«Zelote» es una de esas palabras que cambiaron de sentido en pocas décadas. En los evangelios es el sobrenombre de un apóstol, Simón, y quiere decir «celoso»: alguien apasionado por Dios y por su Ley. Cuarenta años más tarde, durante la guerra contra Roma, era el nombre de un partido armado que ocupó el templo de Jerusalén. Saber cuál de los dos sentidos tiene cada texto es la cuestión principal de esta ficha.
El celo por Dios: Finees, Elías y Pablo
En la tradición de Israel el celo por Dios era un elogio. El modelo es Finees, que en Sitim mató a un israelita y a una madianita y así detuvo la mortandad Números 25:6-8; el texto dice que tuvo celo por su Dios y que recibió un pacto de sacerdocio perpetuo Números 25:11-13. Elías se presenta ante Dios con las mismas palabras: «he sentido un vivo celo por Jehová» 1 Reyes 19:10, y los discípulos recuerdan ante la expulsión de los vendedores del templo que está escrito «el celo de tu casa me consume» Juan 2:17.
En el siglo I el término seguía siendo un elogio religioso. Pablo dice que superaba a los de su edad en el judaísmo, «siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres» Gálatas 1:14, y que por celo había perseguido a la iglesia Filipenses 3:6. Santiago le dice en Jerusalén que miles de judíos creyentes «son celosos por la ley» Hechos 21:20. Ninguno de esos textos habla de un partido.
Simón el Zelote, uno de los doce apóstoles
Lucas llama a uno de los Doce «Simón, llamado Zelote» Lucas 6:15, y en Hechos vuelve a aparecer como «Simón el Zelote» Hechos 1:13. Mateo y Marcos lo llaman «Simón el cananista» Mateo 10:4 Marcos 3:18, que es la transcripción de la misma palabra en arameo. Es todo lo que dice el texto: no cuenta de él ningún hecho ni explica el sobrenombre.
Judas el Galileo, Teudas y Barrabás: rebeldes contra Roma
El Nuevo Testamento conoce varios movimientos de resistencia, aunque no los llama zelotes. Gamaliel recuerda a Teudas, que reunió a cuatrocientos hombres, y a Judas el Galileo, que se levantó «en los días del censo» y arrastró a mucha gente; los dos terminaron muertos y sus seguidores dispersos Hechos 5:36-37. El tribuno que detiene a Pablo lo confunde con «aquel egipcio» que llevó al desierto a cuatro mil sicarios Hechos 21:38. Y Barrabás estaba preso con los que habían cometido homicidio en una revuelta Marcos 15:7.
Del ideal del celo al partido zelote
- Un ideal (Antiguo Testamento): el celo por Dios de Finees y de Elías.
- Un elogio (siglo I): «celoso de la Ley» se dice de Pablo, de los judíos creyentes de Jerusalén y, como sobrenombre, de Simón el apóstol.
- Un partido (66–70 d.C.): la facción que ocupó el templo durante la guerra contra Roma.