El rey Joram, hijo de Acab, se recupera en Jezreel de las heridas recibidas en la guerra, y Ocozías, rey de Judá,
ha bajado a visitarlo 2 Reyes 9:14-16. El atalaya ve venir una tropa, y por la manera de conducir lo
reconoce: «es como el ir de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente» 2 Reyes 9:17-20.
Joram sale a su encuentro en su carro, precisamente en la heredad de Nabot, y pregunta: «¿Hay paz, Jehú?». Jehú
responde: «¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?». Joram huye; Jehú tensa
el arco y le atraviesa el corazón, y manda arrojar el cuerpo en el campo de Nabot, recordando la palabra de Elías
2 Reyes 9:21-26. Ocozías huye también, y lo hieren en la subida de Gur; muere en Meguido
2 Reyes 9:27-28. Ver Jezreel.
Su papel dentro de la Biblia
Jehú es el instrumento con que se cumplen las palabras de Elías contra la casa de Acab, y su revolución cierra el
ciclo de Elías y Eliseo. El narrador de Reyes lo presenta con ambigüedad: hace lo que Dios le encargó, y lo hace con
celo, pero sin convertirse; extermina a Baal y deja a los becerros. Su dinastía, la más larga del reino del norte, dura
casi un siglo, hasta Zacarías 2 Reyes 15:8-12.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
Jehú hijo de Hanani, profeta, anunció a Baasa, rey de Israel, el fin de su casa 1 Reyes 16:1-7 y
reprochó a Josafat su alianza con Acab 2 Crónicas 19:2. Las listas de Crónicas mencionan a otros Jehú.