Qué era el manto del profeta: el adéret
Zacarías 13:4 Leer esta escena aparte →La palabra hebrea del manto de Elías es adéret, de una raíz que significa «ser amplio» o «magnífico». Designa una prenda exterior, grande, que envolvía el cuerpo y podía servir de abrigo. No era siempre una ropa humilde: el manto babilónico que Acán roba en Jericó, codiciado como un objeto de valor, es un adéret Josué 7:21, y también lo es el manto real del que se despoja el rey de Nínive para cubrirse de cilicio Jonás 3:6.
Otras veces es un manto de pelo. Génesis compara a Esaú al nacer, rojizo y velludo, con «una pelliza de pelo» Génesis 25:25, y Zacarías anuncia un tiempo en que los profetas se avergonzarán de sus visiones y no vestirán más «el manto velloso» para mentir Zacarías 13:4. Ese manto de pelo era, por tanto, una prenda reconocible de los profetas, tanto que los falsos la usaban para hacerse pasar por verdaderos.
Elías se cubre el rostro con el manto en el monte Horeb
1 Reyes 19:9-13 Leer esta escena aparte →Amenazado de muerte por Jezabel, Elías huye al desierto y camina cuarenta días hasta Horeb, el monte de Dios, donde se mete en una cueva 1 Reyes 19:8-9. Dios le manda salir y ponerse en el monte delante de él. Pasa un viento fuerte que rompe las peñas, pero Jehová no está en el viento; después un terremoto, y Jehová no está en el terremoto; después un fuego, y Jehová no está en el fuego. Tras el fuego, «un silbo apacible y delicado» 1 Reyes 19:11-12.
Al oírlo, Elías se cubre el rostro con su manto, sale y se pone a la entrada de la cueva 1 Reyes 19:13.
Elías echa su manto sobre Eliseo mientras ara
1 Reyes 19:19-21 Leer esta escena aparte →En el Horeb, Dios encarga a Elías ungir a Eliseo como profeta en su lugar 1 Reyes 19:16. Elías lo encuentra arando con doce yuntas de bueyes delante de él; Eliseo va con la última. Elías pasa junto a él y le echa encima su manto 1 Reyes 19:19.
No hay unción ni palabras. Eliseo deja los bueyes, corre tras Elías y le pide despedirse de su padre y de su madre. La respuesta de Elías es seca: «Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?» 1 Reyes 19:20. Eliseo vuelve, mata la yunta de bueyes, cuece la carne con la madera del arado, la da a la gente para que coma, y se va tras Elías para servirle 1 Reyes 19:21.
Elías divide las aguas del Jordán con su manto
2 Reyes 2:1-11 Leer esta escena aparte →Cuando Jehová va a llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías sale de Gilgal con Eliseo y va a Bet-el, a Jericó y al Jordán. Tres veces le pide a Eliseo que se quede, y tres veces Eliseo jura que no lo dejará; en Bet-el y en Jericó, los hijos de los profetas le advierten que Jehová se llevará hoy a su señor, y él les manda callar 2 Reyes 2:1-6. Cincuenta de ellos se quedan mirando de lejos 2 Reyes 2:7.
Junto al río, Elías toma su manto, lo dobla, golpea las aguas, y estas se apartan a uno y otro lado, de modo que los dos pasan en seco 2 Reyes 2:8. Al otro lado, Elías le pregunta qué quiere que haga por él antes de ser quitado, y Eliseo pide «una doble porción de tu espíritu». Elías responde que ha pedido una cosa difícil: si lo ve cuando sea quitado, le será hecho 2 Reyes 2:9-10. Mientras van hablando, un carro de fuego con caballos de fuego los separa, y Elías sube al cielo en un torbellino 2 Reyes 2:11.
Eliseo recoge el manto: «¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?»
2 Reyes 2:12-15 Leer esta escena aparte →Eliseo ve a Elías subir y clama: «¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!». Ya no lo ve más, y rasga sus vestidos en dos partes 2 Reyes 2:12. Entonces alza el manto de Elías, que se le había caído, y vuelve a la orilla del Jordán 2 Reyes 2:13.
Golpea las aguas con el manto y dice: «¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?». Las aguas se apartan a uno y otro lado, y Eliseo pasa 2 Reyes 2:14. Los hijos de los profetas que lo miran desde Jericó dicen: «El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo», y van a su encuentro y se postran ante él 2 Reyes 2:15.
El vestido de pelo de Juan el Bautista y la vuelta de Elías
Mateo 3:4 Leer esta escena aparte →El último libro de los profetas cierra con una promesa: Dios enviará al profeta Elías antes de que venga el día de Jehová, grande y terrible Malaquías 4:5-6. Cuando el ángel anuncia el nacimiento de Juan el Bautista, dice que irá delante del Señor «con el espíritu y el poder de Elías» Lucas 1:17.
Mateo describe a Juan vestido de pelo de camello, con un cinto de cuero alrededor de sus lomos Mateo 3:4: casi las mismas palabras con que los mensajeros de Ocozías describieron a Elías 2 Reyes 1:8. Y cuando los discípulos preguntan por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero, Jesús responde que Elías ya vino y no lo reconocieron, y ellos entienden que les habla de Juan el Bautista Mateo 17:10-13.