Dios manda a Noé salir del arca con su mujer, sus hijos y sus nueras, y sacar a todos los animales para que se multipliquen sobre la tierra Génesis 8:15-19. Lo primero que hace Noé es edificar un altar y ofrecer holocaustos de todo animal limpio y de toda ave limpia Génesis 8:20. Dios promete no volver a maldecir la tierra por causa del hombre Génesis 8:21-22.
Después establece su pacto con Noé, con su descendencia y con todo ser viviente que salió del arca: no habrá más diluvio para destruir la tierra Génesis 9:8-11. La señal del pacto es el arco en las nubes: cuando aparezca, Dios se acordará de su pacto con toda carne Génesis 9:12-17. Isaías recuerda aquel juramento como imagen de la fidelidad de Dios con su pueblo: así como juró que las aguas de Noé no volverían a pasar sobre la tierra, ha jurado no enojarse con él Isaías 54:9.