Pablo pone el nombre de Timoteo junto al suyo al comienzo de seis cartas: la segunda a los Corintios, Filipenses, Colosenses, las dos a los Tesalonicenses y Filemón 2 Corintios 1:1 Filipenses 1:1 Colosenses 1:1 1 Tesalonicenses 1:1 Filemón 1:1. En la carta a los Romanos, lo saluda como «mi colaborador» Romanos 16:21. Está también entre los que acompañan a Pablo en su último viaje a Jerusalén con la colecta; con otros del grupo se adelanta y lo espera en Troas Hechos 20:4-5. Ver Troas.
Su papel dentro de la Biblia
Timoteo es el ejemplo de la segunda generación de la iglesia: no conoció a Jesús ni fue apóstol, pero aprendió la fe de su madre y de su abuela, la vio vivir en Pablo y recibió el encargo de transmitirla a otros: «lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros» 2 Timoteo 2:2. Su historia muestra cómo trabajaba Pablo: no solo, sino con un equipo de colaboradores a los que enviaba en su nombre. La última noticia de él está en la carta a los Hebreos, cuyo autor no da su nombre: «Sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo», y si llega pronto, irá con él a verlos Hebreos 13:23. El verbo griego puede significar que salió de la cárcel o que lo dejaron partir; la carta no explica más.