A los dieciocho años de su reinado, Josías mandó reparar la casa de Jehová y envió a tres hombres a gestionarlo 2 Crónicas 34:8. El dinero que los levitas porteros habían ido recogiendo se entregó a los que hacían la obra 2 Crónicas 34:9-10 y se pagó a carpinteros y canteros para comprar piedra y madera 2 Crónicas 34:11.
Ahí entra Abdías. El texto certifica que aquellos hombres procedían con fidelidad, y nombra a los capataces: Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, junto a Zacarías y Mesulam de los hijos de Coat 2 Crónicas 34:12. También vigilaban a los cargadores y dirigían a los que se ocupaban en cualquier clase de trabajo 2 Crónicas 34:13.