Del profeta Joel el libro da solo el nombre y el de su padre, Petuel Joel 1:1. No menciona a ningún rey ni fecha alguna. Lo que se deduce de sus tres capítulos es que hablaba en Judá, que conocía bien el culto del templo de Jerusalén y a sus sacerdotes, y que el punto de partida de su mensaje fue una catástrofe agrícola: una plaga de langostas que devoró el campo.
La plaga de langostas y el llamado de Joel al ayuno
Joel 1:1-20 Leer esta escena aparte →El libro empieza pidiendo a los ancianos que recuerden si alguna vez ocurrió algo semejante, y que se lo cuenten a sus hijos y a sus nietos Joel 1:2-3. Lo que dejó la oruga lo comió el saltón, lo que dejó el saltón lo comió el revoltón, y lo que dejó el revoltón lo comió la langosta Joel 1:4. Un «pueblo» fuerte e innumerable, con dientes de león, ha dejado las vides desnudas y las higueras descortezadas Joel 1:6-7.
La consecuencia que más le preocupa a Joel no es solo el hambre: sin grano ni vino, en la casa de Jehová han cesado la ofrenda y la libación, y los sacerdotes están de luto Joel 1:9-10. Por eso los llama a ellos primero: que se ciñan de cilicio, que pasen la noche lamentándose, que proclamen ayuno y convoquen asamblea en el templo para clamar a Jehová Joel 1:13-14. Detrás de la plaga ve algo mayor: «¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová» Joel 1:15.
«Rasgad vuestro corazón»: Joel llama a volver a Dios
Joel 2:1-27 Leer esta escena aparte →En el capítulo 2 la imagen crece. Suena el cuerno en Sion porque viene el día de Jehová, día de tinieblas y oscuridad; un pueblo grande y fuerte avanza como un ejército, escala los muros y entra por las ventanas como un ladrón Joel 2:1-2 Joel 2:7-9. Al frente de él va la voz de Jehová: es su ejército Joel 2:11.
Y sin embargo, «aun ahora» hay salida. Convertíos a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento; rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos Joel 2:12-13. La razón es el carácter de Dios, que Joel describe con las palabras que Dios había proclamado de sí mismo ante Moisés: misericordioso y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia Joel 2:13 Éxodo 34:6. Pero Joel no da nada por asegurado: «¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá?» Joel 2:14.
El pueblo se reúne, los sacerdotes lloran entre la entrada y el altar Joel 2:15-17, y la respuesta llega: Dios tiene celo por su tierra y compasión de su pueblo Joel 2:18. Devolverá el grano, el vino y el aceite, y restituirá «los años que comió la oruga» Joel 2:19 Joel 2:25-26.
La promesa de Joel: derramaré mi Espíritu sobre toda carne
Joel 2:28-32 Leer esta escena aparte →Después de la restauración del campo viene una promesa de otro orden. Dios derramará su Espíritu sobre toda carne: profetizarán los hijos y las hijas, los ancianos soñarán sueños y los jóvenes verán visiones, y el Espíritu se derramará incluso sobre los siervos y las siervas Joel 2:28-29. Habrá prodigios en el cielo y en la tierra, el sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes del día de Jehová, y todo el que invoque su nombre será salvo Joel 2:30-32.
El juicio de las naciones en el valle de Josafat
Joel 3:1-21 Leer esta escena aparte →El último capítulo cambia de escala. Dios reunirá a todas las naciones en el valle de Josafat —«Jehová juzga»— para juzgarlas por lo que hicieron a su pueblo: lo dispersaron, se repartieron su tierra y vendieron a sus hijos como esclavos, entre otros a los griegos Joel 3:1-3 Joel 3:6. En un giro irónico de una imagen conocida, las naciones son llamadas a forjar espadas de sus azadones y lanzas de sus hoces Joel 3:9-10. Multitudes llenan «el valle de la decisión» Joel 3:14. Jehová ruge desde Sion, y el libro termina con una tierra de la que gotea el mosto y una fuente que brota del templo Joel 3:16 Joel 3:18.
¿Cuándo profetizó Joel?
Cómo lo recuerda la Biblia
Joel es el profeta con el que el Nuevo Testamento explica Pentecostés. Cuando los discípulos, llenos del Espíritu Santo, hablan en otras lenguas y algunos los creen borrachos, Pedro se levanta y dice: «esto es lo dicho por el profeta Joel», y cita entera la promesa del Espíritu sobre toda carne Hechos 2:16-21. En su versión, lo que en Joel es «después de esto» se convierte en «en los postreros días». Pablo toma de Joel la frase «todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» para decir que no hay diferencia entre judío y griego Romanos 10:12-13.
Otros con el mismo nombre
«Joel» fue un nombre muy frecuente, sobre todo en las genealogías de Crónicas y en las listas de Esdras y Nehemías. En orden aproximado:
- levita coatita, hijo de Azarías, en la genealogía de Samuel y de Hemán
- primogénito de Samuel, juez en Beerseba; su conducta llevó a pedir un rey
- jefe de la tribu de Isacar, de la familia de Tola
- uno de los valientes de David, hermano de Natán
- jefe de los levitas gersonitas en el traslado del arca; tesorero del templo
- jefe de la media tribu de Manasés en tiempos de David
- antepasado de una familia de Rubén asentada al este del Jordán
- jefe de la tribu de Gad en Basán
- príncipe de Simeón que tomó pastos en Gedor en tiempos de Ezequías
- levita coatita, hijo de Azarías, que purificó el templo con Ezequías
- de la familia de Nebo, uno de los que se habían casado con mujeres extranjeras
- jefe de los benjamitas asentados en Jerusalén en tiempos de Nehemías