También llamado Juan hijo de Zebedeo, Juan el apóstol, Juan el EvangelistaDel hebreo יוֹחָנָן (Yôḥānān), «Yahvé ha tenido gracia», a través del griego Ἰωάννης (Iōánnēs). Era uno de los nombres más corrientes entre los judíos de la época: el Nuevo Testamento conoce al menos cinco hombres que lo llevan.
89Citas enlazadas
Juan hijo de Zebedeo es a la vez uno de los apóstoles mejor situados del Nuevo Testamento y uno de los que menos hablan. Los evangelios lo muestran casi siempre en compañía: con su hermano Santiago, con quien recibe el apodo de «hijos del trueno»; con Pedro y Santiago en las tres escenas reservadas al círculo más íntimo; con Pedro otra vez en los primeros capítulos de los Hechos, donde los dos suben al templo, pasan una noche en la cárcel y comparecen ante el sanedrín, que los tiene por «hombres sin letras». Las pocas palabras que los sinópticos le atribuyen, solo o con su hermano, muestran un celo que Jesús corrige: prohíbe a un exorcista que no es del grupo, quiere hacer bajar fuego sobre una aldea samaritana, pide un trono junto a Jesús. Más tarde baja a Samaria a imponer las manos a los samaritanos bautizados, y Pablo lo nombra entre las tres «columnas» de Jerusalén que le dan la mano. Ahí termina lo que la Biblia dice de él con certeza. Todo lo demás —si es el «discípulo a quien Jesús amaba», si escribió el cuarto evangelio, si es el Juan desterrado en Patmos, si murió anciano en Éfeso— descansa en tradiciones del siglo II y en lecturas del propio texto que los especialistas discuten desde la Antigüedad. Esta ficha separa las dos cosas: lo que cuentan los evangelios y los Hechos, y lo que se le atribuyó después.
Cronología
Su vida en 6 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.
Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.
Procedencia de cada hito:
Evangelios · Hechos · Cartas · Tradición.
Hacia el año 30 d.C.
Pescador de Galilea
Aproximada Hacia el año 30 d.C.
Socios de Simón en la pesca, con barca y jornaleros. Lucas 5:10— evangelios
Jesús lo llama con Santiago; dejan a su padre en la barca y lo siguen. Marcos 1:19-20— evangelios
Los dos hermanos reciben el apodo de Boanerges, «hijos del trueno». Marcos 3:17— evangelios
Quizá es el discípulo sin nombre que sigue a Jesús junto al Jordán; el texto no lo dice. Juan 1:35-40— evangelios
Juan es el hermano de Santiago hijo de Zebedeo, al que se
suele tener por el mayor, y durante buena parte del relato evangélico los dos son una sola unidad: los llaman juntos,
reciben juntos el apodo de Boanerges, «hijos del trueno», y juntos hacen su petición más
ambiciosa Marcos 1:19-20Marcos 3:17Marcos 10:35.
Marcos y Mateo lo nombran casi siempre en segundo lugar, «Juan su hermano»; Lucas, en cambio,
lo pone a veces delante de Santiago Lucas 8:51Lucas 9:28.
Era galileo, de una familia de pescadores que no era pobre: su padre tenía barca y jornaleros,
y los hijos eran socios de PedroMarcos 1:20Lucas 5:10.
Su madre estuvo entre las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea y presenciaron de
lejos la crucifixión Mateo 27:55-56.
Jesús camina por la orilla del lago de Galilea, llama a Simón y a
Andrés, y un poco más allá ve a otros dos hermanos, Santiago y Juan, en la barca con su padre,
arreglando las redes. Los llama, y ellos dejan la barca y a su padre y lo siguen
Mateo 4:21-22. Marcos añade que Zebedeo se quedó en la barca con los
jornaleros Marcos 1:20.
Las únicas palabras que los sinópticos ponen en boca de Juan solo, sin su hermano ni Pedro,
son un aviso sobre algo que ya habían hecho. «Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos
sigue; y se lo prohibimos». Jesús responde que no se lo prohíban, porque el que no está
contra ellos está a su favor Marcos 9:38-40.
Poco después, cuando una aldea de samaritanos no quiere recibir a Jesús
porque va camino de Jerusalén, Santiago y Juan preguntan si deben mandar que baje fuego del
cielo y la consuma. Jesús los reprende Lucas 9:51-56. Y en la última subida a
Jerusalén, los dos hermanos piden sentarse a su derecha y a su izquierda en la gloria; Jesús
les contesta que beberán su copa, pero que ese lugar no le corresponde darlo a él
Marcos 10:35-40. Las diferencias entre los relatos de esta petición están arriba,
en el relato paralelo.
Tres veces Jesús se aparta de los doce con solo tres de ellos: Pedro, Santiago y Juan. Los
lleva a la casa de Jairo cuando devuelve la vida a su hija Marcos 5:37; los sube a
un monte alto donde se transfigura ante ellos Marcos 9:2-8; y los separa del resto
en Getsemaní, la noche del arresto, para que velen con él Marcos 14:33-34. Esa
noche, los tres se duermen Marcos 14:37-41.
Unos días antes, sentados en el monte de los Olivos frente al templo, Juan está también entre
los cuatro —con Pedro, Santiago y Andrés— que preguntan en privado cuándo será destruido
Marcos 13:3-4. Y Lucas precisa que fueron Pedro y Juan los enviados a preparar
la cena de Pascua Lucas 22:8; Marcos dice solo «dos de sus discípulos»
Marcos 14:13.
El cuarto evangelio introduce en la última cena a un personaje que no tiene nombre: «uno de
sus discípulos, al cual Jesús amaba», recostado junto a él. Pedro le hace señas para que
pregunte quién es el traidor, y él lo pregunta Juan 13:23-25. Desde ahí reaparece
en los momentos decisivos: al pie de la cruz, donde Jesús le confía a su madre, y él la recibe
en su casa Juan 19:26-27; corriendo con Pedro al sepulcro vacío, donde llega
primero, entra después y «vio, y creyó» Juan 20:2-8; en la barca, donde es el
primero en reconocer al resucitado en la orilla Juan 21:7.
El último capítulo lo presenta como garante del libro: «Este es el discípulo que da testimonio
de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero»
Juan 21:24. Ese «sabemos» sugiere que al menos esta frase la escribe alguien
distinto de él. Justo antes se aclara un rumor que corría entre los hermanos: que ese discípulo
no moriría. El texto lo corrige; Jesús no dijo eso, sino «si quiero que él quede hasta que yo
venga, ¿qué a ti?» Juan 21:22-23. Muchos comentaristas deducen de esta
aclaración que, cuando se escribió, ese discípulo ya había muerto o era muy anciano.
En los primeros capítulos de los Hechos, Juan es la sombra de Pedro. Los dos suben juntos al
templo a la hora novena, la de la oración de la tarde; un hombre cojo de nacimiento les pide limosna en la
puerta llamada la Hermosa, Pedro le dice «míranos» y lo levanta en el nombre de Jesús
Hechos 3:1-8. La gente se agolpa en el pórtico de Salomón alrededor de los dos
Hechos 3:11. Habla Pedro; Juan está a su lado.
Los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos los
prenden y los meten en la cárcel hasta el día siguiente Hechos 4:1-3. Ante el
sanedrín, los jueces se sorprenden del aplomo de Pedro y de Juan, sabiendo
que eran «hombres sin letras y del vulgo», y reconocen que habían estado con Jesús
Hechos 4:13. Les prohíben hablar en ese nombre, y los dos responden juntos:
juzguen ellos si es justo obedecerles a ellos antes que a Dios; «no podemos dejar de decir lo
que hemos visto y oído» Hechos 4:18-20.
Cuando Felipe, uno de los siete, predica en Samaria y muchos se bautizan, los apóstoles de
Jerusalén envían allá a Pedro y a Juan. Los dos oran por los nuevos creyentes, les imponen las
manos y estos reciben el Espíritu Santo Hechos 8:14-17. Allí se enfrentan con
Simón, un mago que les ofrece dinero para obtener ese poder; es Pedro quien le responde
Hechos 8:18-24. De regreso a Jerusalén, predican el evangelio en muchas aldeas de
los samaritanos Hechos 8:25.
La última vez que Juan aparece con seguridad en el Nuevo Testamento no es en un relato sino en
una carta. Pablo cuenta a los gálatas que subió a Jerusalén con Bernabé y
Tito, y que allí Jacobo, Cefas y Juan, «que eran considerados como columnas», reconocieron la
gracia que se le había dado y le dieron la mano en señal de comunión: Pablo y Bernabé irían a
los gentiles; ellos, a los de la circuncisión Gálatas 2:9.
Lo que se le atribuyó después
Cinco libros del Nuevo Testamento se asocian con el nombre de Juan: el cuarto evangelio, tres
cartas y el Apocalipsis. Ninguno de ellos dice ser obra de «Juan hijo de Zebedeo». El
evangelio no nombra a su autor y remite al discípulo amado Juan 21:24. La segunda
y la tercera carta se presentan como escritas por «el anciano» 2 Juan 1:13 Juan 1:1,
y la primera no lleva remitente. Solo el Apocalipsis da un nombre: su autor se llama Juan, se
dice «hermano» y compañero en la tribulación, y cuenta que estaba en la isla de Patmos por
causa de la palabra de Dios Apocalipsis 1:9, sin presentarse como apóstol.
Todo lo que la Biblia dice de Patmos cabe en un versículo. El autor del Apocalipsis se presenta
como «yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación», y cuenta que estaba
«en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo»
Apocalipsis 1:9. Allí, un día del Señor, oye detrás de sí una voz como de
trompeta que le manda escribir lo que ve y enviarlo a siete iglesias de la provincia de Asia:
Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y LaodiceaApocalipsis 1:10-11.
Al final del libro repite su nombre: «Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas»
Apocalipsis 22:8.
El texto no dice cuánto tiempo estuvo allí, quién lo envió, ni qué pasó después. Tampoco dice
que fuera un destierro, aunque la frase se presta a leerlo así: «por causa de la palabra de
Dios y el testimonio» es la misma expresión que el libro usa para los que fueron muertos por
su fe Apocalipsis 6:9, y él mismo se llama compañero «en la tribulación». La
lectura contraria —que fue a la isla a predicar, o a recibir la revelación— es posible, pero
minoritaria.
Juan, llamado también Marcos, compañero de Bernabé y de Pablo Hechos 12:12.
Juan, padre de Simón Pedro según algunos manuscritos, que otros llaman Jonás Juan 21:15.
Juan, uno de los miembros del grupo del sumo sacerdote ante el que comparecieron Pedro y este Juan Hechos 4:6.
Relato paralelo
Relato paralelo
Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no
son erratas: son divergencias reales entre los textos.
La petición de los dos tronos
Dos evangelios cuentan que los hijos de Zebedeo pidieron sentarse a los lados de Jesús en su gloria, y no coinciden en quién formula la petición. En Mateo habla la madre, aunque la respuesta de Jesús va a los hijos y son ellos quienes contestan. Lo demás —la copa, la indignación de los diez, la enseñanza sobre servir— es igual en los dos. Lucas no cuenta el episodio, pero pone la discusión sobre quién es el mayor en la última cena.
Marcos 10:35-40Santiago y Juan se acercan en persona y piden sentarse uno a la derecha y otro a la izquierda.
Mateo 20:20-23La madre de los hijos de Zebedeo se acerca con ellos y es ella quien hace la petición.
Lucas 22:24-27Sin petición de tronos: una disputa entre todos los discípulos, durante la cena, sobre quién es el mayor.
Viajes y lugares
8 lugares con ficha propia en el atlas.
En el mapa, cada número lleva a la escena que cuenta lo que pasó allí. Cada nombre lleva a la ficha del lugar.
Verlos en el atlas, sobre el mapa real →
Mapa de su vida
Trazado estilizado, no un mapa satelital: las costas y los cauces antiguos no
coinciden con los actuales, y varias ubicaciones son aproximadas o debatidas.
Capernaúm — Pescador con su padre y su hermano; la casa de Pedro, base del grupo en Galilea Ir a la escena ↓
Jerusalén — La cena, Getsemaní y la cruz; después el templo, la cárcel y el sanedrín con Pedro, y la reunión con Pablo Ir a la escena ↓
Samaria — Enviado con Pedro a imponer las manos a los samaritanos bautizados Ir a la escena ↓
Patmos — Isla del Egeo donde el autor del Apocalipsis, llamado Juan, dice que estaba «por causa de la palabra de Dios»; que sea el apóstol se discute Ir a la escena ↓
Tres cartas del Nuevo Testamento llevan el nombre de Juan por tradición, no por su texto: la primera no tiene remitente y las otras dos son del «anciano». Ninguna se presenta como obra del hijo de Zebedeo. La autoría se discute en «¿Un solo Juan detrás de cinco libros?».
Autoría discutida 3
Se debate si son suyas o de discípulos que escribieron en su nombre.
1 JuanNo lleva remitente; su vocabulario e ideas la unen al cuarto evangelio.Reconstrucción
2 JuanEscrita por «el anciano», sin más nombre (2 Juan 1:1).Lo dice la carta
Las siete iglesias a las que se manda escribir (Apocalipsis 1:11).
Fuentes
De dónde sale lo que cuenta esta ficha. Cada afirmación del relato lleva su versículo; aquí se reúnen además las fuentes de fuera de la Biblia y los estudios que se nombran en las cajas, con un enlace al lugar donde se usan.
En la Biblia
Los pasajes principales. Todo enlace bíblico abre la Reina-Valera 1960 en Bible.com.
Lo que aporta cada carta está en Las cartas.
Clemente de Alejandría, Orígenes, Tertuliano y Victorino de Petovio, Tradiciones sobre el destierro en Patmos (siglos II–III).
En «Lo que añade la tradición»