Nace Ismael, el hijo de Abraham y la esclava Agar
Génesis 16:1-16 Leer esta escena aparte →Ismael existe antes de nacer, en una promesa hecha a su madre. Agar, la esclava egipcia que Sarai le ha dado a Abram para tener hijos por medio de ella, huye embarazada al desierto, y el ángel de Jehová la encuentra junto a una fuente. Le dice que tendrá un hijo y que lo llamará Ismael, «porque Jehová ha oído tu aflicción» Génesis 16:11. Ver Agar.
El ángel describe también cómo será: un hombre indómito —en hebreo, «un asno salvaje de hombre»—, con la mano contra todos y la de todos contra él, que vivirá frente a todos sus hermanos Génesis 16:12. Agar vuelve, y es Abram quien le pone al niño el nombre anunciado. Tiene ochenta y seis años Génesis 16:15-16. Ver Abraham.
Abraham pide por Ismael y lo circuncida con trece años
Génesis 17:15-27 Leer esta escena aparte →Durante trece años, Ismael es el único hijo de Abraham. Cuando Dios le anuncia que Sara tendrá un hijo, Abraham, que tiene noventa y nueve años, se ríe y responde con una petición: «Ojalá Ismael viva delante de ti» Génesis 17:17-18. Dios contesta que Sara le dará un hijo, Isaac, y que con él establecerá su alianza; pero que también ha oído a Abraham sobre Ismael: lo bendecirá, lo multiplicará, engendrará doce príncipes y hará de él una gran nación Génesis 17:19-21. Ver circuncisión y elección.
Ese mismo día Abraham circuncida a todos los varones de su casa. Ismael, con trece años, es circuncidado junto a su padre Génesis 17:23-26. Queda fuera de la alianza que pasará por Isaac, pero no fuera de la familia ni de la señal.
Ismael es expulsado con Agar al desierto de Beerseba
Génesis 21:8-21 Leer esta escena aparte →Nace Isaac. El día de su destete, Sara ve al hijo de la egipcia riéndose —el verbo hebreo juega con el nombre de Isaac, «él ríe»— y le pide a Abraham que eche a la esclava y a su hijo, porque no heredará con Isaac. A Abraham le duele, porque es su hijo, pero Dios le pide que haga caso a Sara y le repite la promesa: del hijo de la esclava también hará una nación, «porque es tu descendiente» Génesis 21:8-13.
En el desierto de Beerseba se acaba el agua. Agar lo deja bajo un arbusto para no verlo morir, y Dios oye la voz del muchacho: el nombre de Ismael se cumple. El ángel de Dios le dice a Agar que lo levante, porque hará de él una gran nación, y Dios le muestra un pozo Génesis 21:14-19. Ver Beerseba.
Dios está con el muchacho. Crece en el desierto, se hace tirador de arco y vive en el desierto de Parán; su madre le busca una mujer de Egipto Génesis 21:20-21. Ver desierto de Parán.
Isaac e Ismael entierran a Abraham en la cueva de Macpela
Génesis 25:7-18 Leer esta escena aparte →Abraham muere a los ciento setenta y cinco años, y sus dos hijos, Isaac e Ismael, lo entierran juntos en la cueva de Macpela, frente a Mamre, donde estaba enterrada Sara Génesis 25:7-10. Es la única escena en la que la Biblia muestra a los dos hermanos juntos. Ver Hebrón.
El Génesis cierra su historia con una genealogía. Sus doce hijos, empezando por el primogénito Nebaiot, son «doce príncipes por sus familias», con sus aldeas y campamentos: la promesa hecha a Abraham se cumple Génesis 25:12-16 Génesis 17:20. Ismael muere a los ciento treinta y siete años. Sus descendientes habitan desde Havila hasta Shur, frente a Egipto, en dirección a Asiria, y él «murió en presencia de todos sus hermanos», como había anunciado el ángel Génesis 25:17-18 Génesis 16:12.
Ismael vuelve a aparecer de forma indirecta en la historia de su sobrino Esaú, que, al ver que las mujeres cananeas disgustaban a su padre Isaac, va a casa de Ismael y se casa con su hija Génesis 28:8-9. Ver Esaú.
Su papel dentro de la Biblia
Ismael es el hijo de Abraham que no hereda la alianza, y el Génesis no lo trata como un rival: Dios lo bendice, oye su voz, lo salva y cumple con él cada promesa que hace. El libro organiza así la familia de Abraham en dos ramas, la de la alianza, por Isaac, y la de los pueblos del desierto, por Ismael; el mismo esquema se repite después con Jacob y Esaú. Crónicas lo nombra todavía, al principio de las genealogías de Israel, junto a Isaac como «hijos de Abraham» 1 Crónicas 1:28-31. Ver los ismaelitas.
Sus descendientes, los ismaelitas, son los mercaderes que suben de Galaad con sus camellos hacia Egipto, a los que es vendido José Génesis 37:25-28. Ver José.
Cómo lo recuerdan después
Pablo habla de él sin nombrarlo en la carta a los Gálatas: «el de la esclava», nacido «según la carne», frente a Isaac, el hijo de la promesa. Lee la historia como una alegoría de dos alianzas, y la risa de Ismael como persecución Gálatas 4:22-30.