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La torre de Babel

Génesis 10 – 11

29 Citas enlazadas

Una sola lengua y una torre hasta el cielo. Los descendientes de Noé se asientan en la llanura de Sinar y deciden hacerse un nombre; Dios baja, confunde su lengua y los dispersa por la tierra. Con este relato terminan los orígenes y empieza la historia de Abraham.

Cronología

El relato en 3 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.

Procedencia de cada hito: Antiguo Testamento · Fuente externa.

  1. Después del diluvio, sin fecha en el texto

    Una sola lengua en Sinar

    Intervalo del texto Después del diluvio, sin fecha en el texto

    • Toda la tierra tiene una sola lengua y unas mismas palabras. Génesis 11:1 — antiguo testamento
    • Viniendo del oriente, se asientan en una llanura de la tierra de Sinar. Génesis 11:2 — antiguo testamento

    01 Los descendientes de Noé se asientan en la llanura de Sinar

  2. Mientras edifican

    La ciudad y la torre

    Intervalo del texto Mientras edifican

    • Hacen ladrillo cocido en lugar de piedra y asfalto en lugar de mezcla. Génesis 11:3 — antiguo testamento
    • Se proponen una ciudad y una torre que llegue al cielo, para hacerse un nombre. Génesis 11:4 — antiguo testamento
    • Dios desciende a ver la ciudad y decide confundir su lengua. Génesis 11:5-7 — antiguo testamento
    • Las ciudades de Mesopotamia levantaban zigurats; el de Babilonia se llamaba Etemenanki. — fuente externa

    02 Construyen una ciudad y una torre que llegue al cielo · 03 Dios desciende a ver la torre de Babel

  3. Desde Babel hasta Abraham

    La dispersión

    Intervalo del texto Desde Babel hasta Abraham

    • Dios los esparce por toda la tierra y dejan de edificar la ciudad. Génesis 11:8 — antiguo testamento
    • La ciudad recibe el nombre de Babel, porque allí se confundió el lenguaje. Génesis 11:9 — antiguo testamento
    • La genealogía de Sem llega en diez generaciones hasta Abraham, en Ur de los caldeos. Génesis 11:10-32 — antiguo testamento
    • Dios llama a Abraham y le promete engrandecer su nombre. Génesis 12:1-3 — antiguo testamento

    04 Dios confunde las lenguas y dispersa a los hombres desde Babel · Babilonia, Ur

El relato

Los descendientes de Noé se asientan en la llanura de Sinar

Génesis 11:1-2

Después del diluvio, la humanidad vuelve a empezar con los tres hijos de Noé. El relato abre con una situación que ya no existe para el lector: «Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras» Génesis 11:1.

Esa humanidad está en movimiento. Al desplazarse desde el oriente, encuentra una llanura en la tierra de Sinar y se asienta allí Génesis 11:2. Sinar es el nombre bíblico de la baja Mesopotamia, la tierra entre el Tigris y el Éufrates donde estaban Babilonia y las grandes ciudades del sur: la lista de las naciones ya ha dicho que allí estuvo el comienzo del reino de Nimrod, «Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar» Génesis 10:8-10.

Construyen una ciudad y una torre que llegue al cielo

Génesis 11:3-4

Lo primero que hacen es fabricar el material. Se dicen unos a otros que hagan ladrillos y los cuezan en el fuego, y el narrador anota: les sirvió el ladrillo en lugar de piedra y el asfalto en lugar de mezcla Génesis 11:3.

Luego, el proyecto: «Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra» Génesis 11:4.

La frase contiene todo lo que está en juego. Quieren llegar al cielo, hacerse un nombre por sí mismos y quedarse juntos en un solo lugar. Dios había mandado a la humanidad, al salir del arca, que llenara la tierra Génesis 9:1; ellos construyen precisamente para no dispersarse.

Dios desciende a ver la torre de Babel

Génesis 11:5-7

«Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres» Génesis 11:5. La ironía es buscada: la torre que pretendía tocar el cielo es tan pequeña que Dios tiene que bajar para verla.

Lo que Dios constata es la fuerza de esa unidad: son un solo pueblo, con una sola lengua, y esto es solo el comienzo; nada de lo que se propongan les será imposible Génesis 11:6. La respuesta es bajar y confundir su lengua, para que ninguno entienda lo que dice el otro Génesis 11:7.

Dios confunde las lenguas y dispersa a los hombres desde Babel

Génesis 11:8-9

Dios los esparce desde allí por toda la tierra, y dejan de edificar la ciudad Génesis 11:8. El castigo es exactamente lo que habían querido evitar: la dispersión. Y el nombre que buscaban lo reciben, pero no el que esperaban: la ciudad se llamará Babel, «porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra» Génesis 11:9.

Lo que pasó después

El relato no cuenta qué fue de la ciudad. El Génesis pasa a una nueva genealogía: la de Sem, que en diez generaciones llega hasta Abraham, hijo de Taré, cuya familia vive en Ur de los caldeos, en la misma Mesopotamia Génesis 11:10-32.

Y en el capítulo siguiente Dios llama a Abraham a salir de su tierra con una promesa que responde, palabra por palabra, a lo que buscaban los de Babel: «haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre», y en él serán benditas «todas las familias de la tierra» Génesis 12:1-3. El nombre que Babel quiso fabricar, Dios lo da; las familias que se dispersaron recibirán la bendición por medio de uno de ellos.

Por dónde seguir

Fichas del relato