Babilonia es, después de Jerusalén, la ciudad más nombrada de la Biblia, y casi siempre como lo contrario de Jerusalén. Para los israelitas fue primero un reino lejano del sur de Mesopotamia; luego, el imperio que destruyó su templo y los llevó cautivos; más tarde, el lugar donde vivieron medio siglo; y por último, el nombre con el que el Nuevo Testamento designa al poder que se levanta contra Dios.
Significado y etimología
El nombre acadio, Bāb-ili, significa «puerta del dios». La Biblia no usa ese sentido: Génesis lo relaciona con balal, «confundir», porque allí Dios confundió las lenguas Génesis 11:9. En hebreo la ciudad y la «Babel» de la torre se llaman igual, Bavel; las traducciones castellanas suelen reservar «Babel» para Génesis 11 y «Babilonia» para el resto.
Ubicación y contexto
Babilonia estaba junto al Éufrates, en la llanura aluvial del sur de Mesopotamia, la «tierra de Sinar» del Génesis Génesis 10:10, a unos 85 km al sur de la actual Bagdad y a unos 900 km en línea recta de Jerusalén. No se viajaba en línea recta: el camino rodeaba el desierto siguiendo el Éufrates hacia el noroeste y bajaba luego por Siria, un trayecto de unos 1.500 km que a Esdras le llevó cuatro meses Esdras 7:9.
Era una tierra sin piedra ni madera, construida con ladrillo, y que vivía del riego: el río y una red de canales. De ahí la imagen del salmo de los desterrados, sentados «junto a los ríos de Babilonia» Salmos 137:1.
Historia bíblica del lugar
Babel
Babilonia aparece en la Biblia antes que Israel. Es uno de los primeros reinos de Nimrod Génesis 10:10, y es el lugar donde los hombres quieren edificar una ciudad y una torre que llegue al cielo para hacerse un nombre. Dios confunde su lengua y los dispersa, y la ciudad queda sin terminar Génesis 11:4-9.
Un reino lejano
Durante siglos Babilonia estuvo bajo dominio asirio. Los asirios deportaron a gente de Babilonia para repoblar Samaria tras su caída 2 Reyes 17:24, y un rey babilonio rebelde, Merodac-baladán, envió embajadores a Ezequías de Judá. Isaías anunció entonces que todo lo que aquellos embajadores habían visto sería llevado un día a Babilonia 2 Reyes 20:12-18.
El imperio que destruyó Jerusalén
En 612 a.C. los babilonios, con los medos, destruyeron Nínive, y en 605 Nabucodonosor derrotó a Egipto. Judá pasó a ser vasallo de Babilonia. Tras una rebelión, Nabucodonosor tomó Jerusalén en 597 y se llevó al rey Joaquín, a la corte y a miles de artesanos y soldados 2 Reyes 24:10-16. Once años después, tras otra rebelión, quemó el templo, derribó las murallas y deportó al resto de la población, salvo a los más pobres 2 Reyes 25:8-12.
Medio siglo de destierro
Los deportados no vivieron en prisiones, sino en asentamientos del país, como Tel-abib, junto al río Quebar Ezequiel 3:15. Jeremías les escribió que construyeran casas, plantaran huertos y buscaran la paz de la ciudad donde estaban Jeremías 29:4-7. El libro de Daniel cuenta la vida de jóvenes judíos formados para servir en la corte Daniel 1:3-5. Y el último episodio de los libros de los Reyes ocurre en Babilonia: el rey Joaquín, tras treinta y siete años preso, es liberado y come a la mesa del rey babilonio el resto de su vida 2 Reyes 25:27-30.
La caída
Según el libro de Daniel, Babilonia cayó la noche del banquete de Belsasar, y el reino pasó a los medos y los persas Daniel 5:30-31. En el primer año de Ciro se proclamó el decreto que permitía a los judíos volver a Jerusalén y reconstruir el templo, y se les devolvieron los utensilios que Nabucodonosor había llevado Esdras 1:1-11. No todos volvieron: casi un siglo después, Esdras, escriba de la ley, subió todavía «de Babilonia» Esdras 7:6.
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
-
Babel en los orígenes
GénesisBabel es uno de los primeros reinos de Nimrod en la tierra de Sinar, y el lugar de la torre y de la confusión de las lenguas.
-
Un reino lejano que busca aliados
Monarquía (siglo VIII a.C.)Los asirios trasladan gente de Babilonia a Samaria; más tarde, Merodac-baladán, rey de Babilonia, envía embajadores a Ezequías.
-
La potencia que destruye Jerusalén
597—586 a.C.Nabucodonosor toma Jerusalén, deporta al rey Joaquín y, once años después, quema el templo y lleva cautivo al pueblo.
2 Reyes 24:10-16 · 2 Reyes 25:1-21 · 2 Crónicas 36:17-20 · Jeremías 52:12-30
-
La ciudad del destierro
Exilio (586—539 a.C.)Allí viven los deportados, allí escribe Jeremías que busquen la paz de la ciudad, allí sirve Daniel en la corte y allí se lamenta el salmista.
Salmos 137:1-4 · Jeremías 29:4-7 · Daniel 1:1-4 · 2 Reyes 25:27-30
-
Oráculos contra Babilonia
ProfetasIsaías y Jeremías anuncian su caída; Jeremías manda arrojar al Éufrates un libro con esos oráculos.
Isaías 13:19 · Isaías 47:1 · Jeremías 50:1-3 · Jeremías 51:59-64
-
La caída y el regreso
539 a.C. y período persaBabilonia cae ante los persas; Ciro permite volver a Jerusalén y devuelve los utensilios del templo; Esdras sube desde allí.
-
Nombre de una época y de un símbolo
Nuevo TestamentoMateo divide la genealogía de Jesús por «la deportación a Babilonia»; Pedro saluda desde «Babilonia»; el Apocalipsis llama así a la gran ciudad enemiga de Dios.
Mateo 1:11-12 · Mateo 1:17 · 1 Pedro 5:13 · Apocalipsis 17:5 · Apocalipsis 18:2
Importancia teológica en la historia bíblica
Para los profetas, Babilonia es a la vez instrumento y culpable. Jeremías llama a Nabucodonosor «mi siervo» y manda someterse a él Jeremías 27:6, y el mismo libro dedica dos capítulos enteros a anunciar la ruina de Babilonia Jeremías 50:1-3 Jeremías 51:59-64. Isaías la describe como una reina que se creía eterna y que se sentará en el polvo Isaías 47:1 Isaías 47:7.
Evolución histórica
Babilonia fue una gran ciudad desde el segundo milenio a.C. —la del rey Hammurabi—, pero su momento decisivo para la Biblia es el siglo VI a.C., cuando la dinastía de Nabopolasar y Nabucodonosor la convirtió en capital de un imperio que duró menos de noventa años. Bajo los persas siguió siendo una capital importante, y Alejandro Magno murió en ella en 323 a.C.; después fue perdiendo población hasta quedar en ruinas. Su comunidad judía, en cambio, sobrevivió siglos y produjo el Talmud de Babilonia. En la Biblia, el recorrido va del lugar al nombre: de la ciudad donde se lloraba junto a los ríos a la figura con la que el Apocalipsis habla del poder hostil a Dios.