eLogos

Jeremías

Del hebreo Yirmeyahu. El sentido exacto se discute: «Yahvé exalta», «Yahvé establece» o «Yahvé arroja» son las propuestas más citadas, según la raíz verbal que se reconozca en la primera parte del nombre.

143 Citas enlazadas

Jeremías es el profeta de los últimos cuarenta años del reino de Judá. Lo llaman siendo joven, bajo el reformador Josías, y su tarea es anunciar lo que nadie quiere oír: que el templo no protegerá a Jerusalén y que el castigo vendrá del norte. Con Joacim, predica en la puerta del templo que la casa correrá la suerte de Silo y está a punto de pagarlo con la vida; el rey quema su rollo página a página. Con Sedequías, aconseja someterse a Babilonia, lo que le vale ser tratado de traidor, encarcelado y arrojado a una cisterna de lodo. Mientras tanto escribe a los desterrados que construyan casas y oren por la ciudad de su exilio, y en pleno asedio compra un campo como señal de que habrá futuro. Tras la caída, el remanente que huye a Egipto se lo lleva consigo; allí se le pierde la pista. Es, además, el profeta con libro propio del que más datos personales conserva la Biblia, incluidas sus quejas contra Dios.

Cronología

Su vida en 6 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Fecha anclada
Fijada por un dato de fuera de la Biblia que se puede fechar.
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Fuente externa · Tradición.

  1. Año trece de Josías

    La llamada en Anatot

    Intervalo del texto Año trece de Josías (c. 627 a.C.)

    • c. 627 a.C. Hijo de Hilcías, de los sacerdotes de Anatot, recibe la palabra en el año trece de Josías. Jeremías 1:1-2 — antiguo testamento
    • «No sé hablar, porque soy niño». Jeremías 1:6 — antiguo testamento
    • Arrancar y destruir, edificar y plantar. Jeremías 1:9-10 — antiguo testamento
    • La vara de almendro y la olla que hierve desde el norte. Jeremías 1:11-14 — antiguo testamento

    01 El llamado de Jeremías: la vara de almendro y la olla hirviendo · Lugares →

  2. Desde la muerte de Josías

    Contra el templo, bajo Joacim

    Aproximada Desde la muerte de Josías (609 a.C.)

    • 609 a.C. Josías muere en Meguido frente al faraón Necao; Jeremías lo lamenta. 2 Crónicas 35:25 — antiguo testamento
    • «Templo de Jehová, templo de Jehová»: la casa se ha vuelto cueva de ladrones. Jeremías 7:4-11 — antiguo testamento
    • Lo amenazan de muerte; los ancianos recuerdan a Miqueas y lo salvan. Jeremías 26:8-19 — antiguo testamento
    • Joacim hace matar al profeta Urías; a Jeremías lo protege Ahicam. Jeremías 26:20-24 — antiguo testamento
    • Rompe una vasija en el valle de Hinom; Pasur lo pone en el cepo. Jeremías 19:10-11 — antiguo testamento
    • La palabra le quema los huesos como un fuego encerrado. Jeremías 20:7-9 — antiguo testamento

    02 El sermón de Jeremías en el templo y la amenaza de muerte · 03 Jeremías en el cepo y sus confesiones a Dios · Lugares →

  3. Año cuarto de Joacim

    El rollo quemado

    Intervalo del texto Año cuarto de Joacim (c. 605 a.C.)

    • 605 a.C. Babilonia vence a Egipto en Carquemis, según la crónica babilónica. — fuente externa
    • Dicta a Baruc todo lo que ha recibido desde los días de Josías. Jeremías 36:1-4 — antiguo testamento
    • Baruc lo lee en el templo desde la cámara de Gemarías. Jeremías 36:8-10 — antiguo testamento
    • El rey corta el rollo columna a columna y lo echa al brasero. Jeremías 36:22-25 — antiguo testamento
    • Lo vuelve a dictar, con «muchas otras palabras semejantes». Jeremías 36:32 — antiguo testamento

    04 El rey Joacim quema el rollo de Jeremías · Lugares →

  4. Tras la primera deportación, bajo Sedequías

    El yugo de Babilonia

    Intervalo del texto Tras la primera deportación, bajo Sedequías

    • marzo de 597 a.C. Nabucodonosor toma Jerusalén, deporta a Joaquín y pone a Sedequías. 2 Reyes 24:10-17 — antiguo testamento
    • Con un yugo al cuello, pide a las naciones que se sometan a Babilonia. Jeremías 27:2-8 — antiguo testamento
    • Hananías le rompe el yugo; muere ese mismo año. Jeremías 28:10-17 — antiguo testamento
    • Carta a los desterrados: «procurad la paz de la ciudad». Jeremías 29:4-7 — antiguo testamento
    • El regreso llegará cuando se cumplan setenta años. Jeremías 29:10 — antiguo testamento

    05 Jeremías lleva un yugo y se enfrenta al profeta Hananías · Lugares →

  5. Del noveno al undécimo año de Sedequías

    El asedio

    Aproximada Del noveno al undécimo año de Sedequías (c. 588–586 a.C.)

    • Preso en el patio de la cárcel, compra a Hanameel el campo de Anatot. Jeremías 32:1-15 — antiguo testamento
    • Solo resisten en Judá Laquis y Azeca. Jeremías 34:7 — antiguo testamento
    • Las cartas de Laquis se quejan de un profeta sin nombre; no se sabe si es él. — fuente externa
    • Sedequías le pregunta en secreto si hay palabra de Dios. Jeremías 37:17 — antiguo testamento
    • Lo bajan a la cisterna de Malquías; lo saca Ebed-melec. Jeremías 38:6-13 — antiguo testamento

    06 Jeremías compra un campo durante el asedio de Jerusalén · 07 Jeremías arrojado a la cisterna y rescatado por Ebed-melec · Lugares →

  6. Año once de Sedequías (587/586 a.C.) y después

    Después de la caída

    Aproximada Año once de Sedequías (587/586 a.C.) y después

    • 587/586 a.C. Los babilonios abren brecha; la ciudad y el templo son quemados. Jeremías 39:1-8 — antiguo testamento
    • Nabuzaradán lo suelta en Ramá; se queda con Gedalías en Mizpa. Jeremías 40:1-6 — antiguo testamento
    • Ismael asesina a Gedalías. Jeremías 41:1-2 — antiguo testamento
    • «Quedaos en esta tierra»; no le creen y se lo llevan a Tafnes. Jeremías 42:10—43:7 — antiguo testamento
    • Su última palabra: la discusión sobre la «reina del cielo». Jeremías 44:15-19 — antiguo testamento
    • Tradiciones posteriores dicen que murió en Egipto, apedreado; la Biblia no lo cuenta. — tradición

    08 Jeremías llevado a Egipto tras la caída de Jerusalén · Lugares →

Biografía

De ningún otro de los profetas que dan nombre a un libro se sabe tanto. El libro de Jeremías no solo reúne sus oráculos: cuenta dónde lo encerraron, quién lo defendió, quién intentó matarlo, qué le dijo el rey a escondidas y qué sentía cuando no podía más. Y el tiempo que le tocó vivir fue el más dramático de la historia de Judá: los cuarenta años que van de la reforma de Josías a la destrucción de Jerusalén y del templo en 587/586 a.C.

En ese tiempo el mapa del poder cambia por completo. Asiria, que había dominado la región durante más de un siglo, se hunde: Nínive cae en 612 a.C. Egipto intenta ocupar su lugar y es derrotado por Babilonia en Carquemis en 605. Desde entonces Judá es un reino pequeño entre dos potencias, y su corte se divide entre someterse a Babilonia o apostar por Egipto. Jeremías sostiene, contra casi todos, que la sumisión a Babilonia es la voluntad de Dios.

El llamado de Jeremías: la vara de almendro y la olla hirviendo

Jeremías 1:1-19 Leer esta escena aparte →

Jeremías es hijo de Hilcías, de los sacerdotes que vivían en Anatot, una aldea de Benjamín a pocos kilómetros al norte de Jerusalén, y recibe la palabra de Dios en el año trece del rey Josías, hacia 627 a.C. Jeremías 1:1-2. Se le dice que fue conocido y consagrado como profeta a las naciones antes de nacer Jeremías 1:5. Su respuesta es una objeción: no sabe hablar, es un muchacho Jeremías 1:6. Dios le toca la boca y le pone sus palabras en ella, con un encargo que resume toda su vida: arrancar y destruir, edificar y plantar Jeremías 1:9-10.

Siguen dos visiones sencillas. La primera es una vara de almendro, y el sentido está en un juego de palabras: en hebreo, «almendro» (shaqed) suena como «vigilante» (shoqed), y Dios dice que vela sobre su palabra para cumplirla Jeremías 1:11-12. La segunda es una olla que hierve, inclinada desde el norte: del norte vendrá el mal sobre todos los habitantes de la tierra Jeremías 1:13-14. El capítulo termina con una promesa que no es de éxito sino de resistencia: lo harán ciudad fortificada, columna de hierro y muro de bronce; pelearán contra él, pero no lo vencerán Jeremías 1:18-19.

El sermón de Jeremías en el templo y la amenaza de muerte

Jeremías 26:1-24 Leer esta escena aparte →

Josías muere en 609 a.C. en Meguido, en combate contra el faraón Necao 2 Reyes 23:29. Jeremías lo lamenta, y Crónicas recuerda esos lamentos como el origen de una costumbre que se mantenía «hasta hoy» 2 Crónicas 35:25. Al comienzo del reinado de su hijo Joacim, Jeremías se pone en el atrio del templo y habla a todos los que vienen a adorar Jeremías 26:1-2.

El mensaje, que el capítulo 7 conserva más extenso, es una advertencia contra la seguridad religiosa. No sirve repetir «templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová» mientras se roba, se mata, se jura en falso y se sigue a otros dioses Jeremías 7:4 Jeremías 7:9-10. La casa se ha vuelto una cueva de ladrones Jeremías 7:11. Y la amenaza tiene un precedente que todos conocían: id a Silo, donde estuvo antes el santuario, y ved lo que hice con él; lo mismo haré con esta casa Jeremías 7:12-14 Jeremías 26:6.

Los sacerdotes, los profetas y el pueblo lo agarran: «de cierto morirás» Jeremías 26:8-9. Se celebra una especie de juicio a la entrada de la puerta nueva. Jeremías no se retracta; dice que Dios lo ha enviado y que su sangre inocente caerá sobre la ciudad Jeremías 26:12-15. Los príncipes y el pueblo concluyen que no merece la muerte, y algunos ancianos recuerdan un precedente a su favor: un siglo antes, Miqueas de Moreset había anunciado que Sion sería arada como un campo, y el rey Ezequías no lo mató, sino que buscó a Dios Jeremías 26:16-19.

El capítulo añade otro caso que muestra lo que estaba en juego. Un profeta llamado Urías, hijo de Semaías, de Quiriat-jearim, anunció lo mismo que Jeremías; huyó a Egipto, pero Joacim lo hizo traer y lo mató a espada Jeremías 26:20-23. Jeremías se salvó porque lo protegía Ahicam, hijo de Safán Jeremías 26:24, de una familia de funcionarios que volverá a aparecer a su lado.

Jeremías en el cepo y sus confesiones a Dios

Jeremías 19:1—20:18 Leer esta escena aparte →

Jeremías acompaña su palabra con acciones que todos pudieran ver. Baja a casa del alfarero y ve cómo este rehace una vasija que se le ha estropeado: así puede hacer Dios con Israel Jeremías 18:1-6. Después compra una vasija de barro, sale con ancianos del pueblo y de los sacerdotes al valle de Hinom, el lugar donde se habían quemado niños en sacrificio, y la rompe delante de ellos: así quebrantará Dios a esta ciudad, y no se podrá restaurar Jeremías 19:1-11.

Pasur, sacerdote e inspector principal del templo, lo hace azotar y lo pone en el cepo junto a la puerta alta de Benjamín. Al día siguiente, al soltarlo, Jeremías le cambia el nombre: ya no se llamará Pasur sino Magor-misabib, «terror por todas partes» Jeremías 20:1-3.

Justo después, el libro deja oír la voz más íntima del profeta. Acusa a Dios de haberlo seducido y de haberse aprovechado de su fuerza; cada día es objeto de burla. Ha intentado callar, pero la palabra le quema los huesos como un fuego encerrado Jeremías 20:7-9. Y termina maldiciendo el día en que nació Jeremías 20:14-18. No es la única vez: en otros pasajes pregunta por qué prosperan los malvados y lamenta haber nacido «hombre de contienda» para toda la tierra Jeremías 12:1 Jeremías 15:10.

El rey Joacim quema el rollo de Jeremías

Jeremías 36:1-32 Leer esta escena aparte →

En el año cuarto de Joacim, hacia 605 a.C., Dios manda a Jeremías que ponga por escrito todo lo que le ha dicho desde los días de Josías Jeremías 36:1-2. Lo dicta a Baruc, hijo de Nerías, que lo escribe en un rollo Jeremías 36:4. Como a Jeremías le está prohibido entrar en el templo, es Baruc quien lo lee en público durante un día de ayuno, desde la cámara de Gemarías, hijo de Safán Jeremías 36:5-10.

Los funcionarios que lo oyen se asustan, piden a Baruc que se esconda con Jeremías y llevan la noticia al rey Jeremías 36:16-20. Es invierno, y Joacim está sentado junto a un brasero encendido. Cada vez que su secretario lee tres o cuatro columnas, el rey las corta con un cortaplumas y las echa al fuego, hasta quemar el rollo entero, aunque algunos funcionarios le ruegan que no lo haga Jeremías 36:22-25. Luego manda prender a Jeremías y a Baruc, pero «Jehová los escondió» Jeremías 36:26.

Jeremías toma otro rollo y lo vuelve a dictar a Baruc, con todo lo anterior y «muchas otras palabras semejantes» Jeremías 36:32.

Jeremías lleva un yugo y se enfrenta al profeta Hananías

Jeremías 27:1—29:14 Leer esta escena aparte →

En 597 a.C. Nabucodonosor toma Jerusalén y deporta a Babilonia al joven rey Joaquín, a la corte y a miles de habitantes; en su lugar pone a Sedequías 2 Reyes 24:10-17. Los años siguientes están llenos de planes de rebelión, y de profetas que anuncian que el yugo de Babilonia se romperá pronto.

Jeremías se pone al cuello coyundas y un yugo de madera, y con él recibe a los mensajeros de Edom, Moab, Amón, Tiro y Sidón que han venido a conspirar con Sedequías: todas esas naciones, dice, deben someterse al rey de Babilonia Jeremías 27:2-8. En el templo le sale al paso el profeta Hananías, hijo de Azur, que anuncia en nombre de Dios que en dos años volverán los utensilios del templo y los deportados. Delante de todos, le quita el yugo del cuello y lo rompe Jeremías 28:1-4 Jeremías 28:10-11.

La primera respuesta de Jeremías es un «amén» irónico: ojalá sea así. Pero recuerda que el profeta que anuncia paz solo queda acreditado cuando su palabra se cumple Jeremías 28:6-9. Más tarde vuelve con otro mensaje: Hananías ha roto yugos de madera y en su lugar habrá yugos de hierro; y morirá ese mismo año. Hananías muere en el séptimo mes Jeremías 28:13-17.

En esos mismos años, Jeremías escribe una carta a los desterrados en Babilonia. No les dice que resistan ni que esperen un regreso inmediato, sino lo contrario: que edifiquen casas, planten huertos, se casen y tengan hijos, y que busquen la paz de la ciudad donde están y oren por ella, porque en su paz tendrán ellos paz Jeremías 29:4-7. El regreso llegará, pero cuando se cumplan setenta años Jeremías 29:10.

Jeremías compra un campo durante el asedio de Jerusalén

Jeremías 32:1-15 Leer esta escena aparte →

En 588 a.C. Sedequías se rebela y el ejército babilonio pone sitio a Jerusalén. En el año décimo de Sedequías, con la ciudad cercada, Jeremías está preso en el patio de la cárcel, en el palacio del rey, por anunciar que la ciudad caerá Jeremías 32:1-5.

Entonces recibe la visita de su primo Hanameel, que le ofrece en venta un campo en Anatot, porque a Jeremías le corresponde el derecho de rescate familiar Jeremías 32:6-8. Comprar tierra en una región ocupada por el enemigo era absurdo. Jeremías lo hace: pesa diecisiete siclos de plata, firma la escritura ante testigos, y manda a Baruc guardar las dos copias —la sellada y la abierta— en una vasija de barro para que duren muchos días Jeremías 32:9-14. La explicación va en una frase: todavía se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra Jeremías 32:15.

Jeremías arrojado a la cisterna y rescatado por Ebed-melec

Jeremías 37:11—38:28 Leer esta escena aparte →

Durante una pausa del asedio, Jeremías intenta salir de la ciudad hacia la tierra de Benjamín. En la puerta lo detienen acusado de pasarse a los caldeos; los príncipes lo golpean y lo encierran en una mazmorra en casa del escriba Jonatán Jeremías 37:11-16. Sedequías lo manda sacar en secreto y le pregunta si hay palabra de Dios. La hay: será entregado en manos del rey de Babilonia Jeremías 37:17. Aun así, el rey lo traslada al patio de la cárcel y ordena que le den cada día una torta de pan, mientras haya pan en la ciudad Jeremías 37:21.

Allí Jeremías sigue diciendo que el que se quede en la ciudad morirá y el que se rinda a los caldeos vivirá. Los príncipes piden su muerte, porque desmoraliza a los soldados, y Sedequías responde que está en sus manos Jeremías 38:1-5. Lo bajan con sogas a la cisterna de Malquías, que no tiene agua sino lodo, y Jeremías se hunde en él Jeremías 38:6.

Lo salva un extranjero. Ebed-melec, un etíope eunuco de la casa real, va a ver al rey y le dice que Jeremías morirá de hambre allí. Con treinta hombres, trapos viejos y sogas, lo sacan de la cisterna Jeremías 38:7-13. Sedequías lo llama una vez más en secreto y le pide la verdad. Jeremías se la da: si se rinde, él y la ciudad vivirán; si no, la ciudad será quemada. El rey confiesa que teme a los judíos que ya se han pasado a los babilonios, y le pide que nadie sepa de qué han hablado Jeremías 38:14-26.

Jeremías llevado a Egipto tras la caída de Jerusalén

Jeremías 39:1—44:30 Leer esta escena aparte →

En el año once de Sedequías, en 587/586 a.C., los babilonios abren brecha en el muro. Sedequías huye, lo capturan cerca de Jericó, matan a sus hijos ante sus ojos y a él lo ciegan y lo llevan a Babilonia; la ciudad y el templo son quemados Jeremías 39:1-8. Nabucodonosor da órdenes de que se trate bien a Jeremías Jeremías 39:11-12. Según uno de los relatos, Nabuzaradán, jefe de la guardia, lo encuentra encadenado entre los deportados en Ramá, lo suelta y le ofrece ir a Babilonia o quedarse. Jeremías se queda con Gedalías, hijo de Ahicam, nombrado gobernador, en Mizpa Jeremías 40:1-6.

La calma dura poco. Ismael, un hombre de sangre real, asesina a Gedalías Jeremías 41:1-2. Los supervivientes, que temen la venganza de Babilonia, se detienen cerca de Belén con intención de huir a Egipto Jeremías 41:16-18 y piden a Jeremías que consulte a Dios, prometiendo obedecer. Diez días después llega la respuesta: quedaos en esta tierra y os edificaré; si vais a Egipto, allí os alcanzará la espada Jeremías 42:1-16. No le creen. Lo acusan de mentir por influencia de Baruc y se marchan a Egipto, llevándose a Jeremías y a Baruc con ellos, hasta Tafnes, en la frontera oriental del delta Jeremías 43:1-7.

En Tafnes, Jeremías entierra unas piedras grandes a la entrada de un edificio del faraón y anuncia que Nabucodonosor pondrá allí su trono Jeremías 43:8-10. Su última palabra registrada es una discusión con los judíos de Egipto, que atribuyen sus desgracias a haber dejado de ofrecer incienso a la «reina del cielo» Jeremías 44:15-19. El libro no cuenta nada más de él.

Un libro con dos formas

Cómo lo recuerda la Biblia

Crónicas hace de Jeremías la voz que la monarquía no quiso escuchar: Sedequías cayó porque no se humilló ante él 2 Crónicas 36:12, y el destierro dura los setenta años que él anunció 2 Crónicas 36:21. Esdras abre con el decreto de Ciro como cumplimiento de su palabra Esdras 1:1, y en el libro de Daniel el profeta lee en los libros de Jeremías el número de los años de la desolación y ora a partir de él Daniel 9:2.

En el Nuevo Testamento, cuando Jesús pregunta quién dice la gente que es, algunos responden que Jeremías Mateo 16:14. Al purificar el templo, Jesús toma de él la expresión «cueva de ladrones» Jeremías 7:11 Mateo 21:13. Y la carta a los Hebreos cita completo el anuncio del nuevo pacto para decir que el primero ha quedado antiguo Hebreos 8:8-13.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

El sermón del templo

Dos versiones del mismo discurso, según la mayoría de los comentaristas: una recoge sobre todo el mensaje; la otra, lo que ocurrió después.

  • Jeremías 7:1-15 El texto del discurso: no confiéis en «templo de Jehová»; la casa acabará como Silo. No da fecha ni cuenta la reacción.
  • Jeremías 26:1-24 Lo fecha al comienzo del reinado de Joacim, resume el mensaje y narra el juicio: sacerdotes y profetas piden su muerte, los príncipes lo absuelven y Ahicam lo protege.

Cómo salió Jeremías de la prisión

El propio libro trae dos relatos que no se armonizan con facilidad.

  • Jeremías 39:11-14 Por orden de Nabucodonosor, los oficiales babilonios lo sacan del patio de la cárcel en Jerusalén y lo entregan a Gedalías.
  • Jeremías 40:1-6 Nabuzaradán lo libera en Ramá, donde estaba encadenado entre los cautivos que iban a Babilonia, y le deja elegir; Jeremías va a Mizpa con Gedalías.

Cuántos fueron deportados

  • 2 Reyes 24:14-16 En la primera deportación (597 a.C.) salen diez mil cautivos; en otro recuento, siete mil hombres de guerra y mil artesanos.
  • Jeremías 52:28-30 Da tres deportaciones mucho menores: 3.023 personas, 832 y 745; en total, 4.600.

El profeta que cita Mateo 27

Mateo atribuye a Jeremías una cita que, en su forma, se parece sobre todo a Zacarías. Ver la sección «Cómo lo recuerda la Biblia».

  • Mateo 27:9-10 Las treinta piezas de plata y el campo del alfarero, «lo dicho por el profeta Jeremías».
  • Zacarías 11:12-13 Treinta piezas de plata como salario, arrojadas al alfarero en la casa de Jehová.
  • Jeremías 32:6-9 Jeremías compra un campo por diecisiete siclos de plata; en otros pasajes, la casa del alfarero (18:2) y el valle de Hinom (19:1-2).

Viajes y lugares

9 lugares con ficha propia en el atlas. En el mapa, cada número lleva a la escena que cuenta lo que pasó allí. Cada nombre lleva a la ficha del lugar. Verlos en el atlas, sobre el mapa real →

Mapa de su vida

Trazado estilizado, no un mapa satelital: las costas y los cauces antiguos no coinciden con los actuales, y varias ubicaciones son aproximadas o debatidas.

  1. Anatot — Su pueblo, de familia sacerdotal; sus vecinos quisieron matarlo (identificación con Anata o Ras el-Jarrubeh) Ir a la escena ↓
  2. Jerusalén — Cuarenta años de predicación, el sermón del templo, la cárcel y la cisterna Ir a la escena ↓
  3. Ramá — Encadenado entre los deportados, Nabuzaradán lo deja libre Ir a la escena ↓
  4. Mizpa — Vive con el gobernador Gedalías hasta que lo asesinan Ir a la escena ↓
  5. Tafnes — Llevado a Egipto por los que huyen; allí se pierde su pista (Tell Defenneh) Ir a la escena ↓
  1. La llamada en Anatot

    Año trece de Josías (c. 627 a.C.)
    1. Anatot
  2. Contra el templo, bajo Joacim

    Desde la muerte de Josías (609 a.C.)
    1. Jerusalén
    2. Valle de Hinom
  3. El rollo quemado

    Año cuarto de Joacim (c. 605 a.C.)
    1. Jerusalén
  4. El yugo de Babilonia

    Tras la primera deportación, bajo Sedequías
    1. Jerusalén
    2. Babilonia
  5. El asedio

    Del noveno al undécimo año de Sedequías (c. 588–586 a.C.)
    1. Jerusalén
    2. Anatot
    3. Laquis
  6. Después de la caída

    Año once de Sedequías (587/586 a.C.) y después
    1. Jerusalén
    2. Ramá
    3. Mizpa
    4. Belén
    5. Tafnes

Personas en su vida

16 personas, agrupadas según el momento en que se cruzan con él; 5 tienen ficha propia. Cada una dice qué clase de relación muestra el texto.

Su familia

  • Hilcías Parentesco

    Su padre, de los sacerdotes de Anatot. Jeremías 1:1

  • Hanameel Parentesco

    Su primo, hijo de su tío Salum, que le vende el campo de Anatot. Jeremías 32:7-9

Los que lo sostuvieron

Los reyes

Sus adversarios

Otros profetas

En el Nuevo Testamento

Para entender la época

Grupos, instituciones y palabras que aparecen en su historia. La definición está en cada enlace; aquí, solo por qué importan en su vida.

Entre dos potencias

Babilonios
Nabucodonosor, «mi siervo» según el oráculo del yugo (Jeremías 27:6).
Egipcios
Los supervivientes huyen a Tafnes (Jeremías 43:7).
Exilio
La carta a los desterrados y los setenta años (Jeremías 29:4-10).
Reina del cielo
El culto que defienden los judíos de Egipto (Jeremías 44:17).

Su oficio

Profeta
Profeta contra profeta: la palabra se reconoce por su cumplimiento (Jeremías 28:9).
Templo
El sermón contra la falsa seguridad (Jeremías 7:4).
Rollo
El rollo que Joacim quema y Jeremías vuelve a dictar (Jeremías 36:2).
Escriba
Baruc, «el escriba» (Jeremías 36:26).
Goel
El derecho de rescate con que compra el campo (Jeremías 32:7).

El texto

Septuaginta
Una edición más corta y con otro orden.

Profecía y cumplimiento

Conexiones entre pasajes. Que dos textos se relacionen es una lectura, no una afirmación del relato: se muestran aparte por eso.

  • Al profeta Hananías, que había roto el yugo de Jeremías: morirás este año.

    Anuncio: Jeremías 28:16 Cumplimiento: Jeremías 28:17

  • Setenta años de servidumbre a Babilonia. Crónicas y Esdras presentan el decreto de Ciro como cumplimiento de la palabra de Jeremías, y Daniel medita sobre esa cifra.

    Anuncio: Jeremías 25:11-12 Cumplimiento: 2 Crónicas 36:21-22

  • Cumplidos los setenta años, Dios hará volver a los desterrados.

    Anuncio: Jeremías 29:10 Cumplimiento: Esdras 1:1

  • Raquel llora por sus hijos en Ramá. Mateo lo aplica a la matanza de los niños de Belén.

    Anuncio: Jeremías 31:15 Cumplimiento: Mateo 2:17-18

  • Un nuevo pacto, con la ley escrita en el corazón. La carta a los Hebreos lo cita entero para hablar del pacto de Cristo.

    Anuncio: Jeremías 31:31-34 Cumplimiento: Hebreos 8:8-12

Otros personajes relacionados

Relatos relacionados

Fuentes

De dónde sale lo que cuenta esta ficha. Cada afirmación del relato lleva su versículo; aquí se reúnen además las fuentes de fuera de la Biblia y los estudios que se nombran en las cajas, con un enlace al lugar donde se usan.

Fuentes antiguas fuera de la Biblia