Siete días antes de la lluvia, Jehová manda a Noé entrar en el arca con toda su casa, porque lo ha visto justo en aquella generación Génesis 7:1. Le da la orden sobre los animales —siete parejas de los limpios y de las aves, una de los demás— y le anuncia cuarenta días y cuarenta noches de lluvia Génesis 7:2-4.
El año seiscientos de la vida de Noé, el día diecisiete del mes segundo, se rompen las fuentes del gran abismo y se abren las ventanas de los cielos Génesis 7:11. Ese mismo día entran en el arca Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, su mujer y las tres mujeres de sus hijos, y con ellos los animales de toda especie, de dos en dos Génesis 7:13-15. El último gesto no es de Noé: «y Jehová le cerró la puerta» Génesis 7:16.