Aser es la tribu que vivió de cara al mar y de espaldas al resto de Israel. Su tierra era la más fértil y la más expuesta a los fenicios: llanuras de olivos junto a las ciudades de Tiro y Sidón, que nunca llegó a dominar. La Biblia apenas cuenta nada de ella después de la conquista, pero la recuerda en un lugar inesperado: el templo de Jerusalén, en el primer capítulo de la vida de Jesús.
Origen de la tribu de Aser
Aser es el segundo hijo de Jacob y Zilpa, la sierva de Lea Génesis 30:12-13, y hermano de padre y madre de Gad. Bajó a Egipto con cuatro hijos, dos nietos y una hija, Sera Génesis 46:17, que el censo del desierto vuelve a recordar Números 26:46. Su historia personal está en la ficha de Aser.
Cómo se organizaba la tribu de Aser
En el desierto. Aser cuenta 41.500 hombres en el primer censo Números 1:40-41 y 53.400 en el segundo Números 26:47: crece en el desierto. Acampa al norte, con Dan y Neftalí Números 2:27-28.
Su tierra. Recibe la quinta suerte: la llanura costera desde el Carmelo hacia el norte, «hasta la gran Sidón», con la ciudad fortificada de Tiro en su límite Josué 19:24-31. Las bendiciones de Jacob y de Moisés hablan de pan abundante y de aceite Génesis 49:20 Deuteronomio 33:24: una tierra de olivares.
Entre los cananeos. Aser no expulsa a los habitantes de Aco, Sidón, Aczib y otras ciudades de la costa. El libro de los Jueces lo dice de forma reveladora: no es que los cananeos vivieran entre Aser, sino que «moró Aser entre los cananeos» Jueces 1:31-32. Las ciudades siguieron en manos de sus antiguos habitantes, y la tribu ocupó el campo.
Historia de la tribu de Aser
Una tribu ausente. Cuando Débora y Barac llaman a las tribus contra Sísara, Aser no acude: «se mantuvo a la ribera del mar, y se quedó en sus puertos» Jueces 5:17. Con Gedeón, en cambio, sí responde Jueces 6:35 Jueces 7:23. Crónicas le atribuye veintiséis mil guerreros en sus genealogías 1 Crónicas 7:40 y cuarenta mil hombres que se unieron a David en Hebrón 1 Crónicas 12:36.
Tierra entregada a Tiro. Salomón organiza el territorio como uno de sus distritos 1 Reyes 4:16. Para pagar a Hiram, rey de Tiro, la madera y el oro del templo, le da veinte ciudades en Galilea. Hiram va a verlas, no le gustan y las llama «tierra de Cabul» 1 Reyes 9:11-13. Cabul era una ciudad de Aser Josué 19:27.
La tribu de Aser en el reino del norte
Con la división del reino, Aser queda entre las tribus que siguen a Jeroboam 1 Reyes 12:20 (ver La división del reino). Desde ahí casi desaparece del relato histórico. El texto no la nombra en las deportaciones asirias, pero su territorio, en la Galilea occidental, quedó dentro de las tierras que Tiglat-pileser III arrebató a Israel en el 733-732 a.C. 2 Reyes 15:29.
El fin de la tribu de Aser
Su última aparición en el Antiguo Testamento es un gesto. Cuando Ezequías invita a todo Israel a celebrar la Pascua en Jerusalén, la mayoría de las tribus del norte se burla de los mensajeros, pero «algunos hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón se humillaron, y vinieron a Jerusalén» 2 Crónicas 30:10-11.
Siete siglos después de la caída del reino del norte, cuando José y María presentan a Jesús en el templo, una profetisa anciana, Ana, «hija de Fanuel, de la tribu de Aser», que no se apartaba del templo, da gracias a Dios y habla del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén Lucas 2:36-38. Es la única persona del Nuevo Testamento a la que se identifica con una tribu del norte, y muestra que algunas familias conservaron la memoria de su origen. Ezequiel le asigna una franja en su reparto ideal de la tierra Ezequiel 48:2, y el Apocalipsis cuenta doce mil sellados de Aser Apocalipsis 7:6. Qué pasó con las tribus deportadas se trata en la ficha de la tribu de Efraín.