Acab tiene setenta hijos y nietos en Samaria, al cuidado de los principales de la ciudad. Jehú les escribe dos cartas:
en la primera los desafía a poner a uno en el trono y luchar; en la segunda, cuando se someten, les pide las cabezas.
Se las mandan a Jezreel en canastas, y él las hace amontonar a la entrada de la puerta 2 Reyes 10:1-8.
Ante el pueblo, dice que él conspiró contra su señor, pero que todo se cumple según la palabra que Jehová habló por
Elías, y mata a todos los que quedaban de la casa de Acab en Jezreel 2 Reyes 10:9-11.
Camino de Samaria, mata a cuarenta y dos parientes de Ocozías que bajaban a visitar a la familia real
2 Reyes 10:12-14. Encuentra a Jonadab hijo de Recab, le tiende la mano y lo sube a su carro: «Ven
conmigo, y verás mi celo por Jehová» 2 Reyes 10:15-17.
Su papel dentro de la Biblia
Jehú es el instrumento con que se cumplen las palabras de Elías contra la casa de Acab, y su revolución cierra el
ciclo de Elías y Eliseo. El narrador de Reyes lo presenta con ambigüedad: hace lo que Dios le encargó, y lo hace con
celo, pero sin convertirse; extermina a Baal y deja a los becerros. Su dinastía, la más larga del reino del norte, dura
casi un siglo, hasta Zacarías 2 Reyes 15:8-12.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
Jehú hijo de Hanani, profeta, anunció a Baasa, rey de Israel, el fin de su casa 1 Reyes 16:1-7 y
reprochó a Josafat su alianza con Acab 2 Crónicas 19:2. Las listas de Crónicas mencionan a otros Jehú.