En la lista de las ofrendas para el santuario ya figuran las piedras de ónice y de engaste «para el efod y para el pectoral» Éxodo 25:7. Cuando Dios enumera las vestiduras sagradas de Aarón, el efod aparece entre el pectoral y el manto Éxodo 28:4, y es la pieza a la que irá sujeto el pectoral. Se hará de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, «de obra primorosa» Éxodo 28:6, con dos hombreras que se unen por sus dos extremos Éxodo 28:7 y un cinto del mismo tejido y la misma labor Éxodo 28:8.
Sobre las hombreras irán dos piedras de ónice engastadas en oro, con los nombres de los hijos de Israel grabados como se graba un sello: seis en una y seis en la otra, por orden de nacimiento Éxodo 28:9-11. Así Aarón llevará los nombres de las tribus «sobre sus dos hombros por memorial» delante de Jehová Éxodo 28:12. De los engastes salen dos cadenillas de oro puro torcidas como cordones Éxodo 28:13-14, que sujetan al efod el pectoral con las doce piedras.
El relato de la fabricación añade cómo se metía el oro en el tejido: batieron el oro en láminas delgadas y las cortaron en hilos para tejerlos entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino Éxodo 39:2-3. En la consagración, Moisés viste a Aarón con la túnica, el cinto y el manto, y encima le pone el efod y se lo ciñe con su cinto Levítico 8:7.