Qué era un rollo: papiro, pergamino, tinta y columnas
Jeremías 36:23 Leer esta escena aparte →La palabra hebrea es meguilá, de un verbo que significa «enrollar», y a menudo se dice meguilat séfer, «rollo de libro» Jeremías 36:2. Era una tira larga hecha de hojas de papiro pegadas o de pieles curtidas cosidas por los bordes. El escriba la llenaba de columnas de texto —en hebreo, de derecha a izquierda— y la enrollaba alrededor de sí misma o de un palo. Para leer se iba desenrollando por un lado y enrollando por el otro, columna a columna.
El capítulo 36 de Jeremías deja ver casi todo el oficio. Baruc escribe al dictado «con tinta en el libro» Jeremías 36:18; el rollo se lee en voz alta, y quien lo lee va pasando «tres o cuatro planas», es decir, columnas; y el rey las corta con el cortaplumas del escriba, la navaja con que se afilaban los cálamos Jeremías 36:23.
El libro de la Ley junto al arca y hallado en el templo
2 Reyes 22:8-11 Leer esta escena aparte →Deuteronomio cuenta que, cuando Moisés terminó de escribir las palabras de la Ley en un libro, mandó a los levitas que lo pusieran al lado del arca de la alianza, «y esté allí por testigo contra ti» Deuteronomio 31:24-26.
Siglos después, mientras se reparaba el templo en tiempos del rey Josías, el sumo sacerdote Hilcías dice al escriba Safán: «He hallado el libro de la ley en la casa de Jehová». Safán lo lee, lo lleva al rey y lo lee delante de él; al oír las palabras del libro, el rey rasga sus vestidos 2 Reyes 22:8-11. Ese rollo encontrado pone en marcha la reforma de Josías.
Jeremías dicta, Baruc escribe y el rey Joacim quema el rollo
Jeremías 36:1-32 Leer esta escena aparte →El año cuarto del rey Joacim, Dios manda a Jeremías tomar un rollo y escribir en él todas las palabras que le ha dicho contra Israel, contra Judá y contra las naciones, desde los días de Josías: quizá, al oír todo el mal que va a venir, se vuelvan cada uno de su mal camino Jeremías 36:1-3. Jeremías llama a Baruc hijo de Nerías, que escribe en el rollo lo que Jeremías le dicta Jeremías 36:4. Como Jeremías está impedido de entrar en el templo, envía a Baruc a leerlo en un día de ayuno, ante todo el pueblo Jeremías 36:5-6.
Baruc lo lee en la cámara de Gemarías, en el atrio de arriba del templo Jeremías 36:9-10. Los príncipes, avisados, lo mandan llamar y le piden que lo lea ante ellos; al oírlo, se miran con miedo y deciden contárselo al rey, pero antes preguntan a Baruc cómo lo escribió —«él me dictaba de su boca… y yo escribía con tinta en el libro»— y le aconsejan esconderse con Jeremías Jeremías 36:11-19.
Es el mes noveno, y el rey está sentado en la casa de invierno con un brasero encendido delante. Jehudí lee el rollo ante él, y cada vez que ha leído tres o cuatro columnas, el rey las corta con el cortaplumas del escriba y las echa al fuego, hasta que el rollo entero se consume Jeremías 36:21-23. Ni el rey ni sus siervos tienen miedo ni rasgan sus vestidos, aunque tres de los príncipes le habían rogado que no lo quemara Jeremías 36:24-25.
Dios manda entonces a Jeremías tomar otro rollo y escribir en él todas las palabras del primero Jeremías 36:27-28. Baruc lo escribe de nuevo al dictado, «y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes» Jeremías 36:32.
Ezequiel come el rollo escrito por delante y por detrás
Ezequiel 2:9—3:3 Leer esta escena aparte →En la visión de su llamamiento, Ezequiel ve una mano extendida hacia él con un rollo de libro. Se lo despliegan delante: está escrito por delante y por detrás, y lo que tiene escrito son «endechas y lamentaciones y ayes» Ezequiel 2:9-10. Lo normal era escribir un rollo solo por la cara interior; este está lleno por las dos.
La orden es inesperada: «Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel». Ezequiel abre la boca, y Dios le da a comer el rollo; y en su boca es «dulce como miel» Ezequiel 3:1-3. Después le manda ir y hablar a Israel con sus palabras Ezequiel 3:4.
El rollo que volaba en la visión de Zacarías
Zacarías 5:1-4 Leer esta escena aparte →El profeta Zacarías, tras el regreso del exilio, ve en una de sus visiones un rollo que vuela. Mide veinte codos de largo y diez de ancho Zacarías 5:1-2, unos nueve metros por cuatro y medio. El ángel le explica que es la maldición que sale sobre toda la tierra: por un lado contra el que hurta, por el otro contra el que jura en falso; entrará en sus casas y las consumirá, con su madera y sus piedras Zacarías 5:3-4.
Jesús lee el rollo de Isaías en la sinagoga de Nazaret
Lucas 4:16-21 Leer esta escena aparte →Jesús llega a Nazaret, donde se había criado, y el sábado entra en la sinagoga, como era su costumbre, y se levanta a leer Lucas 4:16. Le dan el rollo del profeta Isaías; lo desenrolla y encuentra el lugar donde está escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres…» Lucas 4:17-19. Después enrolla el rollo, se lo devuelve al ayudante y se sienta. Todos tienen los ojos fijos en él, y empieza a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros» Lucas 4:20-21.
El rollo sellado con siete sellos y el librito del Apocalipsis
Apocalipsis 5:1-9 Leer esta escena aparte →Juan ve en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos Apocalipsis 5:1. Un ángel pregunta quién es digno de abrirlo, y nadie en el cielo, en la tierra ni debajo de la tierra puede hacerlo; Juan llora mucho Apocalipsis 5:2-4. Uno de los ancianos le dice que no llore: el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro Apocalipsis 5:5. Juan mira y ve un Cordero como inmolado, que toma el libro, y los seres vivientes y los ancianos le cantan un cántico nuevo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos» Apocalipsis 5:6-9.
Más adelante, un ángel tiene en la mano un librito abierto, y una voz manda a Juan tomarlo. El ángel le dice: «Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel». Juan lo come, y sucede así; y se le dice que debe profetizar otra vez sobre muchos pueblos Apocalipsis 10:8-11.