Hiram de Tiro envía cedro y artesanos para el palacio de David
2 Samuel 5:11 Leer esta escena aparte →Justo después de contar que David conquista Jerusalén y la convierte en su ciudad, el libro de Samuel anota que Hiram, rey de Tiro, le envía mensajeros, madera de cedro, carpinteros y canteros, que le construyen una casa 2 Samuel 5:11. Crónicas cuenta lo mismo 1 Crónicas 14:1. El narrador de Samuel saca la conclusión: David comprende que Jehová lo ha confirmado como rey 2 Samuel 5:12. Ver David y Tiro.
El pacto de Hiram y Salomón: cedro del Líbano para el templo
1 Reyes 5:1-18 Leer esta escena aparte →Cuando Hiram se entera de que Salomón ha sido ungido rey, le envía una embajada, porque siempre había sido amigo de David 1 Reyes 5:1. Salomón le responde con una petición: su padre no pudo construir una casa a Jehová por las guerras, pero él tiene paz y va a hacerlo; que los hombres de Hiram corten para él cedros del Líbano junto con los suyos, porque nadie en Israel sabe cortar madera como los sidonios, y él pagará el salario que Hiram pida 1 Reyes 5:2-6. Ver Salomón y templo.
Hiram se alegra y bendice a Jehová, que ha dado a David un hijo sabio para gobernar a ese gran pueblo. Acepta: sus siervos bajarán la madera de cedro y de ciprés desde el Líbano hasta el mar, la llevarán en balsas por la costa hasta donde Salomón indique y allí la desatarán; a cambio, Salomón dará de comer a su casa 1 Reyes 5:7-9. Salomón le paga cada año con trigo y aceite, y los dos reyes hacen un pacto 1 Reyes 5:10-12. Los constructores de los dos reyes, y los hombres de Gebal, preparan juntos la madera y la piedra del templo 1 Reyes 5:18.
Salomón da a Hiram las ciudades de Cabul en Galilea
1 Reyes 9:10-14 Leer esta escena aparte →Veinte años después, cuando Salomón ha terminado el templo y su palacio, le da a Hiram veinte ciudades en la tierra de Galilea, porque Hiram le había proporcionado cedro, ciprés y oro. Hiram sale de Tiro a verlas y no le gustan: «¿Qué ciudades son estas que me has dado, hermano?», le dice, y las llama tierra de Cabul, nombre que conservaban todavía cuando se escribió el libro. Hiram había enviado al rey ciento veinte talentos de oro 1 Reyes 9:10-14.
Los marinos de Hiram en la flota de Salomón a Ofir
1 Reyes 9:26-28 Leer esta escena aparte →Salomón construye una flota en Ezión-geber, junto a Elat, a orillas del mar Rojo. Hiram envía en ella a sus siervos, marineros que conocían el mar, con los de Salomón; llegan a Ofir y vuelven con cuatrocientos veinte talentos de oro 1 Reyes 9:26-28. Las naves de Hiram traen de Ofir también madera de sándalo y piedras preciosas 1 Reyes 10:11, y otra flota, la «de Tarsis», vuelve cada tres años con oro, plata, marfil, monos y pavos reales 1 Reyes 10:22. Ver mar Rojo y Tarsis.
Su papel dentro de la Biblia
Hiram es el gran aliado extranjero de la monarquía unida de Israel. Sin su madera, sus artesanos y sus marinos no se habrían construido ni el palacio de David ni el templo de Salomón, ni se habría abierto la ruta del oro de Ofir. El texto lo presenta con simpatía: un rey extranjero que bendice a Jehová y cumple lo que pacta. La alianza con Tiro seguirá en el reino del norte, cuando Acab se case con Jezabel, hija de Et-baal, rey de los sidonios 1 Reyes 16:31. Ver Jezabel.
Otros con el mismo nombre
El artesano Hiram, hijo de una viuda israelita y de un broncista de Tiro, que fundió para Salomón las columnas Jaquín y Booz y el mar de bronce del templo 1 Reyes 7:13-22. Reyes dice que su madre era de la tribu de Neftalí; Crónicas, que era de Dan, y lo llama Hiram-abi 2 Crónicas 2:13-14. No tiene ficha propia en eLogos.