Natán anuncia a David que Dios le edificará una casa
2 Samuel 7:1-17 Leer esta escena aparte →David vive ya en su palacio de cedro en Jerusalén, en paz con sus enemigos, y le dice al profeta Natán: «Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas». Natán le responde lo que cualquier consejero diría: «Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo» 2 Samuel 7:1-3. Ver David.
Esa misma noche le llega a Natán la palabra de Dios, y tiene que corregirse. Dios no ha pedido una casa: desde que sacó a Israel de Egipto ha andado en tienda 2 Samuel 7:4-7. Y da la vuelta a la idea: «Jehová te hace saber que él te hará casa». Cuando David muera, Dios levantará a un descendiente suyo, que edificará casa a su nombre, y afirmará su trono para siempre; si hace mal, lo corregirá, pero no le quitará su misericordia como se la quitó a Saúl. «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro» 2 Samuel 7:11-16. Natán se lo transmite todo a David 2 Samuel 7:17.
La parábola de la oveja: «Tú eres aquel hombre»
2 Samuel 12:1-15 Leer esta escena aparte →David ha tomado a Betsabé, la mujer de Urías, y ha hecho morir a Urías en el frente; «mas esto que David había hecho fue desagradable ante los ojos de Jehová» 2 Samuel 11:27. Dios envía a Natán, que le cuenta un caso: en una ciudad había un rico con muchas ovejas y un pobre que solo tenía una corderita, criada con sus hijos, que comía de su pan y dormía en su seno. Llega un viajero, y el rico, para no tocar sus rebaños, toma la oveja del pobre y la guisa 2 Samuel 12:1-4.
David se enfurece: el que hizo eso merece la muerte, y pagará la oveja cuatro veces. Natán le contesta: «Tú eres aquel hombre» 2 Samuel 12:5-7. Le recuerda todo lo que Dios le dio, le enumera su crimen —«a Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer»— y anuncia el castigo: «no se apartará jamás de tu casa la espada» 2 Samuel 12:7-12.
David responde: «Pequé contra Jehová». Natán le dice que Jehová ha remitido su pecado y que no morirá, pero que el niño nacido de Betsabé sí morirá 2 Samuel 12:13-14. El salmo 51 lleva en su título el recuerdo de este momento: «cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta».
Natán llama Jedidías al niño Salomón
2 Samuel 12:24-25 Leer esta escena aparte →Después de la muerte del primer niño, Betsabé da a luz otro hijo, y David lo llama Salomón. «Y Jehová lo amó», dice el texto, y envió un mensaje por medio del profeta Natán, que le puso por nombre Jedidías, «amado de Jehová», a causa de Jehová 2 Samuel 12:24-25. Ver Salomón.
Natán y Betsabé aseguran el trono para Salomón
1 Reyes 1:5-45 Leer esta escena aparte →David es muy anciano, y su hijo Adonías se proclama rey con el apoyo de Joab y de Abiatar. Natán no está con él, y no es invitado al banquete 1 Reyes 1:5-10. Va a ver a Betsabé, la madre de Salomón, y le propone un plan para salvar la vida de los dos: que entre a ver al rey y le recuerde que le juró que Salomón reinaría después de él; mientras ella habla, él entrará a confirmar sus palabras 1 Reyes 1:11-14.
Todo sale como lo planea. Natán entra, se postra y pregunta al rey si ha dispuesto que Adonías reine sin decírselo a sus siervos 1 Reyes 1:22-27. David jura que Salomón será rey y ordena que el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo unjan en Gihón y toquen la trompeta 1 Reyes 1:28-35. Así se hace, y el pueblo grita «¡Viva el rey Salomón!» 1 Reyes 1:38-40. Ver Adonías y Gihón.
Su papel dentro de la Biblia
Natán es el profeta de los tres momentos decisivos del reinado de David: la promesa de la dinastía, el pecado con Betsabé y la sucesión. Con él aparece la figura del profeta que acompaña y corrige al rey, que tendrá continuidad en Elías, Isaías o Jeremías. Sus hijos sirvieron a Salomón: Azarías como jefe de los gobernadores y Zabud como ministro principal y «amigo del rey» 1 Reyes 4:5.
Crónicas lo recuerda también como cronista. Remite al «libro del profeta Natán» para la historia de David y de Salomón 1 Crónicas 29:29 2 Crónicas 9:29, y atribuye a David, a Gad y a Natán la organización de los levitas músicos del templo 2 Crónicas 29:25.
Otros con el mismo nombre
Natán hijo de David, uno de los hijos que le nacieron en Jerusalén, hermano de Salomón por parte de Betsabé 2 Samuel 5:14 1 Crónicas 3:5. Lucas traza por él la genealogía de Jesús Lucas 3:31, mientras Mateo la traza por Salomón.