cornelio Encuentro

    Centurión de Cesarea, temeroso de Dios: en su casa Pedro come con gentiles y los bautiza. Hechos 10:1-2Hechos 10:24-48

  • Tabita Encuentro

    Discípula de Jope a la que Pedro levanta. Hechos 9:36-42

  • Anás y Caifás Ante la autoridad

    Entre los jueces del sanedrín ante el que comparece: los del proceso contra Jesús. Hechos 4:5-7

  • Herodes Agripa I Ante la autoridad

    El rey que mata a Santiago y lo encarcela para presentarlo al pueblo después de la Pascua. Hechos 12:1-4

Pablo y su círculo

Las cartas

2 cartas del Nuevo Testamento tienen que ver con su vida. Cada una dice de dónde sale su vínculo con la biografía —de la propia carta, de cruzarla con otros textos o de una reconstrucción— y cuánto se discute su autoría. La autoría se discute en «¿Escribió Pedro estas dos cartas?».

Autoría discutida 1

Se debate si son suyas o de discípulos que escribieron en su nombre.

  • 1 Pedro Dirigida a los expatriados de cinco provincias de Asia Menor; dice escribirse por medio de Silvano y se despide desde «Babilonia» con Marcos (1 Pedro 5:12-13). Dónde está esa Babilonia se discute. Lo dice la carta Las cartas y el final

Las más discutidas 1

Por su vocabulario y por la organización eclesial que suponen. La postura tradicional mantiene su autoría.

Para entender la época

Grupos, instituciones y palabras que aparecen en su historia. La definición está en cada enlace; aquí, solo por qué importan en su vida.

El judaísmo de su tiempo

Sinagoga
La de Capernaúm, de donde salen hacia su casa (Marcos 1:21-29).
Templo
Donde sana al cojo y habla en el pórtico de Salomón (Hechos 3:1-11).
Sanedrín
El tribunal del proceso contra Jesús, ante el que comparece dos veces (Hechos 4:5-7).
Pascua
La fiesta de las negaciones y de su encarcelamiento bajo Herodes (Hechos 12:3-4).
Pentecostés
La fiesta de peregrinación en que pronuncia su primer discurso (Hechos 2:1-14).

Judíos y gentiles

Gentiles
En casa de Cornelio reciben el Espíritu y el bautismo (Hechos 10:45-48).
Circuncisión
«Los de la circuncisión» le piden cuentas en Jerusalén y le hacen apartarse en Antioquía (Hechos 11:2-3; Gálatas 2:12).
Pureza
La visión del lienzo: no llamar común a lo que Dios ha limpiado (Hechos 10:14-15).
Centurión
Cornelio, oficial romano de Cesarea (Hechos 10:1).

El vocabulario del movimiento

Mesías
Lo que confiesa en Cesarea de Filipo: «tú eres el Cristo» (Marcos 8:29).
Apóstol
Primero en todas las listas de los doce (Mateo 10:2).
Bautismo
Lo que pide en Pentecostés y lo que concede en casa de Cornelio (Hechos 2:38; Hechos 10:48).
Cristiano
El nombre nace en Antioquía, la ciudad del enfrentamiento con Pablo (Hechos 11:26).
Epístola
Dos cartas del Nuevo Testamento llevan su nombre (1 Pedro 1:1).

Profecía y cumplimiento

Conexiones entre pasajes. Que dos textos se relacionen es una lectura, no una afirmación del relato: se muestran aparte por eso.

  • Jesús le anuncia que Satanás pidió zarandearlo, que él ha rogado por su fe y que, «vuelto», confirme a sus hermanos; y a continuación, que lo negará tres veces antes del canto del gallo. El anuncio contiene a la vez la caída y la vuelta.

    Anuncio: Lucas 22:31-34 Cumplimiento: Lucas 22:54-62

  • Junto al lago, Jesús le anuncia que de viejo extenderá las manos, otro lo ceñirá y lo llevará a donde no quiera. El evangelista añade la aclaración de que hablaba de la clase de muerte con que había de glorificar a Dios. El Nuevo Testamento no narra esa muerte: el cumplimiento no está en la Biblia, y por eso aquí no se declara ninguno.

    Anuncio: Juan 21:18-19

Relatos relacionados

Fuentes

De dónde sale lo que cuenta esta ficha. Cada afirmación del relato lleva su versículo; aquí se reúnen además las fuentes de fuera de la Biblia y los estudios que se nombran en las cajas, con un enlace al lugar donde se usan.

En la Biblia

Los pasajes principales. Todo enlace bíblico abre la Reina-Valera 1960 en Bible.com. Lo que aporta cada carta está en Las cartas.

Fuentes antiguas fuera de la Biblia