eLogos

Nicodemo

Del griego Nikódēmos, formado por níkē, «victoria», y dêmos, «pueblo»: «vencedor del pueblo» o «victoria del pueblo». Es un nombre griego, no hebreo, pero los judíos de la época también lo usaban.

69 Citas enlazadas

Nicodemo es uno de los hombres con autoridad en Jerusalén: fariseo, «principal entre los judíos» y, en palabras de Jesús, «el maestro de Israel». Aparece tres veces, y solo en el evangelio de Juan. La primera, en una Pascua, va a ver a Jesús de noche y lo reconoce como un maestro venido de Dios por las señales que hace; Jesús le responde que nadie puede ver el reino de Dios si no nace de nuevo, de agua y del Espíritu, y le habla del Hijo del Hombre que tiene que ser levantado como Moisés levantó la serpiente en el desierto. Nicodemo no entiende, y el relato no dice cómo se fue. La segunda, en la fiesta de los Tabernáculos, los principales sacerdotes y los fariseos se enfadan porque sus alguaciles no han traído preso a Jesús, y preguntan si alguno de los gobernantes ha creído en él; Nicodemo, que es uno de ellos, solo pide que la ley se cumpla y que no se condene a nadie sin oírlo, y se lleva una burla. La tercera, después de la crucifixión, acompaña a José de Arimatea, lleva unas cien libras de mirra y áloes, envuelve con él el cuerpo de Jesús y lo pone en un sepulcro nuevo junto al Gólgota. Su recorrido —de la noche a la luz del día, de la pregunta a la sepultura— hace de él uno de los personajes más discutidos del evangelio: ¿creyente en secreto, discípulo tardío o simpatizante que nunca dio el paso?

Cronología

Su vida en 4 etapas. Toca una para ver sus hitos y de dónde sale cada dato.

Cómo leer las fechas y las procedencias
Intervalo del texto
Duración o distancia en el tiempo que da el propio texto, sin año.
Discutida
Hay propuestas enfrentadas entre especialistas.

Procedencia de cada hito: Evangelios · Tradición.

  1. Una Pascua al comienzo del ministerio, según Juan

    La visita de noche

    Intervalo del texto Una Pascua al comienzo del ministerio, según Juan

    • Durante la Pascua, en Jerusalén, muchos creen en Jesús al ver sus señales, pero él no se fía de ellos. Juan 2:23-25 — evangelios
    • Nicodemo, fariseo y principal entre los judíos, va a verlo de noche: «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro». Juan 3:1-2 — evangelios
    • «El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios». Juan 3:3-8 — evangelios
    • «¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?». Juan 3:9-10 — evangelios
    • Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del Hombre. Juan 3:14-15 — evangelios

    01 Nicodemo visita a Jesús de noche en Jerusalén · 02 Jesús y Nicodemo: nacer de nuevo, de agua y del Espíritu · 03 Jesús a Nicodemo: el Hijo del Hombre levantado como la serpiente de Moisés · Lugares →

  2. Fiesta de los Tabernáculos, unos meses antes de la última Pascua

    Ante los suyos

    Intervalo del texto Fiesta de los Tabernáculos, unos meses antes de la última Pascua

    • Los principales sacerdotes y los fariseos envían alguaciles a prender a Jesús. Juan 7:32 — evangelios
    • Los alguaciles vuelven sin él: «¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!». Juan 7:45-46 — evangelios
    • «¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?». Juan 7:47-49 — evangelios
    • Nicodemo, que era uno de ellos, pregunta si la ley juzga a alguien sin oírlo primero. Juan 7:50-51 — evangelios
    • Le responden con burla: «¿Eres tú también galileo?». Juan 7:52 — evangelios

    04 Nicodemo defiende a Jesús ante los principales sacerdotes y fariseos · Lugares →

  3. La tarde de la crucifixión, víspera del sábado de la Pascua

    La sepultura de Jesús

    Intervalo del texto La tarde de la crucifixión, víspera del sábado de la Pascua

    • José de Arimatea, discípulo en secreto por miedo, pide a Pilato el cuerpo de Jesús. Juan 19:38 — evangelios
    • Nicodemo trae un compuesto de mirra y áloes, como cien libras. Juan 19:39 — evangelios
    • Envuelven el cuerpo en lienzos con las especias, según la costumbre judía de sepultar. Juan 19:40 — evangelios
    • Lo ponen en un sepulcro nuevo, en un huerto cercano al lugar de la crucifixión. Juan 19:41-42 — evangelios

    05 Nicodemo y José de Arimatea sepultan a Jesús con mirra y áloes · Lugares →

  4. Siglo IV en adelante

    Lo que se contó después

    Discutida Siglo IV en adelante

    • Un relato apócrifo de la pasión, las Actas de Pilato, se presenta como escrito por Nicodemo; en la Edad Media circula como «Evangelio de Nicodemo». — tradición
    • La tradición cristiana lo venera como santo y le atribuye un final que el Nuevo Testamento no cuenta. — tradición

Biografía

De Nicodemo solo habla el evangelio de Juan, y en tres momentos: una conversación de noche, una frase ante sus colegas y una sepultura. Entre la primera y la última pasan, según la cronología de Juan, unos dos años. Lo que cambia entre una y otra es lo que hace que muchos lectores lo sigan con atención: un hombre con autoridad que se acerca a Jesús a escondidas y acaba haciéndose cargo de su cuerpo a la vista de todos.

Nicodemo visita a Jesús de noche en Jerusalén

Juan 2:23—3:2 Leer esta escena aparte →

Es la primera Pascua que Juan cuenta en el ministerio de Jesús. En Jerusalén, durante la fiesta, muchos creen en su nombre al ver las señales que hace, pero Jesús «no se fiaba de ellos», porque sabía lo que hay en el hombre Juan 2:23-25. Juan sigue sin pausa: «Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos» Juan 3:1. Es uno de esos que han visto las señales.

Va a ver a Jesús de noche y le habla con respeto y en plural: «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él» Juan 3:2. Un fariseo con cargo llama «Rabí» a un hombre de Galilea que no ha estudiado con ningún maestro conocido, y lo reconoce como enviado de Dios. Ver fariseos y rabí.

Jesús y Nicodemo: nacer de nuevo, de agua y del Espíritu

Juan 3:3-10 Leer esta escena aparte →

Jesús no responde al elogio. Va directo a otra cosa: «De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios» Juan 3:3. Nicodemo lo toma al pie de la letra: ¿cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el vientre de su madre? Juan 3:4.

Jesús insiste y lo precisa: el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu. Y lo compara con el viento: sopla de donde quiere, se oye su sonido, pero no se sabe de dónde viene ni a dónde va; así es todo el que nace del Espíritu Juan 3:5-8. Ver nuevo nacimiento, espíritu y reino de Dios.

«¿Cómo puede hacerse esto?», pregunta Nicodemo. Y Jesús le responde: «¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?» Juan 3:9-10. En griego lleva artículo, «el maestro de Israel»: el reproche va dirigido a alguien a quien se le supone conocer las Escrituras. Y en ellas estaba la promesa: Dios rociaría a su pueblo con agua limpia, le daría un corazón nuevo y pondría su Espíritu dentro de él Ezequiel 36:25-27. Agua y espíritu, como en las palabras de Jesús. Ver Ezequiel.

En el resto del Nuevo Testamento, el agua y el Espíritu vuelven a aparecer juntos al comienzo de la vida de los creyentes. Juan el Bautista bautizaba con agua y anunciaba a quien bautizaría con el Espíritu Santo Juan 1:33, y el mismo capítulo, justo después de Nicodemo, muestra a Jesús y a Juan bautizando en Judea Juan 3:22-23. El día de Pentecostés, Pedro lo une en una sola llamada: arrepentirse, bautizarse en el nombre de Jesucristo y recibir el don del Espíritu Santo Hechos 2:38. Ver bautismo y Juan el Bautista.

Jesús a Nicodemo: el Hijo del Hombre levantado como la serpiente de Moisés

Juan 3:11-21 Leer esta escena aparte →

Jesús pasa del «tú» al «vosotros»: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, y no recibís nuestro testimonio. Si no creéis cuando os hablo de cosas terrenales, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales? Juan 3:11-12. Nicodemo había llegado diciendo «sabemos»; ahora la respuesta se dirige a todos los que representa.

Nadie ha subido al cielo, sigue Jesús, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre Juan 3:13. Y le recuerda una escena que un maestro de Israel conocía bien: en el desierto, cuando las serpientes mordían al pueblo, Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta, y el que la miraba vivía Números 21:8-9. «Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» Juan 3:14-15. Ver la serpiente de bronce, Moisés y el Hijo del Hombre.

Siguen las palabras más conocidas del capítulo: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él Juan 3:16-17. El Hijo que Dios da no es un enviado distinto de él: es el mismo Dios que en el principio era el Verbo y que «fue hecho carne, y habitó entre nosotros» Juan 1:1 Juan 1:14. Por eso el que habla con Nicodemo puede decir que ha descendido del cielo: es Dios manifestado en carne 1 Timoteo 3:16. Ver Hijo de Dios y logos.

El pasaje termina con la luz y las tinieblas: la condenación es que la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas; el que practica la verdad, en cambio, viene a la luz Juan 3:19-21. El relato no dice qué respondió Nicodemo ni cómo se fue. Ver luz y vida eterna.

Nicodemo defiende a Jesús ante los principales sacerdotes y fariseos

Juan 7:32-52 Leer esta escena aparte →

Han pasado meses. Es la fiesta de los Tabernáculos y Jesús enseña en el templo. Los principales sacerdotes y los fariseos, al oír lo que la gente murmura de él, envían alguaciles a prenderlo Juan 7:32. En el último día de la fiesta, Jesús se pone en pie y grita: si alguno tiene sed, venga a mí y beba. La multitud se divide: unos dicen que es el Profeta, otros que es el Cristo, y otros preguntan si el Cristo va a venir de Galilea Juan 7:37-43. Ver la fiesta de los Tabernáculos.

Los alguaciles vuelven con las manos vacías. «¿Por qué no le habéis traído?», les preguntan, y responden: «¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!». Los fariseos se indignan: ¿también vosotros habéis sido engañados? ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? Esta gente que no sabe la ley, maldita es Juan 7:45-49.

Entonces habla Nicodemo, «el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos». No defiende a Jesús ni dice qué piensa de él; hace una pregunta de jurista: «¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?» Juan 7:50-51. La respuesta es una burla: «¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta» Juan 7:52.

Nicodemo y José de Arimatea sepultan a Jesús con mirra y áloes

Juan 19:31-42 Leer esta escena aparte →

Jesús ha muerto en la cruz. Es la víspera del sábado, y ese sábado es «de gran solemnidad» porque coincide con la Pascua; los judíos piden a Pilato que les quiebren las piernas a los crucificados y los quiten, para que los cuerpos no queden en la cruz Juan 19:31. Después, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero en secreto por miedo a los judíos, pide a Pilato el cuerpo, y Pilato se lo concede Juan 19:38.

«También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras» Juan 19:39. Entre los dos toman el cuerpo y lo envuelven en lienzos con las especias, «según es costumbre sepultar entre los judíos» Juan 19:40. En el lugar donde lo crucificaron hay un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, donde todavía no han puesto a nadie; como es la víspera de la fiesta y el sepulcro está cerca, ponen allí a Jesús Juan 19:41-42. Ver mirra y Gólgota.

Su papel dentro de la Biblia

Nicodemo no hace milagros, no predica ni lidera nada. Su papel en el evangelio de Juan es el de un testigo que cambia de lugar. En la primera escena es el interlocutor de una de las enseñanzas centrales del evangelio: el nuevo nacimiento, la cruz como serpiente levantada y el amor de Dios por el mundo. En la segunda, demuestra que no todos los fariseos y gobernantes estaban contra Jesús, como también lo dice Juan de otros que creían en secreto Juan 12:42. En la tercera, junto a José de Arimatea, se ocupa de Jesús cuando sus discípulos más cercanos se han dispersado.

Su recorrido sirve también a una pregunta que el evangelio plantea a sus lectores: qué hacer con lo que se ha visto. Juan escribe para que el lector crea Juan 20:31, y Nicodemo es uno de los pocos personajes cuya respuesta el lector puede seguir a lo largo de dos años.

Cómo fue recordado

Fuera de los tres pasajes de Juan, la Biblia no vuelve a nombrarlo. La tradición cristiana sí lo recordó, y las iglesias católica y ortodoxa lo veneran como santo.

Relato paralelo

Relato paralelo

Qué añade, omite o cuenta distinto cada fuente. Las diferencias marcadas no son erratas: son divergencias reales entre los textos.

La sepultura de Jesús

Los cuatro evangelios cuentan que José de Arimatea pidió el cuerpo a Pilato y lo puso en un sepulcro. Solo Juan nombra a Nicodemo y dice que el cuerpo quedó envuelto con especias ese mismo día; según Marcos y Lucas, las mujeres preparan las especias después y vuelven al sepulcro el primer día de la semana para ungirlo.

  • Marcos 15:42-47 José, miembro noble del concilio, compra una sábana, envuelve el cuerpo y lo pone en un sepulcro cavado en la peña. Las dos Marías miran dónde lo ponen.
  • Marcos 16:1 Pasado el sábado, María Magdalena, María la madre de Jacobo y Salomé compran especias aromáticas para ir a ungirlo.
  • Mateo 27:57-61 José es un hombre rico que también había sido discípulo de Jesús; pone el cuerpo en su propio sepulcro nuevo.
  • Lucas 23:50-56 José, varón bueno y justo, no había consentido en la decisión del concilio. Las mujeres vuelven a casa, preparan especias y ungüentos y descansan el sábado.
  • Juan 19:38-42 José, discípulo en secreto por miedo, pide el cuerpo; Nicodemo trae unas cien libras de mirra y áloes, y los dos lo envuelven en lienzos con las especias antes de ponerlo en un sepulcro nuevo de un huerto.

Viajes y lugares

2 lugares con ficha propia en el atlas. Cada nombre lleva a la ficha del lugar. Verlos en el atlas, sobre el mapa real →

  1. La visita de noche

    Una Pascua al comienzo del ministerio, según Juan
    1. Jerusalén
  2. Ante los suyos

    Fiesta de los Tabernáculos, unos meses antes de la última Pascua
    1. Jerusalén
  3. La sepultura de Jesús

    La tarde de la crucifixión, víspera del sábado de la Pascua
    1. Gólgota
    2. Jerusalén

Personas en su vida

6 personas, agrupadas según el momento en que se cruzan con él; 2 tienen ficha propia. Cada una dice qué clase de relación muestra el texto.

Jesús

En la sepultura

  • José de Arimatea Colaboración

    Discípulo en secreto y miembro del concilio; pide el cuerpo a Pilato y lo sepulta con Nicodemo. Juan 19:38-40Marcos 15:43

  • Pilato Ante la autoridad

    Concede el cuerpo a José de Arimatea. Juan 19:38

Sus colegas

  • Los principales sacerdotes y los fariseos Conflicto

    Nicodemo era «uno de ellos»; le contestan con una burla cuando pide que se oiga a Jesús. Juan 7:45-52

  • Los alguaciles del templo Encuentro

    Vuelven sin Jesús porque nunca han oído hablar a nadie así; su respuesta abre la discusión. Juan 7:45-46

En la conversación

Para entender la época

Grupos, instituciones y palabras que aparecen en su historia. La definición está en cada enlace; aquí, solo por qué importan en su vida.

Quién era en Jerusalén

Fariseos
Juan lo presenta como «un hombre de los fariseos» (Juan 3:1).
Sanedrín
Está entre los gobernantes y fariseos que discuten qué hacer con Jesús (Juan 7:48-50).
Rabí
El título con que se dirige a Jesús, a quien llama «maestro venido de Dios» (Juan 3:2).
Ley
Su defensa de Jesús es una pregunta sobre la ley: no se condena sin oír (Juan 7:51).

La conversación

Nuevo nacimiento
«Nacer de nuevo», o «de arriba»: el doble sentido que Nicodemo no capta (Juan 3:3-4).
Espíritu
En griego, viento y espíritu son la misma palabra (Juan 3:8).
Reino de Dios
Lo que no se puede ver ni entrar sin nacer de nuevo (Juan 3:3, 5).
Hijo del Hombre
El que descendió del cielo y tiene que ser levantado (Juan 3:13-14).
Serpiente de bronce
La imagen que Jesús usa ante él (Juan 3:14; Números 21:8-9).
Vida eterna
Lo que recibe el que cree (Juan 3:15-16).
Luz
El que hace la verdad viene a la luz; Nicodemo había venido de noche (Juan 3:19-21).

La sepultura

Mirra
Junto con el áloe, el compuesto que lleva para el cuerpo (Juan 19:39).
Pascua
La sepultura se hace deprisa en la víspera de la fiesta (Juan 19:31, 42).
Sábado
Ese sábado era «de gran solemnidad»; no podían quedar cuerpos en la cruz (Juan 19:31).
Pureza
Tocar un cadáver hacía impuro siete días, en plena Pascua (Números 19:11).

Otros personajes relacionados

Fuentes

De dónde sale lo que cuenta esta ficha. Cada afirmación del relato lleva su versículo; aquí se reúnen además las fuentes de fuera de la Biblia y los estudios que se nombran en las cajas, con un enlace al lugar donde se usan.

En la Biblia

Los pasajes principales. Todo enlace bíblico abre la Reina-Valera 1960 en Bible.com.

Fuentes antiguas fuera de la Biblia

Estudios modernos

Obras de los autores que la ficha nombra en sus debates.