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Corona de espinas

También llamado Corona de Cristo, Corona de la Pasión

45 Citas enlazadas

Los evangelios cuentan la corona de espinas como parte de una burla. Jesús había sido acusado ante Pilato de hacerse rey de los judíos, y los soldados del gobernador, en el pretorio, montan con él una parodia de coronación: le quitan la ropa, le ponen un manto de color escarlata o púrpura, el color de los reyes, le trenzan una corona de espinas y le dan una caña en la mano derecha como cetro; luego se arrodillan ante él gritando «¡Salve, rey de los judíos!», le escupen y le golpean la cabeza con la caña. Mateo, Marcos y Juan lo cuentan; Lucas no. En Juan, Pilato hace salir a Jesús con la corona y el manto y lo presenta a la multitud: «¡He aquí el hombre!». No se sabe de qué planta era la corona ni qué forma tenía. La escena enlaza con el cartel de la cruz, que da a Jesús el mismo título de rey de los judíos; Juan añade que estaba escrito en tres lenguas.

Cronología

Su historia en 4 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Fecha anclada
Fijada por un dato de fuera de la Biblia que se puede fechar.
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Aproximada
Estimación habitual; el texto no da la fecha.

Procedencia de cada hito: Evangelios · Cartas · Fuente externa.

  1. Durante el proceso ante Pilato, según Juan

    «¡He aquí el hombre!»

    Fecha anclada Durante el proceso ante Pilato, según Juan (Pilato gobierna 26–36 d.C.)

    • Lucas no cuenta la corona: Herodes y sus soldados se burlan de Jesús y lo visten con una ropa espléndida. Lucas 23:11 — evangelios
    • En Juan, tras los azotes, los soldados le ponen la corona y el manto de púrpura y le dan bofetadas. Juan 19:1-3 — evangelios
    • Pilato lo saca con la corona y el manto: «¡He aquí el hombre!»; le responden «¡Crucifícale!». Juan 19:5-6 — evangelios
    • En el Enlosado: «¡He aquí vuestro Rey!»; «No tenemos más rey que César». Juan 19:13-16 — evangelios

    02 «¡He aquí el hombre!»: Pilato presenta a Jesús con la corona de espinas · Jerusalén

  2. Tras la sentencia, según Mateo y Marcos

    Coronado en el pretorio

    Intervalo del texto Tras la sentencia, según Mateo y Marcos

    • Pilato suelta a Barrabás, hace azotar a Jesús y lo entrega para ser crucificado. Mateo 27:26 — evangelios
    • En el pretorio le echan un manto de escarlata, le trenzan una corona de espinas y le dan una caña: «¡Salve, rey de los judíos!». Mateo 27:27-29 — evangelios
    • Le escupen, le golpean la cabeza con la caña y lo llevan a crucificar. Mateo 27:30-31 — evangelios
    • Marcos: lo visten de púrpura y se arrodillan como para rendirle homenaje. Marcos 15:16-20 — evangelios

    01 Los soldados trenzan una corona de espinas en el pretorio · 03 De qué planta era la corona de espinas y cómo era · Jerusalén

  3. En la cruz y después

    El Rey de los judíos

    Intervalo del texto En la cruz y después

    • El cartel de la cruz: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Mateo 27:37 — evangelios
    • En Juan, en hebreo, griego y latín: «Lo que he escrito, he escrito». Juan 19:19-22 — evangelios
    • Hebreos: por el padecimiento de la muerte, «coronado de gloria y de honra». Hebreos 2:9 — cartas

    04 La corona de espinas en la lectura cristiana

  4. Del siglo V a 2019

    La reliquia de París

    Fecha anclada Del siglo V a 2019

    • desde el s. V Hay noticias de una corona de espinas venerada en Jerusalén y después en Constantinopla; no se puede seguir su historia hasta los evangelios. — fuente externa
    • 1238 Luis IX de Francia adquiere en Constantinopla un aro de juncos sin espinas y le construye la Sainte-Chapelle. — fuente externa
    • 2019 Guardada en Notre-Dame, se rescata durante el incendio de la catedral. — fuente externa

    03 De qué planta era la corona de espinas y cómo era

Historia

Los soldados trenzan una corona de espinas en el pretorio

Mateo 27:27-31 Leer esta escena aparte →

Pilato ha soltado a Barrabás, ha hecho azotar a Jesús y lo ha entregado para ser crucificado Mateo 27:26. Los soldados del gobernador lo llevan al pretorio y reúnen alrededor de él a toda la compañía Mateo 27:27. Le quitan la ropa y le echan encima un manto de escarlata Mateo 27:28. Después trenzan una corona de espinas, se la ponen sobre la cabeza y le dan una caña en la mano derecha; se arrodillan delante de él y se burlan diciendo: «¡Salve, rey de los judíos!» Mateo 27:29. Le escupen, le quitan la caña y le golpean con ella en la cabeza Mateo 27:30. Cuando han terminado, le quitan el manto, le ponen sus vestidos y lo llevan a crucificar Mateo 27:31.

Marcos cuenta lo mismo con pocas diferencias: el patio se llama Pretorio, lo visten de púrpura, le trenzan la corona y le saludan como rey, y además de escupirle se arrodillan como para rendirle homenaje Marcos 15:16-20.

«¡He aquí el hombre!»: Pilato presenta a Jesús con la corona de espinas

Juan 19:1-5 Leer esta escena aparte →

En el evangelio de Juan la escena está en medio del proceso. Pilato hace azotar a Jesús, y los soldados le trenzan una corona de espinas, se la ponen en la cabeza, le visten con un manto de púrpura y se acercan a él diciendo «¡Salve, rey de los judíos!», mientras le dan bofetadas Juan 19:1-3. Entonces Pilato sale otra vez y dice a la gente que se lo va a traer para que sepan que no halla en él ningún delito Juan 19:4.

Jesús sale «llevando la corona de espinas y el manto de púrpura», y Pilato dice: «¡He aquí el hombre!» Juan 19:5. La respuesta de los principales sacerdotes y los alguaciles es gritar: «¡Crucifícale, crucifícale!» Juan 19:6.

Poco después Pilato se sienta en el tribunal, en el lugar llamado el Enlosado, y vuelve a presentarlo, ahora con otras palabras: «¡He aquí vuestro Rey!». «No tenemos más rey que César», responden los principales sacerdotes, y Pilato lo entrega para que sea crucificado Juan 19:13-16.

De qué planta era la corona de espinas y cómo era

Marcos 15:17 Leer esta escena aparte →

Los evangelios dicen solo que los soldados «tejieron» o trenzaron una corona de espinas Marcos 15:17 Juan 19:2. No dicen de qué planta, qué forma tenía ni qué se hizo después con ella.

La corona de espinas en la lectura cristiana

Hebreos 2:9 Leer esta escena aparte →

Los evangelios no explican el sentido de la corona: la cuentan como parte de la burla y siguen adelante. Pero la escena enlaza con lo que dicen de Jesús como rey. Sobre la cruz, el cartel con la causa de la condena dice: «Este es Jesús, el Rey de los judíos» Mateo 27:37; en Juan está escrito en hebreo, griego y latín, y Pilato se niega a cambiarlo cuando los principales sacerdotes se lo piden: «Lo que he escrito, he escrito» Juan 19:19-22.

La carta a los Hebreos, sin nombrar las espinas, dice de Jesús que fue hecho un poco menor que los ángeles a causa del padecimiento de la muerte, y que ahora está «coronado de gloria y de honra» Hebreos 2:9.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

El manto de la burla

Los tres evangelios que cuentan la escena coinciden en la corona y en el manto, pero no en su color. La púrpura era el color de los reyes; el manto escarlata era el de los soldados y oficiales romanos, y pudo servir para la parodia. Los dos colores se confundían a menudo en la Antigüedad.

Cuándo le pusieron la corona

En Mateo y en Marcos la burla ocurre después de la sentencia, cuando Pilato ya ha entregado a Jesús para ser crucificado. En Juan ocurre antes, en medio del proceso, y Pilato presenta al coronado al pueblo para intentar soltarlo. Lucas no tiene la corona, pero cuenta que Herodes y sus soldados se burlaron de Jesús y lo vistieron con una ropa espléndida.

  • Mateo 27:26-31 Pilato lo azota y lo entrega; entonces los soldados lo llevan al pretorio y lo coronan.
  • Marcos 15:15-20 El mismo orden: sentencia, azotes, burla en el pretorio, camino de la cruz.
  • Juan 19:1-5 Pilato lo azota, los soldados lo coronan, y Pilato lo saca al pueblo antes de dictar sentencia.
  • Lucas 23:11 Herodes y sus soldados lo menosprecian, se burlan de él y lo visten con una ropa espléndida.

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