Ezequías sube al trono de Judá bajo la sombra de Asiria
2 Reyes 18:1-12 Leer esta escena aparte →Ezequías empieza a reinar a los veinticinco años y reina veintinueve en Jerusalén 2 Reyes 18:1-2. Su padre, Acaz, se había hecho vasallo de Asiria para librarse de sus vecinos, y había copiado en el templo un altar visto en Damasco 2 Reyes 16:7-11. En los primeros años del hijo ocurre lo que Judá temía: Salmanasar sitia Samaria y la toma, y deporta a los israelitas del norte 2 Reyes 18:9-12. Judá queda solo, entre Asiria y Egipto.
El narrador lo juzga desde el principio: hizo lo recto como David, confió en Jehová Dios de Israel, «ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá» 2 Reyes 18:3-5. Se rebela contra el rey de Asiria y deja de servirle, y derrota a los filisteos hasta Gaza 2 Reyes 18:7-8. Ver los asirios.
La reforma de Ezequías: el templo purificado y la serpiente de bronce destruida
2 Crónicas 29:1—31:21 Leer esta escena aparte →Reyes resume la reforma en un versículo: quita los lugares altos, rompe las imágenes, corta los símbolos de Asera y hace pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque los israelitas le quemaban incienso; la llama Nehustán 2 Reyes 18:4. Crónicas la cuenta con detalle. En su primer año, el primer mes, abre las puertas del templo, que Acaz había cerrado, y manda a los sacerdotes y levitas purificarlo 2 Crónicas 29:3-5. Se restablecen los sacrificios con música de David 2 Crónicas 29:25-30.
Después invita a una Pascua en Jerusalén no solo a Judá, sino a lo que queda de las tribus del norte, desde Beerseba hasta Dan. Muchos se burlan de los mensajeros, pero algunos de Aser, Manasés, Isacar y Zabulón acuden, y Ezequías ora por los que comen sin haberse purificado 2 Crónicas 30:1-20. Hacía siglos que no había una fiesta así en Jerusalén 2 Crónicas 30:26.
El túnel de Ezequías: el agua del Gihón dentro de Jerusalén
2 Crónicas 32:1-8 Leer esta escena aparte →Ezequías prepara la ciudad para un asedio. Tapa las fuentes y el arroyo que corría fuera de la muralla, para que el rey de Asiria no encuentre agua, repara la muralla y levanta una segunda 2 Crónicas 32:2-5. Lleva el agua del Gihón al lado occidental de la ciudad de David por un conducto 2 Crónicas 32:30, y Reyes recuerda el estanque y el conducto con que metió el agua en la ciudad 2 Reyes 20:20. A los jefes del pueblo les dice: con él está el brazo de carne, con nosotros Jehová nuestro Dios 2 Crónicas 32:7-8.
Senaquerib invade Judá y sitia Jerusalén: el Rabsaces y la oración de Ezequías
2 Reyes 18:13—19:37 Leer esta escena aparte →En el año catorce de Ezequías, Senaquerib, rey de Asiria, toma todas las ciudades fortificadas de Judá. Ezequías envía a decirle a Laquis que ha pecado y paga un enorme tributo, arrancando incluso el oro de las puertas del templo 2 Reyes 18:13-16. Aun así, el rey asirio envía a su Rabsaces con un ejército hasta los muros de Jerusalén 2 Reyes 18:17.
El Rabsaces habla al pueblo en hebreo, aunque los ministros le piden que hable en arameo para que no lo entiendan los de la muralla: ¿en qué confían? ¿En Egipto, esa caña cascada? ¿En Jehová, cuyos altares ha quitado Ezequías? Ningún dios de las naciones ha librado su tierra de la mano del rey de Asiria 2 Reyes 18:19-35. Ezequías rasga sus vestidos, se cubre de cilicio y envía a buscar al profeta Isaías, que le responde que no tema 2 Reyes 19:1-7. Cuando llega una carta de Senaquerib, Ezequías sube al templo, la extiende delante de Jehová y ora: que todos los reinos de la tierra sepan que solo él es Dios 2 Reyes 19:14-19.
Esa noche, el ángel de Jehová mata a ciento ochenta y cinco mil en el campamento asirio. Senaquerib vuelve a Nínive, y allí lo matan dos de sus hijos 2 Reyes 19:35-37.
La enfermedad de Ezequías y la sombra que retrocede
2 Reyes 20:1-11 Leer esta escena aparte →Por esos días, Ezequías enferma de muerte, e Isaías le dice que ordene su casa porque va a morir. El rey vuelve el rostro a la pared, ora recordando que ha andado delante de Dios con corazón íntegro, y llora amargamente 2 Reyes 20:1-3. Antes de que Isaías salga del patio, Dios lo hace volver: ha oído su oración, le dará quince años más y defenderá la ciudad 2 Reyes 20:4-6. Isaías manda poner una masa de higos sobre la llaga, y Ezequías pide una señal: que la sombra retroceda diez grados en el reloj de Acaz, y retrocede 2 Reyes 20:7-11.
Isaías conserva el cántico que Ezequías escribió tras sanar: «Yo dije: A la mitad de mis días iré a las puertas del Seol» Isaías 38:9-20.
Los embajadores de Babilonia y el anuncio del exilio
2 Reyes 20:12-21 Leer esta escena aparte →Merodac-baladán, rey de Babilonia, que buscaba aliados contra Asiria, envía cartas y un regalo a Ezequías al saber que ha estado enfermo. Ezequías se alegra y enseña a los embajadores todo lo que tiene: la plata, el oro, los perfumes, la armería y sus tesoros 2 Reyes 20:12-13. Isaías le anuncia que vendrán días en que todo eso será llevado a Babilonia, y que algunos de sus hijos serán eunucos en el palacio de su rey. Ezequías responde que la palabra es buena, y piensa: ¿no habrá paz y seguridad en mis días? 2 Reyes 20:14-19.
Crónicas añade que, tras su curación, su corazón se enalteció, y que se humilló después 2 Crónicas 32:25-26. Ezequías muere y lo sepultan con honores; le sucede su hijo Manasés 2 Reyes 20:20-21 2 Crónicas 32:33. Ver los babilonios.
Su papel dentro de la Biblia
Ezequías es, junto con Josías, el gran rey reformador de Judá, y el que encarna la confianza en Dios frente a un imperio. Su historia está contada tres veces —en Reyes, en Isaías y en Crónicas—, y el libro de Isaías la incorpora casi entera. En él se cruzan el profeta Isaías, que lo acompaña en la crisis, y Miqueas, cuya profecía contra Jerusalén escuchó sin castigarlo: un siglo después, los ancianos de Judá recordarán que Ezequías no mató a Miqueas, sino que temió a Jehová, y salvarán así la vida de Jeremías Jeremías 26:17-19.
Su corte también dejó huella en los libros sapienciales: una colección de Proverbios se presenta como copiada por «los varones de Ezequías» Proverbios 25:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Reyes lo pone en la cima: nadie como él en confianza en Dios 2 Reyes 18:5. El libro del Eclesiástico, que no forma parte de la Reina-Valera, lo recuerda por el túnel y por el asedio. En el Nuevo Testamento aparece solo en la genealogía de Jesús en Mateo Mateo 1:9-10.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
La Reina-Valera llama Ezequías también a un antepasado del profeta Sofonías, que algunos identifican con el rey Sofonías 1:1, y a un jefe de familia que firmó el pacto en tiempos de Nehemías Nehemías 10:17.