En el Nuevo Testamento, Macedonia es la provincia romana del norte de Grecia. Entra en la historia bíblica por una visión: en Troas, Pablo ve de noche a un hombre de Macedonia que le ruega «pasa a Macedonia y ayúdanos». Hechos 16:9-10 Desde entonces, sus iglesias —Filipos, Tesalónica, Berea— serán de las más cercanas a Pablo.
Ubicación y contexto
Macedonia ocupaba el norte de la península griega: una gran llanura en torno al golfo de Tesalónica, rodeada de montañas, con ríos que bajan de los Balcanes. Al sur limitaba con Acaya; al noroeste, con el Ilírico; al este, con Tracia. La cruzaba de oeste a este la Vía Egnacia, la calzada romana que unía el Adriático con el Egeo y pasaba por Tesalónica y Filipos; Pablo la recorrió en buena parte en su segundo viaje.
Historia bíblica del lugar
La llamada y las primeras iglesias
Tras la visión de Troas, Pablo, Silas y Timoteo cruzaron a Neápolis y subieron a Filipos, «primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia». Hechos 16:11-12 Fundaron la iglesia de Filipos en casa de Lidia, y después, por la Vía Egnacia, las de Tesalónica y Berea, expulsados cada vez por la oposición. Hechos 16:14-15 Hechos 17:1-14 El relato está en el segundo viaje misionero.
Un sostén constante
Las iglesias de Macedonia acompañaron toda la misión de Pablo. Cuando Silas y Timoteo llegaron de allí a Corinto, Pablo se entregó por entero a la palabra, y los hermanos venidos de Macedonia cubrieron lo que le faltaba; los de Filipos le enviaron ayuda una y otra vez, desde el principio. Hechos 18:5 2 Corintios 11:9 Filipenses 4:15-16 De Tesalónica escribe que su fe se había hecho conocer en toda Macedonia y Acaya. 1 Tesalonicenses 1:7-8
El tercer viaje y la colecta
Desde Éfeso, Pablo planeó pasar por Macedonia y Acaya antes de subir a Jerusalén, y envió por delante a Timoteo y Erasto. Hechos 19:21-22 Tras el motín de los plateros recorrió Macedonia animando a los hermanos Hechos 20:1-2; allí encontró por fin a Tito, con buenas noticias de Corinto. 2 Corintios 7:5-7 Las iglesias macedonias, en medio de «profunda pobreza», dieron para la colecta de Jerusalén más de lo que podían, y Pablo las pone de ejemplo a los corintios. 2 Corintios 8:1-5 Al volver de Grecia, un complot le hizo regresar por Macedonia, y pasó en Filipos la fiesta de los panes sin levadura antes de embarcar. Hechos 20:3-6 Con él viajaban macedonios: Sópater de Berea y Aristarco y Segundo de Tesalónica. Hechos 20:4 Aristarco lo acompañará después hasta Roma. Hechos 27:2 Ver el tercer viaje misionero.
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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La llamada de Macedonia
Segundo viaje misioneroEn Troas, Pablo ve de noche a un macedonio que le ruega: «pasa a Macedonia y ayúdanos»; desembarcan en Neápolis y van a Filipos.
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Pablo vuelve a Macedonia
Tercer viaje misioneroPablo envía por delante a Timoteo y Erasto, recorre la región tras el motín de Éfeso y vuelve por ella al descubrir un complot; con él viajan macedonios como Gayo, Aristarco, Sópater y Segundo.
Hechos 19:21-22 · Hechos 19:29 · Hechos 20:1-4 · Hechos 27:2
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Las iglesias de Macedonia en las cartas
Iglesia primitivaEjemplo para los creyentes de Macedonia y Acaya; sostienen a Pablo con sus donativos; en su pobreza dan para la colecta más de lo que podían.
1 Tesalonicenses 1:7-8 · 2 Corintios 11:9 · Filipenses 4:15-16 · 2 Corintios 8:1-5 · Romanos 15:26
Importancia en la historia bíblica
Macedonia es, en Hechos, un destino al que la misión de Pablo llega sin haberlo elegido: la llamada llega en una visión, después de que el Espíritu les cerrara Asia y Bitinia. Hechos 16:6-10 Sus iglesias, formadas en ciudades griegas y romanas y muy pronto perseguidas, aparecen en las cartas como las más fieles y generosas. Tres de las cartas de Pablo van dirigidas a ellas: las dos a los Tesalonicenses y la de los Filipenses.