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Altar de los holocaustos

También llamado Altar de bronce, Altar del holocausto, Altar de Jehová, Mizbéaj

77 Citas enlazadas

Quien entraba en el patio del tabernáculo lo primero que veía era esto: un cajón cuadrado de más de dos metros de lado, forrado de bronce, con un cuerno en cada esquina y el fuego encendido encima. No era un bloque de piedra, sino un armazón hueco que se desmontaba de sus varas y viajaba con el campamento. En él se hacía casi todo el culto de Israel: holocaustos de la mañana y de la tarde, ofrendas de paz, sacrificios por el pecado, cuya sangre se untaba en sus cuernos. Su historia sigue después del desierto: lo forran con los incensarios de unos rebeldes, las tribus del otro lado del Jordán casi desatan una guerra por construir una copia y Salomón ofrece mil holocaustos en él en Gabaón. Dos hombres se agarran a los cuernos de un altar para salvar la vida, y un rey de Judá arrincona el altar de bronce del templo para poner otro traído de Damasco. Al volver del exilio, antes que el templo, lo primero que se levanta es el altar.

Cronología

Su historia en 8 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Evangelios.

  1. Las instrucciones del santuario y su construcción

    Un cajón hueco con cuernos

    Intervalo del texto Las instrucciones del santuario y su construcción

    • Dios lo encarga de acacia, cinco codos por cinco y tres de alto, con cuernos y forrado de bronce. Éxodo 27:1-2 — antiguo testamento
    • Es hueco, de tablas: un armazón que se puede cargar con varas. Éxodo 27:8 — antiguo testamento
    • Bezaleel lo fabrica y Moisés lo coloca a la entrada de la tienda, en el patio. Éxodo 40:29 — antiguo testamento

    01 Cómo era el altar de los holocaustos del tabernáculo · Relato: Una tienda en medio del campamento →

  2. Desde la inauguración del culto

    El fuego que no se apagaba

    Intervalo del texto Desde la inauguración del culto

    • Sale fuego de delante de Jehová y consume el primer holocausto sobre el altar. Levítico 9:24 — antiguo testamento
    • Nadab y Abiú ofrecen un fuego extraño y mueren. Levítico 10:1-2 — antiguo testamento
    • El fuego arderá continuamente en el altar; cada mañana se alimenta con leña. Levítico 6:8-13 — antiguo testamento
    • Cada día, un cordero por la mañana y otro al caer la tarde. Éxodo 29:38-42 — antiguo testamento

    02 El fuego perpetuo del altar de los holocaustos

  3. En el desierto, tras la rebelión de Coré

    Forrado con los incensarios

    Intervalo del texto En el desierto, tras la rebelión de Coré

    • Eleazar recoge los incensarios de los doscientos cincuenta rebeldes; se baten en planchas para cubrir el altar como señal. Números 16:36-40 — antiguo testamento

    03 Los incensarios de Coré y la cubierta del altar de bronce

  4. Terminada la conquista

    Una copia junto al Jordán

    Intervalo del texto Terminada la conquista

    • Rubén, Gad y la media tribu de Manasés levantan junto al río un altar «de grande apariencia». Josué 22:10 — antiguo testamento
    • Israel se reúne en Silo para ir a la guerra contra ellos. Josué 22:11-12 — antiguo testamento
    • Explican que es una copia, un testimonio y no un altar para sacrificios; la guerra se evita. Josué 22:26-34 — antiguo testamento

    04 El altar junto al Jordán que casi provoca una guerra · Río Jordán, Silo

  5. Comienzo del reinado de Salomón

    Asilo y mil holocaustos

    Discutida Comienzo del reinado de Salomón (c. 970 a.C.)

    • Adonías se agarra a los cuernos del altar y solo los suelta cuando Salomón jura perdonarlo. 1 Reyes 1:50-53 — antiguo testamento
    • Joab se agarra también a ellos; Salomón ordena matarlo allí mismo. 1 Reyes 2:28-34 — antiguo testamento
    • En Gabaón, ante el tabernáculo, Salomón ofrece mil holocaustos en el altar de Bezaleel. 2 Crónicas 1:3-6 — antiguo testamento
    • En la dedicación del templo, el altar de bronce se queda pequeño para tantas víctimas. 1 Reyes 8:64 — antiguo testamento

    05 Adonías y Joab se agarran a los cuernos del altar · 06 Salomón en Gabaón: mil holocaustos en el altar de bronce · Jerusalén, Gabaón

  6. Siglo VIII a.C., reinado de Acaz

    El altar que vino de Damasco

    Aproximada Siglo VIII a.C., reinado de Acaz (c. 734–732 a.C.)

    • En Damasco, ante Tiglat-pileser, Acaz ve un altar y envía su modelo al sacerdote Urías. 2 Reyes 16:10-11 — antiguo testamento
    • Aparta el altar de bronce al lado norte y manda hacer todos los sacrificios en el nuevo. 2 Reyes 16:12-16 — antiguo testamento

    07 El rey Acaz sustituye el altar de bronce por uno de Damasco · Damasco, Jerusalén

  7. De la caída del templo (587/586 a.C.) al regreso

    Primero el altar

    Aproximada De la caída del templo (587/586 a.C.) al regreso

    • 587/586 a.C. Los babilonios se llevan todo el bronce del templo. 2 Reyes 25:13-14 — antiguo testamento
    • Los repatriados levantan el altar sobre su antiguo lugar antes de echar los cimientos del templo. Esdras 3:2-6 — antiguo testamento

    08 El altar reconstruido tras el exilio y en el Nuevo Testamento · Jerusalén

  8. Ministerio de Jesús

    El altar en boca de Jesús

    Intervalo del texto Ministerio de Jesús

    • Antes de presentar la ofrenda en el altar, reconcíliate con tu hermano. Mateo 5:23-24 — evangelios
    • Es el altar el que santifica la ofrenda que está encima. Mateo 23:18-20 — evangelios

    08 El altar reconstruido tras el exilio y en el Nuevo Testamento

Historia

Cómo era el altar de los holocaustos del tabernáculo

Éxodo 27:1-8 Leer esta escena aparte →

El hebreo lo llama sencillamente מִזְבֵּחַ mizbéaj, «altar», palabra que viene del verbo zabáj, «sacrificar»: el lugar donde se sacrifica. Para distinguirlo del altar pequeño del interior, el texto lo llama «altar del holocausto» Éxodo 30:28 o «altar de bronce» Éxodo 38:30, por el metal que lo recubría.

Las instrucciones son precisas. Madera de acacia, cinco codos de largo por cinco de ancho —cuadrado— y tres de alto Éxodo 27:1. En las cuatro esquinas, cuernos hechos de una pieza con el altar, y todo recubierto de bronce Éxodo 27:2. A media altura, por dentro, una rejilla de bronce en forma de red Éxodo 27:4-5. A los lados, anillos y varas de acacia forradas de bronce para transportarlo Éxodo 27:6-7. Y un dato que cambia la imagen: el altar era hueco, de tablas Éxodo 27:8. No era un bloque macizo, sino un armazón que se podía cargar.

Su equipo era todo de bronce: calderos para la ceniza, paletas, tazones para recoger la sangre, garfios para la carne y braseros Éxodo 27:3. Lo fabricó Bezaleel, y el relato de la ejecución repite las medidas una a una Éxodo 38:1-7. Moisés lo colocó a la entrada de la tienda, en el patio Éxodo 40:29.

Obra de arte

Litografía. Un hombre descalzo, con túnica larga, levanta las manos ante un altar en forma de cajón rectangular, remachado y con anillas en los lados; sobre la rejilla superior arde un fuego con mucho humo. En el suelo, una pala, un garfio y un tazón.
El altar del holocausto con su rejilla, sus anillas y sus utensilios El litógrafo pone la rejilla encima del altar, como una parrilla; Éxodo la sitúa por dentro, a media altura. Tampoco se distinguen bien los cuernos de las esquinas. Augustus Kollner (litógrafo), Altar del holocausto. Éxodo 27, hacia 1849–1853. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El fuego perpetuo del altar de los holocaustos

Levítico 6:8-13 Leer esta escena aparte →

El altar era el centro de trabajo del patio. En él se quemaba el holocausto, la víctima entera, y las partes de grasa de las demás ofrendas; y sobre él se derramaba o se untaba la sangre. En el holocausto, los sacerdotes rociaban la sangre alrededor del altar Levítico 1:5; en el sacrificio por el pecado de un jefe o de una persona del pueblo, la untaban en sus cuernos y derramaban el resto al pie Levítico 4:25Levítico 4:30.

Cada día se ofrecían dos corderos, uno por la mañana y otro al caer la tarde Éxodo 29:38-42. Y el fuego no debía apagarse nunca: el sacerdote lo alimentaba con leña cada mañana, retiraba la ceniza vestido de lino y la sacaba fuera del campamento a un lugar limpio. «El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará» Levítico 6:8-13.

El origen de ese fuego es parte del relato. En la inauguración del culto, cuando Aarón termina de ofrecer los primeros sacrificios, sale fuego de delante de Jehová y consume el holocausto y las grasas sobre el altar, y el pueblo grita y cae sobre su rostro Levítico 9:24. Justo a continuación, los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, ofrecen ante Jehová un «fuego extraño» que él no les había mandado, y mueren Levítico 10:1-2. Ver fuego extraño.

Obra de arte

Grabado. Un altar rectangular con un cuerno curvo en cada esquina y varas de transporte a los lados; encima arde una víctima con una gran columna de humo. A su lado, de pie, un sumo sacerdote con turbante, pectoral y manto largo con borde de adornos extiende las manos. En el suelo, una pala y un garfio.
Un sumo sacerdote ante el altar, con los cuernos y las varas El grabador dibuja el altar alargado, cuando Éxodo lo da cuadrado, de cinco por cinco codos. El libro original presentaba la escena como el día de la Expiación, pero ese día el sumo sacerdote vestía lino, no las vestiduras de oro. Ilustrador de Treasures of the Bible, de H. D. Northrop, El sumo sacerdote ofrece un macho cabrío, 1894. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Los incensarios de Coré y la cubierta del altar de bronce

Números 16:36-40 Leer esta escena aparte →

Tras la rebelión de Coré, Datán y Abiram, doscientos cincuenta hombres que habían pretendido ofrecer incienso como sacerdotes mueren consumidos por el fuego. Sus incensarios de bronce quedan en medio del incendio, y Dios ordena a Eleazar que los recoja: aunque pertenecieron a rebeldes, se ofrecieron ante Jehová y han quedado santificados. Se baten en planchas y con ellas se cubre el altar, como señal para Israel de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque a ofrecer incienso Números 16:36-40.

El altar, además de su función, se convierte así en memoria: quien lo miraba veía el bronce de una rebelión contra el sacerdocio.

Obra de arte

Hoja con cuatro grabados. Arriba a la izquierda, un sumo sacerdote con su pectoral ante el tabernáculo y el campamento. Abajo a la izquierda, dos sacerdotes caen envueltos en llamas junto a un altar. Arriba a la derecha, la tierra se abre entre las tiendas y se traga a hombres y animales. Abajo a la derecha, un fuego fulminante abate a un grupo de hombres con incensarios.
Aarón; Nadab y Abihu; Datán y Abiram; el fuego sobre los doscientos cincuenta Son cuatro ilustraciones pensadas para una edición de Flavio Josefo, impresas juntas en una prueba. Las dos de abajo muestran los dos castigos por fuego que se relacionan con el altar y el incienso. Jan Luyken, Aarón como sumo sacerdote y el castigo de Nadab, Abihu y Coré, 1698. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El altar junto al Jordán que casi provoca una guerra

Josué 22:10-34 Leer esta escena aparte →

Terminada la conquista, las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés vuelven a sus tierras al oriente del Jordán. Antes de cruzar levantan junto al río un altar grande, «de grande apariencia» Josué 22:10. El resto de Israel lo entiende como una rebelión y se reúne en Silo para ir a la guerra contra ellos Josué 22:11-12.

Una embajada encabezada por Finees va a pedir cuentas: ¿por qué se edifican un altar aparte del altar de Jehová? Josué 22:15-20. Las tribus del este responden que no es para sacrificios, sino una copia, un modelo del altar de Jehová, para que en el futuro nadie diga a sus hijos que no tienen parte en Jehová Josué 22:26-29. La explicación convence y la guerra se evita Josué 22:30-34.

Adonías y Joab se agarran a los cuernos del altar

1 Reyes 1:50-53 Leer esta escena aparte →

Los cuernos del altar tenían un uso que no aparece en las instrucciones de construcción. La ley del Sinaí lo presupone: al que mate a otro con alevosía, «de mi altar lo quitarás para que muera» Éxodo 21:14. El altar podía proteger al que se refugiaba en él, pero no al asesino deliberado.

Dos escenas del comienzo del reinado de Salomón lo muestran. Adonías, que había intentado hacerse rey, huye al saber que Salomón ha sido ungido y se agarra a los cuernos del altar; solo los suelta cuando Salomón jura que no morirá si se porta bien 1 Reyes 1:50-53. Poco después, Joab, general de David y partidario de Adonías, huye al tabernáculo y se agarra también a los cuernos. Se niega a salir: «No, sino que aquí moriré». Salomón ordena matarlo allí mismo, recordando las muertes de Abner y Amasa que Joab había causado 1 Reyes 2:28-34: era precisamente el caso que la ley de Éxodo excluía del asilo.

1 Reyes no dice qué altar era. El de Bezaleel estaba entonces en Gabaón 1 Crónicas 21:29, y Joab huye al «tabernáculo de Jehová», que en Jerusalén era la tienda levantada por David para el arca 2 Samuel 6:17. Lo más probable es que se agarraran al altar de esa tienda.

Salomón en Gabaón: mil holocaustos en el altar de bronce

2 Crónicas 1:3-6 Leer esta escena aparte →

Con el tabernáculo instalado en el lugar alto de Gabaón, el altar de bronce siguió allí mientras el arca estaba en Jerusalén 1 Crónicas 21:29. Allí sube Salomón al comienzo de su reinado: el cronista precisa que el altar de bronce que había hecho Bezaleel estaba delante del tabernáculo, y que Salomón ofreció sobre él mil holocaustos 2 Crónicas 1:3-6. Esa misma noche Dios se le aparece y le pregunta qué quiere; Salomón pide sabiduría 2 Crónicas 1:7-10.

El templo tendrá después su propio altar, mucho mayor. Crónicas le da veinte codos de lado y diez de alto 2 Crónicas 4:1, y aun así, en la dedicación, se queda pequeño para tantas víctimas, y Salomón santifica el centro del patio para ofrecer allí 1 Reyes 8:64.

El rey Acaz sustituye el altar de bronce por uno de Damasco

2 Reyes 16:10-16 Leer esta escena aparte →

El episodio más extraño ocurre en el siglo VIII a. C., y ya no con el altar de Bezaleel, sino con el altar de bronce del templo de Salomón. El rey Acaz de Judá va a Damasco a presentarse ante Tiglat-pileser, rey de Asiria, del que se ha hecho vasallo. Allí ve un altar que le gusta y envía al sacerdote Urías su diseño y su modelo, para que construya uno igual en Jerusalén 2 Reyes 16:10-11.

A su regreso, Acaz ofrece sacrificios en el altar nuevo y aparta el antiguo altar de bronce, que estaba delante de la casa de Jehová, al lado norte. Ordena que todos los sacrificios se hagan en el altar grande, el nuevo; el de bronce queda reservado para que él «consulte» 2 Reyes 16:12-16. El texto no juzga explícitamente ese detalle, pero lo cuenta dentro de un reinado que presenta como infiel 2 Reyes 16:2-4.

El altar reconstruido tras el exilio y en el Nuevo Testamento

Esdras 3:1-6 Leer esta escena aparte →

Cuando el templo de Salomón cae en el 587/586 a. C., los babilonios se llevan todo el bronce 2 Reyes 25:13-14. Al volver del exilio, los repatriados hacen algo significativo: antes de echar los cimientos del templo, levantan el altar sobre su antiguo lugar y reanudan los holocaustos de la mañana y de la tarde, «porque tenían miedo de los pueblos de las tierras» Esdras 3:2-6. El culto se reanuda antes que el edificio.

En el Nuevo Testamento, el altar del templo aparece en boca de Jesús. Enseña que si alguien, al presentar su ofrenda en el altar, recuerda que su hermano tiene algo contra él, deje allí la ofrenda y vaya primero a reconciliarse Mateo 5:23-24. Y critica a quienes decían que jurar por el altar no obligaba, pero sí por la ofrenda que está encima: es el altar el que santifica la ofrenda Mateo 23:18-20.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

El altar de bronce del templo de Salomón

Los dos relatos de la construcción del templo no coinciden en este punto. Reyes enumera con detalle las piezas de bronce de Hiram y no menciona el altar, aunque luego lo da por existente; Crónicas lo incluye con medidas.

  • 1 Reyes 7:40-47 La lista de las obras de bronce de Hiram (columnas, mar, basas, fuentes, calderos) no incluye ningún altar.
  • 1 Reyes 8:64 En la dedicación, «el altar de bronce que estaba delante de Jehová» resulta pequeño para tantas víctimas.
  • 2 Crónicas 4:1 Salomón hace un altar de bronce de 20 codos de largo, 20 de ancho y 10 de alto.

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