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Incensario

También llamado Brasero, Incensarios de bronce, Incensario de oro

62 Citas enlazadas

El incensario era una herramienta sencilla: un brasero o una pala con mango, de bronce o de oro, para tomar brasas del altar y llevarlas a otro sitio. Echado el incienso sobre las brasas, el sacerdote podía ofrecer el humo perfumado donde no había altar: dentro del velo en el día de la Expiación o en medio del campamento. Por eso aparece en los episodios en que se juega quién puede acercarse a Dios. Nadab y Abiú mueren al ofrecer con sus incensarios un fuego que no se les mandó; los doscientos cincuenta de Coré se presentan cada uno con el suyo para reclamar el sacerdocio y mueren abrasados, y sus incensarios se convierten en láminas para el altar como advertencia; Aarón, en cambio, corre con el incensario entre los muertos y los vivos y detiene la plaga. El rey Uzías es herido de lepra con un incensario en la mano. En el Apocalipsis, un ángel ofrece con un incensario de oro el incienso y las oraciones de los santos.

Cronología

Su historia en 6 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Fecha anclada
Fijada por un dato de fuera de la Biblia que se puede fechar.
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Cartas.

  1. Las instrucciones del santuario

    Un brasero del altar

    Intervalo del texto Las instrucciones del santuario

    • Entre los utensilios de bronce del altar de los holocaustos figuran «sus braseros». Éxodo 27:3 — antiguo testamento
    • En las marchas se colocan sobre el altar y los llevan los coatitas. Números 4:13-15 — antiguo testamento

    01 Qué era el incensario: un brasero para llevar el fuego del altar · Relato: Una tienda en medio del campamento →

  2. Justo después de la inauguración del culto

    Fuego extraño

    Intervalo del texto Justo después de la inauguración del culto

    • Nadab y Abiú ofrecen con sus incensarios un fuego que Dios no les mandó, y mueren. Levítico 10:1-2 — antiguo testamento
    • «En los que a mí se acercan me santificaré»; Aarón calla. Levítico 10:3 — antiguo testamento

    02 Nadab y Abiú ofrecen fuego extraño con sus incensarios

  3. Una vez al año, en el día de la Expiación

    Tras el velo

    Intervalo del texto Una vez al año, en el día de la Expiación

    • Tras la muerte de los hijos de Aarón, Dios fija cuándo podrá entrar el sumo sacerdote tras el velo. Levítico 16:1-2 — antiguo testamento
    • Lleva dentro un incensario con brasas e incienso, cuya nube cubre el propiciatorio. Levítico 16:12-13 — antiguo testamento

    03 El incensario tras el velo en el día de la Expiación

  4. En el desierto

    Los incensarios de Coré

    Intervalo del texto En el desierto

    • Moisés propone la prueba: cada uno con su incensario delante de Jehová. Números 16:6-7 — antiguo testamento
    • Sale fuego de Jehová y consume a los doscientos cincuenta que ofrecían incienso. Números 16:35 — antiguo testamento
    • Con sus incensarios se hacen láminas para cubrir el altar, como señal. Números 16:36-40 — antiguo testamento
    • Al día siguiente, Aarón corre con el incensario entre los muertos y los vivos, y cesa la mortandad. Números 16:46-48 — antiguo testamento

    04 Coré y los doscientos cincuenta incensarios · 05 Aarón corre con el incensario entre los muertos y los vivos · Relato: Rumbo a la tierra prometida →

  5. Del templo de Salomón a su caída

    Incensarios de oro en el templo

    Intervalo del texto Del templo de Salomón a su caída (587/586 a.C.)

    • Salomón hace incensarios de oro puro para el templo. 1 Reyes 7:50 — antiguo testamento
    • Uzías, con el incensario en la mano, es herido de lepra junto al altar. 2 Crónicas 26:19 — antiguo testamento
    • 592 a.C. En visión, Ezequiel ve a setenta ancianos con incensarios ante figuras de ídolos. Ezequiel 8:10-11 — antiguo testamento
    • 587/586 a.C. Los babilonios se llevan los braseros, el oro como oro y la plata como plata. 2 Reyes 25:15 — antiguo testamento

    06 El rey Uzías, con el incensario en la mano, herido de lepra · 07 Los setenta ancianos con incensarios en la visión de Ezequiel · Jerusalén

  6. En Hebreos y en la visión del Apocalipsis

    El incensario de oro

    Intervalo del texto En Hebreos y en la visión del Apocalipsis

    • Hebreos pone tras el segundo velo «un incensario de oro y el arca del pacto». Hebreos 9:3-4 — cartas
    • Un ángel ofrece con un incensario de oro el incienso con las oraciones de los santos. Apocalipsis 8:3-4 — cartas
    • Lo llena con fuego del altar y lo arroja a la tierra: comienzan las siete trompetas. Apocalipsis 8:5 — cartas

    08 El incensario de oro en Hebreos y en el Apocalipsis

Historia

Qué era el incensario: un brasero para llevar el fuego del altar

Éxodo 27:3 Leer esta escena aparte →

El incensario aparece primero entre los utensilios del altar de los holocaustos, hechos todos de bronce: los calderos para la ceniza, las paletas, los tazones, los garfios y «sus braseros» Éxodo 27:3. Cuando el campamento se pone en marcha, los sacerdotes los colocan sobre el altar con los demás utensilios y lo cubren con pieles, y después los levitas de la familia de Coat lo llevan Números 4:13-15.

Era, por tanto, un recipiente para el fuego. El sacerdote tomaba en él brasas encendidas del altar y echaba encima el incienso, de modo que el humo perfumado subía allí donde él lo llevaba. El altar de oro del lugar santo era el sitio fijo del incienso de cada día; el incensario permitía ofrecerlo en otro lugar Levítico 16:12.

Nadab y Abiú ofrecen fuego extraño con sus incensarios

Levítico 10:1-3 Leer esta escena aparte →

Justo después de la inauguración del culto en el tabernáculo, Nadab y Abiú, hijos de Aarón, toman cada uno su incensario, ponen fuego en él y echan incienso encima, y ofrecen delante de Jehová «fuego extraño, que él nunca les mandó». Sale fuego de delante de Jehová y los consume, y mueren allí Levítico 10:1-2. Moisés explica a su hermano lo ocurrido con unas palabras de Dios: «En los que a mí se acercan me santificaré». Y Aarón calla Levítico 10:3.

El incensario tras el velo en el día de la Expiación

Levítico 16:12-13 Leer esta escena aparte →

Después de la muerte de los dos hijos de Aarón, Dios establece cuándo y cómo podrá entrar el sumo sacerdote detrás del velo, «para que no muera» Levítico 16:1-2. Una vez al año, en el día de la Expiación, tomará un incensario lleno de brasas del altar que está delante de Jehová y dos puños de incienso aromático molido, y lo llevará dentro del velo. Allí echará el incienso sobre el fuego, «y la nube del incienso cubrirá el propiciatorio que está sobre el testimonio, para que no muera» Levítico 16:12-13.

Solo entonces rocía la sangre sobre el propiciatorio Levítico 16:14. El incensario es lo que permite al sumo sacerdote estar ante el arca: el humo se interpone entre él y el lugar donde Dios se manifiesta.

Coré y los doscientos cincuenta incensarios

Números 16:1-40 Leer esta escena aparte →

Coré, un levita, se alza con Datán, Abiram y doscientos cincuenta jefes de la congregación contra Moisés y Aarón: toda la congregación es santa, les dicen, ¿por qué se levantan ellos por encima del pueblo? Números 16:1-3. Moisés propone una prueba con incensarios: que cada uno tome el suyo, ponga fuego e incienso delante de Jehová al día siguiente, y que Dios muestre a quién ha escogido Números 16:6-7. Al día siguiente están todos a la puerta del tabernáculo, cada uno con su incensario, y Aarón con el suyo Números 16:16-18.

La tierra se abre y se traga a Coré, Datán y Abiram con sus casas Números 16:31-33, y sale fuego de Jehová que consume a los doscientos cincuenta que ofrecían el incienso Números 16:35. Después Dios manda a Eleazar, hijo de Aarón, sacar los incensarios de entre los restos del fuego, porque han quedado santificados al ser ofrecidos delante de Jehová. Con ellos se hacen láminas batidas para cubrir el altar, como señal para Israel: que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque a ofrecer incienso, para que no le ocurra como a Coré Números 16:36-40.

Aarón corre con el incensario entre los muertos y los vivos

Números 16:46-48 Leer esta escena aparte →

Al día siguiente toda la congregación murmura contra Moisés y Aarón: «Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová». La nube cubre el tabernáculo y aparece la gloria de Jehová, que anuncia que va a consumir a la congregación Números 16:41-45. Moisés dice entonces a Aarón que tome el incensario, ponga en él fuego del altar y encima incienso, y vaya enseguida a la congregación a hacer expiación por ellos, porque la mortandad ha comenzado Números 16:46.

Aarón corre al medio de la congregación, echa el incienso y hace expiación por el pueblo; «y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad» Números 16:47-48. Han muerto catorce mil setecientos, sin contar los de Coré Números 16:49-50.

El rey Uzías, con el incensario en la mano, herido de lepra

2 Crónicas 26:16-21 Leer esta escena aparte →

Siglos después, el rey Uzías de Judá, en la cumbre de su poder, se enorgullece y entra en el templo para quemar incienso sobre el altar del incienso 2 Crónicas 26:16. El sacerdote Azarías entra tras él con ochenta sacerdotes y le recuerdan que quemar incienso no le corresponde a él, sino a los sacerdotes hijos de Aarón 2 Crónicas 26:17-18. Uzías, que tiene en la mano un incensario para quemar incienso, se enfurece contra ellos, y en ese momento le brota la lepra en la frente, delante de los sacerdotes, junto al altar 2 Crónicas 26:19. Lo echan del templo, y vive leproso y apartado hasta su muerte 2 Crónicas 26:20-21.

Los setenta ancianos con incensarios en la visión de Ezequiel

Ezequiel 8:10-12 Leer esta escena aparte →

En una visión, el profeta Ezequiel es llevado al templo de Jerusalén y ve, en una cámara oculta, las paredes cubiertas de figuras de reptiles, bestias abominables e ídolos. Delante de ellas están setenta de los ancianos de Israel, con Jaazanías hijo de Safán en medio, «cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso» Ezequiel 8:10-11. Dios explica al profeta lo que hacen a oscuras: dicen que Jehová no los ve, que ha abandonado la tierra Ezequiel 8:12.

El incensario, que la Ley reservaba a los sacerdotes y al culto de Jehová, está aquí en manos de los ancianos y al servicio de imágenes.

El incensario de oro en Hebreos y en el Apocalipsis

Apocalipsis 8:3-5 Leer esta escena aparte →

La carta a los Hebreos, al describir el santuario del desierto, dice que tras el segundo velo, en el lugar santísimo, estaban «un incensario de oro y el arca del pacto» Hebreos 9:3-4.

En el Apocalipsis, un ángel se pone de pie junto al altar con un incensario de oro, y se le da mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que está delante del trono. El humo del incienso sube de la mano del ángel delante de Dios, con las oraciones Apocalipsis 8:3-4. Luego el ángel llena el incensario con fuego del altar y lo arroja a la tierra, y hay truenos, voces, relámpagos y un terremoto Apocalipsis 8:5: comienzan las siete trompetas.

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