Sarai da a Agar a Abram para tener hijos por medio de ella
Génesis 16:1-6 Leer esta escena aparte →Abram lleva diez años en Canaán y su mujer, Sarai, sigue sin darle hijos. Sarai tiene una esclava egipcia, Agar, y le propone a su marido que se una a ella: quizá por medio de su esclava pueda tener hijos. Abram acepta, y Sarai le da a Agar «por mujer» Génesis 16:1-3. El texto no dice cómo llegó Agar a la casa; poco antes cuenta que Abram salió de Egipto con siervos y siervas que le había dado el faraón Génesis 12:16, pero no la menciona allí. Ver Sara, Abraham y los egipcios.
Agar concibe, y desde entonces mira con desprecio a su señora. Sarai culpa a Abram: «Mi afrenta sea sobre ti». Abram le responde que la esclava está en sus manos, que haga con ella lo que le parezca. Sarai la trata con dureza, y Agar huye Génesis 16:4-6.
El ángel de Jehová encuentra a Agar junto a la fuente del camino de Shur
Génesis 16:7-16 Leer esta escena aparte →El ángel de Jehová la encuentra junto a una fuente de agua en el desierto, la del camino de Shur, la ruta que bajaba hacia Egipto. Le pregunta de dónde viene y adónde va, y ella responde solo lo primero: huye de su señora. El ángel le manda volver y someterse a ella Génesis 16:7-9. Ver ángel.
Después le hace una promesa que el Génesis solo había hecho hasta entonces a Abram: multiplicará tanto su descendencia que no se podrá contar. Está embarazada y tendrá un hijo; le pondrá por nombre Ismael, «Dios oye», porque Jehová ha oído su aflicción. Será un hombre indómito —el hebreo dice «un asno salvaje de hombre»—, en lucha con todos, y vivirá frente a todos sus hermanos Génesis 16:10-12.
Agar le da nombre al Dios que le ha hablado: «Tú eres Dios que ve», porque, dice, ha visto al que la ve. Por eso el pozo se llamó Beer-lahai-roi, «pozo del Viviente que me ve», entre Cades y Bered Génesis 16:13-14. Agar vuelve y da a luz un hijo a Abram, y es Abram quien le pone el nombre que el ángel había anunciado. Abram tiene ochenta y seis años Génesis 16:15-16.
Abraham expulsa a Agar e Ismael al desierto de Beerseba
Génesis 21:8-21 Leer esta escena aparte →Catorce años después nace Isaac Génesis 21:5. El día en que lo destetan, Abraham da un gran banquete, y Sara ve al hijo de la egipcia riéndose. Le pide a Abraham que eche a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la esclava no heredará con Isaac. A Abraham le duele, porque es su hijo, pero Dios le dice que haga caso a Sara: la descendencia que lleve su nombre vendrá de Isaac, pero también del hijo de la esclava hará una nación Génesis 21:8-13. Ver Isaac y primogenitura.
Abraham se levanta de madrugada, le da a Agar pan y un odre de agua, se lo pone al hombro, le entrega al muchacho y la despide. Agar anda errante por el desierto de Beerseba Génesis 21:14. Cuando se acaba el agua, deja al muchacho bajo un arbusto y se sienta lejos, a la distancia de un tiro de arco, para no verlo morir, y llora Génesis 21:15-16. Ver Beerseba.
Dios oye la voz del muchacho —el nombre de Ismael se cumple—, y el ángel de Dios llama a Agar desde el cielo: que no tema, que levante al muchacho y lo tome de la mano, porque hará de él una gran nación. Dios le abre los ojos, ella ve un pozo de agua, llena el odre y le da de beber Génesis 21:17-19. Dios está con el muchacho, que crece en el desierto de Parán y se hace tirador de arco. Su madre le busca mujer en la tierra de Egipto Génesis 21:20-21. Es la última vez que el relato la muestra. Ver desierto de Parán.
Su papel dentro de la Biblia
Agar está en el centro de la primera crisis de la promesa a Abraham: la de un heredero que no llega. Su hijo es el primer hijo de Abraham, y el Génesis lo trata con cuidado: Dios oye a la madre y al hijo, les promete una nación, los salva en el desierto y cumple la promesa con una genealogía de doce príncipes Génesis 25:12-16. Al mismo tiempo, el relato deja claro que la alianza seguirá por Isaac Génesis 17:19-21. Agar es así la madre de la otra rama de la familia de Abraham, la de los pueblos del desierto. Ver Ismael y los ismaelitas.
Es también la primera persona de la Biblia a la que se aparece el ángel de Jehová, y Dios vuelve a hablarle en la segunda huida Génesis 16:7 Génesis 21:17.
Cómo la recuerdan después
El Génesis la vuelve a nombrar al presentar la descendencia de Ismael: el hijo de Abraham que le dio a luz Agar, la egipcia, sierva de Sara Génesis 25:12. Fuera del Génesis, el Antiguo Testamento no la menciona, aunque sí a los «agarenos», un pueblo del desierto al este de Galaad 1 Crónicas 5:10 Salmos 83:6.
Pablo es el único autor del Nuevo Testamento que habla de ella. En la carta a los Gálatas, contra quienes quieren imponer la ley de Moisés a los cristianos no judíos, lee la historia de las dos mujeres de Abraham como una alegoría: Agar, la esclava, representa la alianza del Sinaí y «la Jerusalén actual», que está en esclavitud; Sara, la libre, la Jerusalén de arriba. Cita la orden de Sara, «echa fuera a la esclava y a su hijo», como palabra de la Escritura Gálatas 4:22-31.