Sísara, general de Jabín, oprime a Israel con novecientos carros
Jueces 4:1-3 Leer esta escena aparte →Muerto el juez Aod, Israel vuelve a hacer lo malo, y Jehová lo vende en manos de Jabín, rey de Canaán, que reina en Hazor. El jefe de su ejército es Sísara, que vive en Haroset-goim. Tiene novecientos carros de hierro, y durante veinte años oprime con crueldad a los hijos de Israel Jueces 4:1-3. Ver Hazor y los cananeos.
Derrota de Sísara en el Cisón y su muerte en la tienda de Jael
Jueces 4:12-22 Leer esta escena aparte →Avisado de que Barac ha subido al monte Tabor, Sísara concentra sus carros y su gente junto al arroyo de Cisón. Cuando Barac baja del monte, Jehová quebranta a Sísara, a sus carros y a todo su ejército; Sísara salta del carro y huye a pie Jueces 4:12-16. El cántico de Débora lo cuenta como una batalla cósmica: «desde los cielos pelearon las estrellas; desde sus órbitas pelearon contra Sísara», y el torrente de Cisón arrastró a sus soldados Jueces 5:20-21. Ver Barac.
Sísara huye a la tienda de Jael, mujer de Heber el ceneo, porque había paz entre Jabín y la casa de Heber. Ella sale a recibirlo: «Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor». Lo cubre con una manta; él le pide agua y ella le da leche. Le pide que vigile la puerta y niegue que está allí Jueces 4:17-20. Cuando se duerme, agotado, Jael toma una estaca de la tienda y un mazo y se la clava en la sien hasta la tierra, y así muere Jueces 4:21. Cuando llega Barac, ella le muestra al general muerto Jueces 4:22. Ver los ceneos.
La madre de Sísara espera en la ventana
Jueces 5:28-30 Leer esta escena aparte →El cántico de Débora termina en el palacio del vencido. La madre de Sísara se asoma a la ventana y pregunta por qué tarda su carro, por qué se detienen las ruedas de sus carros. Las más sabias de sus damas le responden, y ella misma se repite, que estarán repartiendo el botín: una doncella o dos para cada guerrero, y para Sísara ropas de colores bordadas Jueces 5:28-30. El lector ya sabe que su hijo yace en una tienda con la cabeza atravesada.
Su papel dentro de la Biblia
Sísara es el enemigo de la historia de Débora y uno de los grandes opresores del período de los jueces. Su nombre quedó en la memoria de Israel como ejemplo de la derrota de los enemigos de Dios. Samuel lo recuerda en su discurso de despedida, cuando Dios vendió a Israel «en mano de Sísara jefe del ejército de Hazor» 1 Samuel 12:9, y un salmo pide a Dios que trate a los enemigos de su pueblo «como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón» Salmos 83:9.