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Ángel

También: Ángeles · Ángel de Jehová · Arcángel · Mensajero · Malaj · Gabriel · Miguel · Serafines

Mensajero de Dios; en la Biblia, sobre todo un ser celestial enviado por Dios a los hombres para anunciar, proteger, guiar o ejecutar un juicio. La palabra designa una función, no una naturaleza: en hebreo y en griego sirve también para mensajeros humanos. La Biblia habla de ellos con sobriedad; casi siempre importan por el mensaje que traen, no por sí mismos.

En la Biblia

Dos ángeles llegan a Sodoma (Génesis 19:1), un ángel detiene la mano de Abraham (Génesis 22:11-12) y Jacob ve ángeles subir y bajar por una escalera (Génesis 28:12). Solo dos tienen nombre en la Biblia protestante: Gabriel, que anuncia a Zacarías y a María (Lucas 1:19, 26), y Miguel, el arcángel (Daniel 10:13; Judas 1:9). Hebreos los define como «espíritus ministradores» (Hebreos 1:14).

Etimología

Del griego ángelos, «mensajero», que traduce el hebreo מַלְאָךְ malaj, de una raíz que significa «enviar». Los dos términos se usan igual para un emisario del rey que para un enviado de Dios: los «mensajeros» que Jacob envía a Esaú son malajim (Génesis 32:3). «Malaquías» significa «mi mensajero».

Un enviado

«Ángel» no dice qué es alguien, sino qué hace: lleva un mensaje. El mismo término hebreo sirve para los emisarios de Jacob Génesis 32:3 y para los seres que visitan a Abraham. Muchas veces, en el relato, los ángeles parecen hombres a primera vista: los que llegan a Sodoma comen en casa de Lot y duermen allí Génesis 19:1-3, y Hebreos recuerda que algunos, por ser hospitalarios, «hospedaron ángeles» sin saberlo Hebreos 13:2.

El ángel de Jehová

Una figura del Antiguo Testamento plantea una cuestión especial: «el ángel de Jehová». Se aparece a Agar en el desierto, le habla en primera persona como si fuera Dios mismo, y ella llama al que le habló «Tú eres Dios que ve» Génesis 16:7-13. En la zarza, «se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego», y a continuación es Dios quien habla y dice «Yo soy el Dios de tu padre» Éxodo 3:2-6. El texto pasa del ángel a Dios sin transición, porque no son dos: es el único Dios Deuteronomio 6:4 que se manifiesta de forma visible, el mismo que después «fue manifestado en carne» 1 Timoteo 3:16.

Otros seres celestiales

La Biblia menciona otros seres del entorno de Dios que no siempre se llaman ángeles: los querubines, guardianes del Edén y del arca; los serafines de Isaías, con seis alas, que proclaman «Santo, santo, santo» Isaías 6:2-3; los «hijos de Dios» que se presentan ante él en el libro de Job Job 1:6; los «ejércitos» celestiales de la expresión «Jehová de los ejércitos».

Solo en los libros más tardíos aparecen ángeles con nombre y con funciones definidas. En Daniel, Gabriel explica las visiones y Miguel es «uno de los principales príncipes», protector de Israel Daniel 10:13 Daniel 12:1.

En el Nuevo Testamento

Los ángeles acompañan los momentos decisivos del relato. Gabriel anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan y a María el de Jesús Lucas 1:26-38; una multitud de ángeles alaba a Dios ante los pastores de Belén Lucas 2:13-14; un ángel anuncia a las mujeres en el sepulcro que Jesús ha resucitado Mateo 28:5-6. En Hechos, un ángel abre la cárcel a Pedro Hechos 12:7-10.

Pero el Nuevo Testamento también marca límites. Hebreos insiste en que el Hijo es superior a los ángeles, que son «espíritus ministradores, enviados para servicio» Hebreos 1:4 Hebreos 1:14. Colosenses advierte contra el «culto a los ángeles» Colosenses 2:18, y en el Apocalipsis, cuando Juan se postra ante el ángel que le habla, este lo detiene: «Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo… Adora a Dios» Apocalipsis 19:10.

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