Dios pide a Moisés construir el tabernáculo
Éxodo 25:1-9Sellado el pacto, lo primero que se pide no es obediencia: es una colecta. Que recojan una ofrenda de quien la dé voluntariamente, de todo aquel cuyo corazón lo mueva Éxodo 25:1-2. La lista de materiales es larga y concreta: oro, plata y bronce; hilo azul, púrpura y carmesí; lino fino y pelo de cabra; pieles, madera de acacia, aceite, especias y piedras preciosas Éxodo 25:3-7.
Conviene detenerse en de dónde sale todo eso. Un pueblo que salió de una casa de servidumbre no tenía oro ni púrpura; lo tiene porque al marcharse pidió a sus vecinos alhajas de plata, de oro y ropa, y se los dieron Éxodo 12:35-36. El botín de la salida se convierte aquí en material de culto: lo que Egipto pagó termina siendo las paredes de una tienda.
El encargo se enuncia en una frase que explica todo el resto: que le hagan un santuario, para habitar en medio de ellos Éxodo 25:8. No es un templo al que se sube, es una vivienda que se planta en el centro. Y no lo diseñan ellos: han de hacerlo conforme al modelo que se les muestre Éxodo 25:9, insistencia que el texto repite al terminar cada pieza Éxodo 25:40.
Instrucciones del arca, el candelabro y el tabernáculo
Éxodo 25:10—27:21El inventario empieza por el centro y va saliendo hacia afuera, que es también el orden de importancia. Primero el arca: un cajón de acacia forrado de oro por dentro y por fuera, con una moldura alrededor, cuatro anillos y unas varas que no se quitan nunca Éxodo 25:10-15. Dentro va el testimonio Éxodo 25:16. Encima, una tapa de oro macizo con dos querubines que se miran, y entre ellos el punto donde se hablará Éxodo 25:17-22.
Después el mobiliario del recinto interior: una mesa con panes puestos de continuo Éxodo 25:23-30 y un candelabro de oro labrado a martillo de una sola pieza, con sus seis brazos y sus copas en forma de flor de almendro Éxodo 25:31-36.
Luego la tienda misma, en capas: cortinas de lino con querubines bordados, encima una cubierta de pelo de cabra, encima pieles Éxodo 26:1-14; un armazón de tablas de acacia con basas de plata Éxodo 26:15-25; y un velo que parte el interior en dos y deja el arca al otro lado Éxodo 26:31-33.
Y por último el patio: un altar de bronce para los sacrificios Éxodo 27:1-8, el cerco de cortinas que delimita el recinto Éxodo 27:9-19 y el aceite de oliva claro para que la lámpara arda de continuo Éxodo 27:20-21.
Leído de corrido, el conjunto dibuja una gradación: cualquiera llega al patio, solo los sacerdotes al lugar santo, y al de detrás del velo casi nadie. La distancia está construida en el edificio.
Las vestiduras del sumo sacerdote y la consagración de Aarón
Éxodo 28:1—29:46Hecha la casa, falta quién la atienda. Aarón y sus hijos quedan apartados para el oficio Éxodo 28:1, y el texto dedica un capítulo entero a su ropa, con una finalidad declarada: honra y hermosura Éxodo 28:2.
Lo llamativo es qué lleva encima. Sobre los hombros del efod, dos piedras de ónice con los nombres de las doce tribus grabados, seis en cada una Éxodo 28:9-12. Sobre el pecho, un pectoral con doce piedras distintas, una por tribu Éxodo 28:17-21. Y el texto dice para qué: para que Aarón lleve los nombres sobre su corazón cuando entre, por memoria continua Éxodo 28:29. El que entra no entra solo.
El resto del atuendo trabaja el mismo miedo que recorre todo el libro. El manto lleva campanillas alternadas con granadas en el borde, para que se le oiga al entrar y al salir, y no muera Éxodo 28:33-35. Y en la frente, una lámina de oro grabada con dos palabras: santidad al Señor Éxodo 28:36-38.
La consagración dura siete días e incluye un rito muy concreto: sangre del carnero en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho Éxodo 29:19-20 — oído, mano y paso marcados uno por uno.
El bloque termina con el sacrificio diario, un cordero por la mañana y otro al caer la tarde, todos los días Éxodo 29:38-42, y con la promesa que justifica la obra entera: habitar entre ellos y ser su Dios, y que sepan por eso que fue él quien los sacó de Egipto Éxodo 29:45-46.
Bezaleel, el artesano lleno del Espíritu de Dios
Éxodo 31:1-18Las instrucciones terminan nombrando a quien va a ejecutarlas, y lo hacen con nombre, apellido y tribu: Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá Éxodo 31:2. De él se dice que ha sido llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, inteligencia, ciencia y en todo oficio Éxodo 31:3, y la lista de lo que eso significa es un catálogo de talleres: diseñar, trabajar el oro, la plata y el bronce, tallar piedras para engastar, labrar madera Éxodo 31:4-5.
Se le asigna un segundo, Aholiab de la tribu de Dan, y se añade algo que reparte el mérito: en el corazón de todo hábil se puso capacidad para hacer lo encargado Éxodo 31:6. Más adelante el texto agrega un dato que completa el retrato: a los dos se les dio también la capacidad de enseñar Éxodo 35:34.
Y justo después de repartir la obra, antes de bajar del monte, viene un recordatorio que parece fuera de sitio y no lo está: por urgente y sagrada que sea esta construcción, el séptimo día se descansa Éxodo 31:12-17. Ni siquiera hacer la casa de Dios justifica trabajar en sábado.
El bloque se cierra con las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios Éxodo 31:18. Son las que se harán pedazos en el capítulo siguiente: entre el plano del santuario y su construcción se cruza el becerro de oro, y el proyecto queda en suspenso hasta que el pacto se rehace.
La ofrenda para el tabernáculo: tanta que hubo que pararla
Éxodo 35:4—36:7Rehecho el pacto, Moisés convoca al pueblo y le traslada el encargo: una ofrenda voluntaria, de todo generoso de corazón Éxodo 35:4-5.
La respuesta merece leerse junto a lo que pasó tres capítulos antes. Vienen hombres y mujeres y traen zarcillos, anillos, brazaletes y toda joya de oro Éxodo 35:22 — los mismos zarcillos que Aarón había pedido para fundir el becerro Éxodo 32:2-3. El mismo metal, la misma gente, destino opuesto.
La colecta reparte el trabajo por oficios y no por rango. Las mujeres hábiles hilan con sus manos el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, y las que tenían voluntad hilan el pelo de cabra Éxodo 35:25-26; los jefes aportan las piedras del efod y del pectoral, con las especias y el aceite Éxodo 35:27-28.
Y entonces ocurre algo que no vuelve a pasar en toda la Biblia. Los artesanos interrumpen su trabajo para ir a decirle a Moisés que sobra: el pueblo trae mucho más de lo necesario para la obra Éxodo 36:4-5. Moisés manda pregonar por el campamento que nadie traiga nada más, y así el pueblo es detenido Éxodo 36:6-7.
Se levanta el tabernáculo y la gloria de Dios lo llena
Éxodo 39:32—40:38Terminada la obra, la llevan entera ante Moisés: la tienda y todas sus piezas Éxodo 39:33-41. Él la revisa, comprueba que está hecha tal como se había mandado, y los bendice Éxodo 39:42-43. Es una escena de recepción de obra, con inspección incluida.
El montaje tiene fecha exacta: el primer día del primer mes del segundo año Éxodo 40:2 Éxodo 40:17. Ha pasado casi un año desde la noche en que salieron de Egipto. Moisés lo levanta pieza por pieza —basas, tablas, velo, arca, mesa, candelabro, altar, atrio— y el texto repite al final de cada paso la misma fórmula: como le había sido mandado Éxodo 40:18-33.
Y en cuanto termina, la nube cubre la tienda y la gloria llena el tabernáculo; Moisés no puede entrar Éxodo 40:34-35. El hombre que subió al monte, que negoció, que habló cara a cara, se queda en la puerta de la casa que acaba de montar. No es un castigo: es que el inquilino ya llegó.
El libro cierra con la regla de marcha: cuando la nube se alzaba, el pueblo partía; mientras no se alzaba, se quedaban acampados, y de noche había fuego a la vista de todo Israel Éxodo 40:36-38. El campamento entero pasa a moverse al ritmo de la tienda.
Lo que pasó después
La tienda deja de ser un proyecto y pasa a ser una dirección. Levítico se abre con Dios llamando a Moisés desde ella Levítico 1:1, y el libro entero es el manual de lo que ocurre dentro y alrededor. La consagración de los sacerdotes termina con fuego que sale y consume la ofrenda Levítico 9:23-24, y poco después un fuego salido de delante del Señor mata a dos hijos de Aarón por ofrecer lo que no correspondía Levítico 10:1-2: vivir al lado de la tienda no es inofensivo.
En el segundo mes del segundo año la nube se levanta y el campamento se pone en marcha con la tienda desmontada en el centro de la columna Números 10:11-12 Números 10:17. La arquitectura portátil cumple por fin su función.
Después la tienda se asienta en Silo, ya en la tierra Josué 18:1, y siglos más tarde la suben a Jerusalén y la guardan cuando Salomón termina el templo que la sustituye 1 Reyes 8:4. Lo que empezó como una casa que se podía doblar acaba convertido en un edificio de piedra.
Por dónde seguir
- Antes: El pacto en el Sinaí — la alianza que hace falta antes de la casa.
- Quiénes: Moisés · Aarón
- Qué: el arca de la alianza · las tablas de la ley
- Dónde: Sinaí · Egipto
- Términos: Tabernáculo · Sacerdocio · Expiación · Querubines