Abiatar escapa de la matanza de los sacerdotes de Nob
1 Samuel 22:6-23 Leer esta escena aparte →David, que huye de Saúl, pasa por Nob, la ciudad de los sacerdotes. El sacerdote Ahimelec, padre de Abiatar, le da los panes sagrados y la espada de Goliat sin saber que es un fugitivo. Lo ve Doeg, un edomita al servicio de Saúl 1 Samuel 21:1-9. Ver Nob.
Saúl manda llamar a Ahimelec y a toda la casa de su padre, los sacerdotes de Nob. Ahimelec se defiende: ¿quién entre tus siervos es tan fiel como David, el yerno del rey? Saúl lo condena a muerte. Su guardia se niega a tocar a los sacerdotes de Jehová, y es Doeg quien los mata: ochenta y cinco hombres que vestían efod. Después pasa a espada a toda la ciudad 1 Samuel 22:11-19.
Solo uno escapa: Abiatar, hijo de Ahimelec, que huye a David y le cuenta lo sucedido. David asume su parte: «Yo sabía que estando allí aquel día Doeg el edomita, él lo había de hacer saber a Saúl. Yo he ocasionado la muerte a todas las personas de la casa de tu padre». Y le ofrece su protección: «Quédate conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscará también la tuya; pues conmigo estarás a salvo» 1 Samuel 22:20-23. Ver David y Saúl.
Abiatar consulta a Dios con el efod para David en Keila y Siclag
1 Samuel 23:1-13 Leer esta escena aparte →Abiatar no llega con las manos vacías: «descendió con el efod en su mano» 1 Samuel 23:6. David acaba de librar la ciudad de Keila de los filisteos, y cuando se entera de que Saúl planea sitiarlo allí, le dice a Abiatar: «Trae el efod». Pregunta a Dios si Saúl vendrá y si los de Keila lo entregarán; la respuesta es sí a las dos preguntas, y David huye con sus seiscientos hombres 1 Samuel 23:9-13. Ver Keila.
Años después, cuando los amalecitas saquean Siclag y se llevan a las familias de David y de sus hombres, David vuelve a pedirle a Abiatar el efod y pregunta si debe perseguirlos. La respuesta es: «Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás» 1 Samuel 30:7-8. Ver Siclag.
Abiatar, sacerdote de David en Jerusalén junto a Sadoc
2 Samuel 20:23-26 Leer esta escena aparte →Cuando David reina sobre todo Israel desde Jerusalén, su corte tiene dos sacerdotes principales: Sadoc y Abiatar 2 Samuel 20:25. Las dos familias sacerdotales sirven juntas durante todo el reinado. Ver Jerusalén y sacerdocio.
Abiatar se queda en Jerusalén con el arca durante la rebelión de Absalón
2 Samuel 15:24—17:22 Leer esta escena aparte →Cuando Absalón se subleva y David huye de Jerusalén, Sadoc sale con los levitas llevando el arca, y Abiatar sube con ellos. David les pide que devuelvan el arca a la ciudad y que se queden allí con sus hijos, Ahimaas y Jonatán; él esperará en el desierto sus noticias 2 Samuel 15:24-29. Le deja además a Husai, su amigo, que finge pasarse a Absalón, con el encargo de comunicarles todo lo que oiga en el palacio 2 Samuel 15:34-36.
Cuando Absalón decide cómo perseguir a David, Husai lo cuenta a Sadoc y a Abiatar, y una criada lleva el mensaje a sus hijos, que esperan escondidos junto a En-rogel. Los dos jóvenes, perseguidos, se esconden en un pozo y llegan hasta David, que cruza el Jordán esa misma noche 2 Samuel 17:15-22. Terminada la guerra, David encarga a los dos sacerdotes que convenzan a los ancianos de Judá para hacerlo volver 2 Samuel 19:11. Ver Absalón y En-rogel.
Abiatar apoya a Adonías y Salomón lo destierra a Anatot
1 Reyes 1:5—2:35 Leer esta escena aparte →Al final del reinado de David, su hijo Adonías se proclama heredero. Habla con Joab, el jefe del ejército, y con el sacerdote Abiatar, que lo apoyan; Sadoc, en cambio, está con Salomón 1 Reyes 1:7-8. Mientras Adonías celebra su banquete, David hace ungir a Salomón. Es Jonatán, hijo de Abiatar, quien llega a dar la noticia a los invitados, que se dispersan aterrados 1 Reyes 1:41-49. Ver Adonías.
Muerto David, Salomón elimina a los que sostuvieron a su rival. A Abiatar no lo mata, y le explica por qué: lo manda a sus tierras de Anatot; merece la muerte, pero llevó el arca delante de David y compartió todas sus aflicciones. Lo expulsa del sacerdocio, y el narrador añade que así se cumplió la palabra sobre la casa de Elí en Silo 1 Reyes 2:26-27. Sadoc queda en lugar de Abiatar 1 Reyes 2:35, aunque la lista de oficiales de Salomón sigue nombrando a «Sadoc y Abiatar» como sacerdotes 1 Reyes 4:4. Ver Salomón y Anatot.
Su papel dentro de la Biblia
Abiatar es el puente entre la casa sacerdotal de Elí y el reinado de David. Su presencia junto a David desde los años de fugitivo sirve al narrador para mostrar que Dios estaba con David y no con Saúl: el rey mata a los sacerdotes, y el último de ellos, con el efod, se va con el ungido. Su caída marca el final de su linaje en el sacerdocio de Jerusalén y el ascenso definitivo de la familia de Sadoc.