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Jehová de los ejércitos

También: Jehová Sebaot · YHWH Tsebaot · Sabaot · Señor de los ejércitos · Dios de los ejércitos · Ejército de los cielos

Uno de los nombres de Dios más frecuentes en el Antiguo Testamento: presenta a Jehová como rey y jefe de todos los «ejércitos», es decir, de las huestes del cielo —ángeles y astros— y también de los ejércitos de Israel. Es el nombre que proclaman los serafines en la visión de Isaías: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos».

En la Biblia

David sale contra Goliat diciendo: «Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel» (1 Samuel 17:45).

Etimología

En hebreo, YHWH Tsebaot. Tsabá significa «ejército» y, en general, «multitud ordenada», como las estrellas del cielo. El Nuevo Testamento griego conserva la palabra sin traducir, «Señor de los ejércitos» o «Señor Sabaot» (Romanos 9:29; Santiago 5:4).

Un nombre que aparece con el santuario de Silo

El nombre no aparece en el Pentateuco. Surge por primera vez en Silo, donde estaba el arca: Elcana, el padre de Samuel, subía cada año «para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo» 1 Samuel 1:3. Poco después, el arca se describe como «el arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que moraba entre los querubines» 1 Samuel 4:4: Dios sentado como rey sobre su trono, rodeado de su corte.

¿Qué ejércitos?

La palabra «ejércitos» abarca varias cosas, y el texto juega con todas:

  • Los ejércitos de Israel. David se enfrenta a Goliat «en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel» 1 Samuel 17:45. Dios es el que pelea por su pueblo.
  • La corte celestial. El profeta Micaías ve «a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su derecha y a su izquierda» 1 Reyes 22:19: los ángeles que lo sirven.
  • Las estrellas. «Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos» Génesis 2:1. Los pueblos vecinos adoraban a los astros; la ley prohíbe inclinarse ante «el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo» Deuteronomio 4:19. Llamar a Jehová «Señor de los ejércitos» es decir que los astros no son dioses, sino tropas a su servicio.

El Rey de la gloria

El nombre presenta a Dios como rey. El salmo 24 lo canta en un diálogo a las puertas: «¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el Rey de la gloria» Salmos 24:10. Y en la visión de su llamamiento, Isaías ve al Señor en un trono alto y a los serafines que claman: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria». Isaías reacciona con espanto: «han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos» Isaías 6:1-5.

Es el nombre favorito de los profetas, sobre todo de Isaías, Jeremías y los profetas de después del exilio (Hageo, Zacarías y Malaquías), cuando Judá no tenía ejército ni rey: «grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos» Malaquías 1:11. Cuando Israel era más débil, recordaba que su Dios mandaba sobre todos los ejércitos.

En el Nuevo Testamento

El título aparece dos veces, conservando la palabra hebrea: Pablo cita a Isaías («Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia…», Romanos 9:29), y Santiago advierte a los ricos que el clamor de los jornaleros a quienes no pagaron «ha entrado en los oídos del Señor de los ejércitos» Santiago 5:4.

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