Timoteo, hijo de madre judía y padre griego, se une a Pablo en Listra
Hechos 16:1-5 Leer esta escena aparte →En su segundo viaje, Pablo llega con Silas a Derbe y a Listra. «Y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego», del que daban buen testimonio los hermanos de Listra y de Iconio Hechos 16:1-2. Pablo quiere llevarlo consigo, y lo circuncida por causa de los judíos de aquellos lugares, «porque todos sabían que su padre era griego» Hechos 16:3. Juntos van entregando a las iglesias las decisiones de Jerusalén, y las iglesias crecen Hechos 16:4-5. Hechos lo encuentra en Listra, pero no dice si había nacido allí. Ver Listra, Pablo y Silas.
Timoteo, enviado de Pablo a Tesalónica
1 Tesalonicenses 3:1-6 Leer esta escena aparte →Timoteo acompaña a Pablo y a Silas por Macedonia. Cuando una persecución obliga a Pablo a salir de Berea, Silas y Timoteo se quedan allí, con el encargo de reunirse con él lo antes posible Hechos 17:14-15. Desde Atenas, Pablo no soporta la falta de noticias de los creyentes de Tesalónica y les envía a Timoteo, «nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro», para confirmarlos en medio de las tribulaciones 1 Tesalonicenses 3:1-5. Timoteo vuelve con buenas noticias de su fe y de su amor, y Pablo escribe la carta con ese alivio 1 Tesalonicenses 3:6. Ver Tesalónica y Berea.
Timoteo, enviado de Pablo a Corinto y a Filipos
1 Corintios 4:14-17 Leer esta escena aparte →En Corinto, Silas y Timoteo se reúnen con Pablo Hechos 18:5, y Timoteo participa en la fundación de la iglesia 2 Corintios 1:19. Años después, desde Éfeso, Pablo vuelve a mandarlo allí: «os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo» 1 Corintios 4:17. Pide a los corintios que lo reciban sin que tenga nada que temer, «nadie le tenga en poco» 1 Corintios 16:10-11. En esa época Pablo lo envía también a Macedonia con Erasto Hechos 19:22. Ver Corinto.
Desde la cárcel, Pablo planea enviarlo a Filipos y lo elogia como a nadie: «a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio… Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio» Filipenses 2:19-22. Ver Filipos.
Timoteo, coautor de las cartas de Pablo
2 Corintios 1:1 Leer esta escena aparte →Pablo pone el nombre de Timoteo junto al suyo al comienzo de seis cartas: la segunda a los Corintios, Filipenses, Colosenses, las dos a los Tesalonicenses y Filemón 2 Corintios 1:1 Filipenses 1:1 Colosenses 1:1 1 Tesalonicenses 1:1 Filemón 1:1. En la carta a los Romanos, lo saluda como «mi colaborador» Romanos 16:21. Está también entre los que acompañan a Pablo en su último viaje a Jerusalén con la colecta; con otros del grupo se adelanta y lo espera en Troas Hechos 20:4-5. Ver Troas.
Timoteo, al frente de la iglesia de Éfeso
1 Timoteo 1:1-7 Leer esta escena aparte →La primera carta a Timoteo lo presenta en Éfeso, donde Pablo le pidió que se quedara para frenar a unos maestros que enseñaban otras doctrinas 1 Timoteo 1:2-3. Le da instrucciones para la oración, los dirigentes y las viudas de la comunidad, y le habla como a un joven que tiene que hacerse respetar: «Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes» 1 Timoteo 4:12. Le recuerda las profecías que se habían dicho sobre él 1 Timoteo 1:18, la confesión de fe que hizo delante de muchos testigos 1 Timoteo 6:12 y el don que recibió con la imposición de manos 1 Timoteo 4:14, y le da un consejo sobre su salud: «usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades» 1 Timoteo 5:23. Ver Éfeso, anciano e imposición de manos.
Pablo, preso en Roma, pide a Timoteo que venga
2 Timoteo 4:6-22 Leer esta escena aparte →La segunda carta es la de un preso que se despide. Pablo escribe desde Roma, donde lo había buscado un amigo, Onesíforo 2 Timoteo 1:16-17, y siente que el tiempo de su partida está cercano 2 Timoteo 4:6. Se ha quedado casi solo: los de la provincia de Asia se le apartaron 2 Timoteo 1:15, Demas lo abandonó y se fue a Tesalónica, otros salieron hacia Galacia y Dalmacia, y solo Lucas sigue con él 2 Timoteo 4:10-11. En su primera defensa ante el tribunal nadie se puso de su parte 2 Timoteo 4:16. Ver Roma.
En ese momento le pide a Timoteo: «Procura venir pronto a verme» 2 Timoteo 4:9. Que traiga a Marcos, que le será útil, y el capote que dejó en Troas en casa de Carpo, con los libros y sobre todo los pergaminos 2 Timoteo 4:11-13; que se cuide de Alejandro el calderero, que le hizo mucho daño 2 Timoteo 4:14-15, y que salude a Prisca y a Aquila 2 Timoteo 4:19. Y repite: «Procura venir antes del invierno» 2 Timoteo 4:21. El texto no dice si Timoteo llegó a tiempo. Ver Priscila.
La carta no dice dónde estaba Timoteo al recibirla. Los saludos para Prisca y Aquila, que habían vivido en Éfeso Hechos 18:19, y para la casa de Onesíforo, que había servido a Pablo allí 2 Timoteo 1:18, hacen pensar que seguía en esa ciudad.
Su papel dentro de la Biblia
Timoteo es el ejemplo de la segunda generación de la iglesia: no conoció a Jesús ni fue apóstol, pero aprendió la fe de su madre y de su abuela, la vio vivir en Pablo y recibió el encargo de transmitirla a otros: «lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros» 2 Timoteo 2:2. Su historia muestra cómo trabajaba Pablo: no solo, sino con un equipo de colaboradores a los que enviaba en su nombre. La última noticia de él está en la carta a los Hebreos, cuyo autor no da su nombre: «Sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo», y si llega pronto, irá con él a verlos Hebreos 13:23. El verbo griego puede significar que salió de la cárcel o que lo dejaron partir; la carta no explica más.