Elisabet, estéril y anciana, esposa del sacerdote Zacarías
Lucas 1:5-7 Leer esta escena aparte →Lucas abre su evangelio en los días de Herodes, rey de Judea, con un matrimonio sacerdotal. Zacarías es sacerdote del grupo de Abías, y su mujer, Elisabet, es también «de las hijas de Aarón». Los dos son justos delante de Dios y viven sin reproche según sus mandamientos, pero no tienen hijos, porque Elisabet es estéril, y ambos son ya de edad avanzada Lucas 1:5-7.
Elisabet concibe a Juan y se recluye cinco meses
Lucas 1:8-25 Leer esta escena aparte →Mientras Zacarías ofrece el incienso en el templo, el ángel Gabriel le anuncia que Elisabet le dará un hijo, al que llamará Juan. Zacarías no lo cree y queda mudo hasta que se cumpla Lucas 1:13 Lucas 1:18-20. Ver la ficha de Zacarías.
Cuando él vuelve a casa, Elisabet concibe y se recluye durante cinco meses. Sus palabras son las de una mujer que ha vivido su esterilidad como una vergüenza pública: «Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres» Lucas 1:24-25.
María visita a Elisabet: «Bendita tú entre las mujeres»
Lucas 1:36-56 Leer esta escena aparte →Al sexto mes del embarazo de Elisabet, Gabriel anuncia a María, en Nazaret, que concebirá un hijo, y le da una señal: «tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez», porque nada hay imposible para Dios Lucas 1:36-37. María va deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá, entra en casa de Zacarías y saluda a Elisabet Lucas 1:39-40.
Al oír el saludo, la criatura salta en el vientre de Elisabet, y ella, llena del Espíritu Santo, exclama a gran voz: «Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?» Lucas 1:41-43. Cuenta que el niño saltó de alegría y termina con una bienaventuranza: «bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor» Lucas 1:44-45. María responde con el Magníficat y se queda con ella unos tres meses Lucas 1:46-56. Ver María.
Nacimiento de Juan el Bautista: «Se llamará Juan»
Lucas 1:57-66 Leer esta escena aparte →Se cumple el tiempo y Elisabet da a luz un hijo. Sus vecinos y parientes oyen que Dios ha tenido gran misericordia con ella y se alegran con ella Lucas 1:57-58.
Al octavo día van a circuncidar al niño y quieren llamarlo Zacarías, como su padre. Elisabet se opone: «No; se llamará Juan». Le replican que nadie en su familia lleva ese nombre, y preguntan por señas al padre, que sigue mudo. Zacarías pide una tablilla y escribe: «Juan es su nombre». En ese momento recupera el habla y bendice a Dios Lucas 1:59-64.
Su papel dentro de la Biblia
Elisabet aparece solo en el primer capítulo de Lucas, y no vuelve a nombrarse: el evangelio no dice cuándo murió ni si vio a su hijo predicar. En ese capítulo, sin embargo, tiene un papel destacado: es la primera persona del Nuevo Testamento que, llena del Espíritu Santo, reconoce en el hijo de María a su Señor, y la que da al Bautista su nombre. Con su historia, Lucas une el final del Antiguo Testamento —una pareja sacerdotal anciana y estéril, como los patriarcas— con el comienzo del Nuevo.