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Azazel

También: Chivo expiatorio · Macho cabrío expiatorio · Macho cabrío emisario · Chivo emisario

Parte del rito del día de la Expiación. El sumo sacerdote echaba suertes entre dos machos cabríos: uno se sacrificaba a Jehová y el otro, el «de Azazel», quedaba vivo. Sobre su cabeza el sacerdote confesaba todos los pecados de Israel y después lo enviaban al desierto, para que se llevara las culpas lejos del pueblo. De aquí viene la expresión «chivo expiatorio».

En la Biblia

«Y pondrá Aarón ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel… y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada» (Levítico 16:21-22).

Etimología

El significado de la palabra hebrea azazel es discutido y no se sabe con certeza. Las traducciones antiguas griega y latina la entendieron como «el macho cabrío que se va» (caper emissarius), de donde viene «chivo expiatorio»; otros la explican como un lugar o como el nombre de un ser del desierto.

Dos machos cabríos para el mismo día

Una vez al año, el día 10 del mes séptimo, el sumo sacerdote hacía la expiación por todo Israel. Para el pueblo tomaba dos machos cabríos y los presentaba delante de Jehová a la entrada del tabernáculo. Echaba suertes entre ellos: «una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel» Levítico 16:5-10.

Los dos animales tenían destinos opuestos:

  • El de Jehová se sacrificaba como ofrenda por el pecado, y su sangre se llevaba detrás del velo, al lugar santísimo, y se rociaba sobre el propiciatorio Levítico 16:15. Limpiaba el santuario de las impurezas del pueblo.
  • El de Azazel no se mataba. El sacerdote ponía las dos manos sobre su cabeza y confesaba sobre él «todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados». Después un hombre lo llevaba al desierto y lo soltaba allí: «aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada» Levítico 16:20-22.

El hombre que lo había llevado no podía volver directamente: tenía que lavar sus vestidos y bañarse antes de entrar otra vez en el campamento Levítico 16:26.

Qué representaba el rito

El texto da el sentido del día entero: «en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová» Levítico 16:29-30. Los dos animales muestran dos caras de lo mismo: con la sangre del primero se purifica el lugar donde Dios habita; con el segundo, el pecado confesado se aleja del pueblo y se pierde en el desierto, donde nadie vive.

La expresión en español

«Chivo expiatorio» se usa hoy para alguien a quien se culpa de lo que han hecho otros. Es un sentido derivado. En el rito bíblico no había engaño ni injusticia: el pueblo confesaba sus propios pecados, que eran reales.

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