David ve a Betsabé desde la azotea y la toma
2 Samuel 11:1-5 Leer esta escena aparte →Es la época del año en que los reyes salen a la guerra, y el ejército de David sitia Rabá, la capital de los amonitas, mientras el rey se queda en Jerusalén 2 Samuel 11:1. Una tarde, desde la azotea del palacio, David ve a una mujer muy hermosa que se está bañando. Pregunta quién es, y le responden: Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías el heteo 2 Samuel 11:2-3. Ver David, Urías y Jerusalén.
David envía mensajeros y la toma; ella viene a él y él se acuesta con ella. El narrador añade que se estaba purificando de su impureza, y que después volvió a su casa 2 Samuel 11:4. Betsabé queda embarazada y manda a decirle al rey dos palabras, las únicas que el relato le da en todo el episodio: «Estoy encinta» 2 Samuel 11:5.
Muere Urías y Betsabé entra en la casa de David
2 Samuel 11:6—12:25 Leer esta escena aparte →David intenta que Urías vuelva a casa para que el embarazo parezca suyo; cuando Urías se niega a ir mientras el ejército está en campaña, el rey ordena por carta a Joab que lo pongan donde la batalla es más dura y lo dejen solo, y Urías muere ante Rabá 2 Samuel 11:6-17. Ver Joab y Rabá.
Cuando la mujer de Urías oye que su marido ha muerto, hace duelo por él. Pasado el luto, David la manda traer a su casa, ella se convierte en su mujer y le da un hijo; pero lo que David ha hecho desagrada a Jehová 2 Samuel 11:26-27. El narrador la llama en esos versículos «la mujer de Urías», no por su nombre. El profeta Natán acusa a David, y anuncia que el niño que le ha nacido morirá; el niño enferma y muere al séptimo día 2 Samuel 12:7-18. Ver Natán.
Entonces el texto vuelve a llamarla por su nombre: «Betsabé su mujer». David la consuela y se acuesta con ella, y nace un hijo al que llama Salomón; Jehová lo ama, y manda por medio de Natán que se llame también Jedidías, «amado de Jehová» 2 Samuel 12:24-25. Crónicas le da otros tres hijos con David, nacidos en Jerusalén: Simea, Sobab y Natán 1 Crónicas 3:5. Ver Salomón.
Betsabé y Natán consiguen que Salomón suceda a David
1 Reyes 1:5-40 Leer esta escena aparte →Pasan los años. David es muy anciano y no sale de su habitación, donde lo atiende Abisag la sunamita. Su hijo Adonías, el mayor de los que quedan vivos, se proclama rey con el apoyo de Joab y del sacerdote Abiatar, y celebra un banquete al que no invita a Salomón, ni a Natán, ni a Sadoc 1 Reyes 1:5-10. Ver Adonías.
Natán va a ver a Betsabé, «la madre de Salomón», y le advierte que su vida y la de su hijo corren peligro. Le propone un plan: que entre a ver al rey y le recuerde que le juró que Salomón reinaría después de él; mientras ella habla, él entrará y confirmará sus palabras 1 Reyes 1:11-14. Betsabé entra, se inclina ante el rey y le habla con más detalle de lo que Natán le había sugerido: le recuerda el juramento por Jehová, le informa de lo que Adonías ha hecho y de quiénes están con él, le dice que los ojos de todo Israel están puestos en él para saber quién se sentará en su trono, y le advierte que, cuando él muera, ella y Salomón serán tratados como culpables 1 Reyes 1:15-21.
Natán entra, y su relato coincide con el de ella 1 Reyes 1:22-27. David manda llamar a Betsabé y le jura que ese mismo día Salomón se sentará en su trono. Betsabé se postra: «Viva mi señor el rey David para siempre» 1 Reyes 1:28-31. Sadoc, Natán y Benaía montan a Salomón en la mula del rey, lo llevan a Gihón y lo ungen 1 Reyes 1:38-40. Ver Sadoc y Gihón.
Betsabé intercede ante Salomón por Adonías
1 Reyes 2:13-25 Leer esta escena aparte →Muerto David, Adonías va a ver a Betsabé. Ella le pregunta si viene en paz, y él dice que sí. Le recuerda que el reino era suyo y que todo Israel lo esperaba, pero que ha pasado a su hermano por voluntad de Jehová; y le pide un solo favor: que convenza a Salomón de que le dé por mujer a Abisag la sunamita, la joven que había atendido a David. Betsabé acepta hablar con el rey 1 Reyes 2:13-18.
Salomón se levanta a recibirla, se inclina ante ella, hace poner un trono para la madre del rey y la sienta a su derecha. Ella le presenta la petición, y el rey, que le había prometido no negarle nada, le responde con dureza: que pida también para Adonías el reino, porque es su hermano mayor. Ese mismo día manda a Benaía a matarlo 1 Reyes 2:19-25.
Su papel dentro de la Biblia
Betsabé está en los dos momentos en que se decide la historia de la casa de David: el pecado por el que «no se apartará jamás la espada» de su casa 2 Samuel 12:10, y la sucesión que lleva a Salomón al trono. En el primero el texto apenas le da voz; en el segundo habla más que nadie ante el rey. Es la madre del rey que construirá el templo, y por ella pasa la línea de David que llega a los reyes de Judá.
Cómo la recuerdan después
El encabezado del salmo 51, uno de los salmos penitenciales, lo sitúa «cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta» Salmos 51:1. El libro de los Reyes resume la vida de David diciendo que hizo lo recto toda su vida, «salvo en lo tocante a Urías heteo» 1 Reyes 15:5.
Mateo la incluye en la genealogía de Jesús sin nombrarla: «David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías» Mateo 1:6. Es una de las cuatro mujeres que menciona antes de María, junto a Tamar, Rahab y Rut. Lucas, en cambio, traza la genealogía de Jesús por otro de sus hijos, Natán Lucas 3:31.