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Zarza ardiente

También llamado La zarza, Zarza del Horeb

30 Citas enlazadas

Moisés lleva cuarenta años en Madián cuidando ovejas cuando, en el monte Horeb, ve una zarza envuelta en llamas que no se quema. Se acerca a mirar, y desde el fuego Dios lo llama por su nombre, le manda descalzarse porque pisa tierra santa y se presenta como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. En esa misma escena le revela su nombre, «Yo soy el que soy», y lo envía al faraón. La zarza no vuelve a aparecer en el relato, pero quedó en la memoria de la Biblia: Moisés bendice a José con «la gracia del que habitó en la zarza», Jesús cita el pasaje para defender la resurrección ante los saduceos, y Esteban lo recuerda ante el sanedrín. El texto no dice qué planta era, y el lugar exacto del Horeb es discutido; la tradición cristiana lo sitúa desde hace más de quince siglos en el monasterio de Santa Catalina, en el sur del Sinaí.

Cronología

Su historia en 5 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Evangelios · Hechos · Tradición.

  1. Los años de Moisés en Madián

    La zarza que no se consume

    Intervalo del texto Los años de Moisés en Madián

    • Apacentando las ovejas de Jetro, Moisés llega a Horeb, «monte de Dios». Éxodo 3:1 — antiguo testamento
    • El Ángel de Jehová se le aparece en una llama en medio de una zarza que no se consume. Éxodo 3:2 — antiguo testamento
    • Moisés se acerca a ver «por qué causa la zarza no se quema». Éxodo 3:3 — antiguo testamento

    01 Moisés ve en el Horeb una zarza que arde sin consumirse · Relato: La salida de Egipto → · Sinaí

  2. El mismo día, en el Horeb

    «Quita tu calzado»

    Intervalo del texto El mismo día, en el Horeb

    • Dios lo llama desde la zarza y le manda descalzarse: pisa tierra santa. Éxodo 3:4-5 — antiguo testamento
    • Se presenta como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; Moisés se cubre el rostro. Éxodo 3:6 — antiguo testamento
    • Ha visto la aflicción de su pueblo y envía a Moisés al faraón. Éxodo 3:7-10 — antiguo testamento

    02 Dios llama a Moisés desde la zarza: «Quita tu calzado» · Relato: La salida de Egipto → · Sinaí

  3. El mismo día, en el Horeb

    El nombre

    Intervalo del texto El mismo día, en el Horeb

    • A la objeción de Moisés, Dios responde: «Yo estaré contigo». Éxodo 3:11-12 — antiguo testamento
    • Revela su nombre: «YO SOY EL QUE SOY»; la zarza no vuelve a aparecer en el relato. Éxodo 3:13-15 — antiguo testamento

    03 Junto a la zarza, Dios revela su nombre a Moisés · Sinaí

  4. Del final del desierto al Nuevo Testamento

    En la memoria de la Biblia

    Aproximada Del final del desierto al Nuevo Testamento

    • Moisés bendice a José con «la gracia del que habitó en la zarza»: la única otra mención del Antiguo Testamento. Deuteronomio 33:13-16 — antiguo testamento
    • Ante los saduceos, Jesús cita «cómo le habló Dios en la zarza» para defender la resurrección. Marcos 12:26-27 — evangelios
    • Lucas: «aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza». Lucas 20:37-38 — evangelios
    • Esteban recuerda ante el sanedrín al ángel que se apareció a Moisés en la zarza. Hechos 7:30-35 — hechos

    04 La zarza en la memoria de la Biblia

  5. Desde el siglo IV d.C.

    La zarza de Santa Catalina

    Discutida Desde el siglo IV d.C.

    • s. IV d.C. Se documenta la tradición cristiana que identifica el Jebel Musa con el Horeb; la investigación propone otros lugares. — tradición
    • s. VI d.C. Justiniano funda el monasterio de Santa Catalina sobre una capilla anterior; conserva una zarza que la tradición identifica con la de Moisés. — tradición

Historia

Moisés ve en el Horeb una zarza que arde sin consumirse

Éxodo 3:1-3 Leer esta escena aparte →

Moisés, que ha huido de Egipto, apacienta las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián. Lleva el rebaño a través del desierto y llega a Horeb, «monte de Dios». Allí se le aparece el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: la zarza arde, «y la zarza no se consumía» Éxodo 3:1-2. Moisés se dice: «Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema» Éxodo 3:3. Ver Moisés y el Sinaí.

Dios llama a Moisés desde la zarza: «Quita tu calzado»

Éxodo 3:4-10 Leer esta escena aparte →

Cuando Jehová ve que Moisés se acerca a mirar, lo llama desde la zarza: «¡Moisés, Moisés!». Él responde: «Heme aquí». Dios le ordena: «No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es» Éxodo 3:4-5. Y se presenta: «Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob». Moisés se cubre el rostro, porque tiene miedo de mirar a Dios Éxodo 3:6.

Desde ese lugar, Dios le dice que ha visto la aflicción de su pueblo en Egipto, que ha oído su clamor y que ha descendido para librarlo y llevarlo a una tierra buena y ancha; y lo envía: «Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón» Éxodo 3:7-10. Ver la salida de Egipto y santidad.

Junto a la zarza, Dios revela su nombre a Moisés

Éxodo 3:11-15 Leer esta escena aparte →

Moisés pone objeciones: ¿quién soy yo para ir al faraón? Dios le responde: «Yo estaré contigo» Éxodo 3:11-12. Moisés pregunta qué nombre debe darles a los israelitas si le preguntan quién lo envía, y Dios contesta: «YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros». Ese es su nombre para siempre Éxodo 3:13-15. Ver Ehyeh asher ehyeh y Jehová.

El relato llama al que aparece en la llama «el Ángel de Jehová» Éxodo 3:2, y enseguida dice que es Dios quien habla desde la zarza y se presenta como el Dios de Abraham Éxodo 3:4-6. No hay aquí dos seres divinos, sino el único Dios de Israel Deuteronomio 6:4 manifestándose de forma visible a un hombre. El mismo Dios que se mostró en fuego en la zarza es el que, según el Nuevo Testamento, «fue manifestado en carne» 1 Timoteo 3:16.

La zarza en la memoria de la Biblia

Marcos 12:18-27 Leer esta escena aparte →

Al final de su vida, Moisés bendice a la tribu de José deseándole lo mejor de la tierra «y la gracia del que habitó en la zarza» Deuteronomio 33:13-16. Es la única vez que el Antiguo Testamento vuelve a mencionarla: el Dios de Israel es, para Moisés, el que se le mostró allí.

Siglos después, los saduceos, que no creían en la resurrección, ponen a Jesús una pregunta para ridiculizarla. Jesús les responde con este pasaje: «¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos» Marcos 12:26-27. Lucas lo formula así: «aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza» Lucas 20:37-38. Ver Jesús, los saduceos y resurrección.

Esteban, ante el sanedrín, recuerda la escena con detalle: el ángel en la llama de fuego de una zarza, en el desierto del monte Sinaí, la voz del Señor, el temblor de Moisés y la orden de descalzarse; y subraya que el Moisés al que el pueblo había rechazado fue enviado como libertador «por mano del ángel que se le apareció en la zarza» Hechos 7:30-35. Ver Esteban.

Lo que el texto permite afirmar y lo que no

El texto dice que era una sᵉneh, un arbusto, que ardía sin consumirse y que estaba en el Horeb. No dice qué planta era, ni su tamaño, ni dónde estaba exactamente el monte, ni que el arbusto se conservara. Todo lo que se añade —la especie, el lugar, la planta que hoy se enseña— procede de la tradición o de la investigación, no del relato.

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