Siclag fue la ciudad de David antes de que tuviera reino. Aquis, el rey filisteo de Gat, se la dio cuando David se pasó a su servicio huyendo de Saúl, y allí vivió un año y cuatro meses con sus seiscientos hombres y sus familias. 1 Samuel 27:5-7 En Siclag David tocó fondo —volvió de campaña y encontró la ciudad quemada y a las familias cautivas— y en Siclag le llegó la noticia de la muerte de Saúl, que le abría el camino al trono. 1 Samuel 30:1-6 2 Samuel 1:1-4
Ubicación y contexto
Siclag estaba en el Neguev occidental, en la franja de frontera entre Judá y los filisteos: Josué la cuenta entre las ciudades del sur de Judá y la asigna a la tribu de Simeón. Josué 15:31 Josué 19:5 En tiempos de David estaba en manos de los filisteos, porque Aquis podía disponer de ella. Es tierra de estepa, de cereal en los años de lluvia y de pastos, abierta a las incursiones de los nómadas del desierto —los amalecitas— y lo bastante lejos de Gat para que David actuara con independencia. 1 Samuel 27:5
Historia bíblica del lugar
Una ciudad regalada
David pide a Aquis un lugar en alguna ciudad del campo, para no vivir en la capital real, y Aquis le da Siclag. El narrador añade que por eso Siclag pertenece a los reyes de Judá «hasta hoy». 1 Samuel 27:5-6 Allí se le van uniendo guerreros de Benjamín —la tribu de Saúl—, de Gad, de Judá y de Manasés. 1 Crónicas 12:1-2 1 Crónicas 12:19-22 Desde Siclag, David ataca a gesuritas, gezritas y amalecitas, y engaña a Aquis diciéndole que ataca a Judá. 1 Samuel 27:8-12
La ciudad quemada
Rechazado por los príncipes filisteos antes de la batalla de Gilboa, David vuelve a Siclag al tercer día y la encuentra incendiada: los amalecitas la han saqueado y se han llevado a todas las mujeres y los niños, entre ellos las dos esposas de David. 1 Samuel 30:1-5 Los hombres lloran hasta quedarse sin fuerzas, y hablan de apedrear a David. El texto dice que David buscó fuerzas en el Señor, su Dios. 1 Samuel 30:6 Consulta a Dios por medio del sacerdote Abiatar y sale en persecución. 1 Samuel 30:7-10
Todo recuperado
Con la ayuda de un esclavo egipcio abandonado por los amalecitas, David los encuentra de fiesta y los ataca desde el crepúsculo hasta la tarde siguiente; recupera a todas las personas y todos los bienes, «sin que les faltase cosa alguna». 1 Samuel 30:11-19 Doscientos de sus hombres se habían quedado agotados junto al torrente de Besor; los que lucharon no quieren darles parte, y David establece una norma: la parte del que va a la batalla será igual a la del que se queda con el bagaje. «Desde aquel día en adelante» fue ley en Israel. 1 Samuel 30:21-25 De vuelta en Siclag, David envía parte del botín a los ancianos de las ciudades de Judá. 1 Samuel 30:26-31
La corona de Saúl
Dos días después, llega a Siclag un joven amalecita con la ropa rasgada, trae la corona y el brazalete de Saúl y dice haberlo rematado en el Gilboa a petición del propio rey. 2 Samuel 1:1-10 David y sus hombres hacen duelo hasta la tarde. Luego David manda matar al mensajero: ¿cómo no tuvo temor de extender la mano contra el ungido de Jehová? 2 Samuel 1:11-16 David recordará más tarde ese episodio: el que creyó traer buenas nuevas recibió en Siclag la paga. 2 Samuel 4:10 Inmediatamente después, consulta a Dios y sube a Hebrón, donde es ungido rey de Judá. 2 Samuel 2:1-4
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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Ciudad del sur
JosuéSiclag figura entre las ciudades del Neguev de Judá, asignadas a la tribu de Simeón.
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La base de David
Samuel – CrónicasAquis le da Siclag; David vive allí un año y cuatro meses, y se le van uniendo guerreros de varias tribus.
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El saqueo amalecita
SamuelLos amalecitas queman Siclag y se llevan a las mujeres y los niños; David los persigue, recupera todo y fija una ley de reparto.
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La noticia de Gilboa
SamuelUn amalecita llega a Siclag con la corona de Saúl y dice haberlo matado; David lo hace ejecutar.