La primera vez que se menciona a Aarón, es Dios quien lo nombra, y lo hace porque Moisés no quiere ir. Moisés ha objetado cinco veces frente a la zarza ardiente: no soy nadie, no sé tu nombre, no me van a creer, no sé hablar, envía a otro Éxodo 4:1 Éxodo 4:10 Éxodo 4:13. A la quinta, Dios se enoja — y en vez de insistir en que Moisés hable solo, le ofrece a su hermano: «¿No conozco yo a Aarón el levita, tu hermano? Yo sé que él habla bien… él hablará por ti al pueblo» Éxodo 4:14-16.
Dios le dice a Aarón que vaya al desierto a encontrar a Moisés Éxodo 4:27. Se encuentran en «el monte de Dios» — el Horeb — y Moisés le cuenta todo: las señales, la misión, las palabras Éxodo 4:28. Es Aarón quien lleva el mensaje. Reúne a los ancianos de Israel, habla todo lo que Dios le ha dicho a Moisés, y hace las señales delante del pueblo Éxodo 4:29-30. La respuesta es inmediata: «El pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel… se inclinaron y adoraron» Éxodo 4:31.
La genealogía de la familia se registra más adelante, casi como un paréntesis en medio del relato: Aarón es hijo de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví; se casó con Elisabet (en hebreo, Elisheba), hija de Aminadab, de la tribu de Judá, y tuvo cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar Éxodo 6:20 Éxodo 6:23.