Un discípulo de Eliseo unge a Jehú rey de Israel en Ramot de Galaad
2 Reyes 9:1-13 Leer esta escena aparte →En el Horeb, Dios había encargado a Elías ungir a Jehú hijo de Nimsi como rey de Israel 1 Reyes 19:16-17. Pasan años, y es Eliseo quien lo cumple. Envía a un joven de los hijos de los profetas a Ramot de Galaad, donde el ejército de Israel combate contra Siria, con un frasco de aceite 2 Reyes 9:1-3. El joven aparta a Jehú, uno de los jefes, le derrama el aceite sobre la cabeza y le transmite el encargo: herirás la casa de Acab tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas derramada por Jezabel. Después abre la puerta y huye 2 Reyes 9:4-10.
Los otros jefes preguntan qué quería «aquel loco». Cuando Jehú se lo cuenta, cada uno se quita el manto y lo extiende bajo sus pies en las gradas, tocan la trompeta y gritan: «¡Jehú es rey!» 2 Reyes 9:11-13. Ver Ramot de Galaad y Eliseo.
Jehú mata al rey Joram y a Ocozías de Judá en Jezreel
2 Reyes 9:14-29 Leer esta escena aparte →El rey Joram, hijo de Acab, se recupera en Jezreel de las heridas recibidas en la guerra, y Ocozías, rey de Judá, ha bajado a visitarlo 2 Reyes 9:14-16. El atalaya ve venir una tropa, y por la manera de conducir lo reconoce: «es como el ir de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente» 2 Reyes 9:17-20.
Joram sale a su encuentro en su carro, precisamente en la heredad de Nabot, y pregunta: «¿Hay paz, Jehú?». Jehú responde: «¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?». Joram huye; Jehú tensa el arco y le atraviesa el corazón, y manda arrojar el cuerpo en el campo de Nabot, recordando la palabra de Elías 2 Reyes 9:21-26. Ocozías huye también, y lo hieren en la subida de Gur; muere en Meguido 2 Reyes 9:27-28. Ver Jezreel.
La muerte de Jezabel arrojada desde la ventana de Jezreel
2 Reyes 9:30-37 Leer esta escena aparte →Cuando Jehú entra en Jezreel, Jezabel se pinta los ojos, se adorna la cabeza y se asoma a la ventana. Lo recibe con un insulto: «¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor?», recordando a otro jefe que asesinó al rey y reinó siete días 2 Reyes 9:30-31 1 Reyes 16:9-18. Jehú pregunta quién está de su parte, y dos o tres eunucos la arrojan por la ventana; su sangre salpica la pared y los caballos la pisotean. Jehú entra a comer, y cuando manda enterrarla, porque era hija de rey, solo encuentran el cráneo, los pies y las palmas de las manos: es la palabra de Elías, «en la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel» 2 Reyes 9:32-37.
Jehú extermina la casa de Acab
2 Reyes 10:1-17 Leer esta escena aparte →Acab tiene setenta hijos y nietos en Samaria, al cuidado de los principales de la ciudad. Jehú les escribe dos cartas: en la primera los desafía a poner a uno en el trono y luchar; en la segunda, cuando se someten, les pide las cabezas. Se las mandan a Jezreel en canastas, y él las hace amontonar a la entrada de la puerta 2 Reyes 10:1-8. Ante el pueblo, dice que él conspiró contra su señor, pero que todo se cumple según la palabra que Jehová habló por Elías, y mata a todos los que quedaban de la casa de Acab en Jezreel 2 Reyes 10:9-11.
Camino de Samaria, mata a cuarenta y dos parientes de Ocozías que bajaban a visitar a la familia real 2 Reyes 10:12-14. Encuentra a Jonadab hijo de Recab, le tiende la mano y lo sube a su carro: «Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová» 2 Reyes 10:15-17.
Jehú destruye el culto de Baal en Samaria
2 Reyes 10:18-36 Leer esta escena aparte →En Samaria, Jehú anuncia al pueblo: «Acab sirvió poco a Baal, mas Jehú lo servirá mucho», y convoca a todos los profetas, siervos y sacerdotes de Baal a un gran sacrificio, amenazando de muerte al que falte. El templo de Baal se llena de un extremo a otro 2 Reyes 10:18-21. Jehú hace dar vestiduras a los adoradores, comprueba que no haya entre ellos ningún siervo de Jehová, y al terminar el holocausto ordena a su guardia entrar y matarlos a todos. Sacan la estatua de Baal y la queman, derriban el templo y lo convierten en letrinas: «Así exterminó Jehú a Baal de Israel» 2 Reyes 10:22-28.
Pero no se aparta de los pecados de Jeroboam: los becerros de oro de Bet-el y Dan siguen en pie 2 Reyes 10:29. Dios le promete que sus hijos reinarán hasta la cuarta generación, y el narrador añade que no cuidó de andar en la ley de Jehová con todo su corazón 2 Reyes 10:30-31. En esos días, Hazael de Siria empieza a arrancar territorios al este del Jordán 2 Reyes 10:32-33. Jehú reina veintiocho años en Samaria 2 Reyes 10:36. Ver Samaria y Baal.
Su papel dentro de la Biblia
Jehú es el instrumento con que se cumplen las palabras de Elías contra la casa de Acab, y su revolución cierra el ciclo de Elías y Eliseo. El narrador de Reyes lo presenta con ambigüedad: hace lo que Dios le encargó, y lo hace con celo, pero sin convertirse; extermina a Baal y deja a los becerros. Su dinastía, la más larga del reino del norte, dura casi un siglo, hasta Zacarías 2 Reyes 15:8-12.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
Jehú hijo de Hanani, profeta, anunció a Baasa, rey de Israel, el fin de su casa 1 Reyes 16:1-7 y reprochó a Josafat su alianza con Acab 2 Crónicas 19:2. Las listas de Crónicas mencionan a otros Jehú.