Dan es el quinto hijo de Jacob y el primero que no nació de una de sus esposas, sino de Bilha, la sierva de Raquel Génesis 30:4-6 Génesis 35:25. El Génesis no cuenta nada de lo que hizo: su historia es la de su nacimiento, en medio de la rivalidad entre Raquel y Lea, y la de las palabras que su padre y Moisés dijeron sobre su descendencia, la tribu de Dan.
Dan, el hijo de Bilha: «Dios me ha juzgado»
Génesis 30:1-6 Leer esta escena aparte →Lea ya tiene cuatro hijos y Raquel ninguno. Raquel siente envidia de su hermana y le dice a Jacob: «Dame hijos, o si no, me muero». Jacob se enoja: «¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?» Génesis 30:1-2.
Raquel recurre entonces a su sierva: «He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella» Génesis 30:3. Bilha concibe y da a luz un hijo, y Raquel le pone el nombre: «Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo». Por eso lo llama Dan Génesis 30:5-6, del verbo din, «juzgar», en el sentido de «hacer justicia»: Dios le ha dado la razón frente a su hermana.
Dan y sus hermanos en la historia de José
Génesis 37:2; 46:23 Leer esta escena aparte →Dan creció con su hermano de madre, Neftalí, y con los hijos de Zilpa, la otra sierva. Cuando el Génesis empieza la historia de José, lo muestra a los diecisiete años apacentando las ovejas con «los hijos de Bilha y los hijos de Zilpa», y contando a su padre la mala fama de ellos Génesis 37:2. El texto no dice qué hacían; sí que ese fue el primer motivo de tensión entre José y sus hermanos, antes de la túnica y los sueños Génesis 37:3-11.
Dan está entre los diez hermanos que bajan a Egipto a comprar grano y se reencuentran con José Génesis 42:3. Cuando la familia se instala allí, la lista de los que bajaron le atribuye un solo hijo, Husim Génesis 46:23.
Dan, juez y serpiente, en la bendición de Jacob
Génesis 49:16-18 Leer esta escena aparte →Al bendecir a sus hijos, Jacob vuelve al nombre de Dan: «Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel» Génesis 49:16. El hijo de una sierva tendrá su lugar de pleno derecho entre las tribus. Después cambia de imagen: Dan será «serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones del caballo, y hace caer hacia atrás al jinete» Génesis 49:17. Y en medio de las bendiciones, Jacob intercala una oración: «Tu salvación esperé, oh Jehová» Génesis 49:18.
Moisés, en su propia bendición, lo compara con otro animal: «Dan es cachorro de león que salta desde Basán» Deuteronomio 33:22.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
La memoria de Dan es sobre todo la de su tribu, y no es buena. En la ciudad que tomó en el norte levantó un santuario con una imagen robada y sus propios sacerdotes Jueces 18:30-31, y siglos después Jeroboam puso allí uno de sus dos becerros de oro 1 Reyes 12:28-30.
Crónicas lo nombra entre los hijos de Israel 1 Crónicas 2:1-2, pero sus genealogías, que después repasan una por una las tribus, no tienen una sección para Dan. En la lista de las doce tribus del Apocalipsis, Dan no aparece: su lugar lo ocupa Manasés, y José figura aparte Apocalipsis 7:5-8. En cambio, en la ciudad que ve Ezequiel, Dan recibe la primera porción de tierra y una de las doce puertas lleva su nombre Ezequiel 48:1 Ezequiel 48:32.
Otros con el mismo nombre
- Dan, la ciudad del extremo norte de Israel, antes llamada Lais, que recibió su nombre de la tribu. «Desde Dan hasta Beerseba» designaba el país entero Jueces 20:1.