Cus es el confín sur del mundo bíblico: el país del Nilo más allá de Egipto, al que las traducciones antiguas llaman Etiopía. Para los israelitas era una tierra lejana, de hombres altos y de piel oscura, de ríos y de oro. Pero no era un rincón perdido: el reino de Kush fue durante dos mil años una gran potencia africana, llegó a gobernar Egipto y a enfrentarse con Asiria en tiempos de Ezequías, y sus reinas todavía recibían a viajeros en tiempos de los apóstoles.
El nombre de los cusitas
En hebreo, Kûš; el gentilicio es kûšî, «cusita». Corresponde al egipcio Kꜣš, el nombre que los egipcios daban a la región al sur de la primera catarata del Nilo. Los griegos la llamaron Aithiopía, «tierra de los de rostro quemado», y de ahí viene «Etiopía» en las versiones antiguas de la Biblia. Conviene no confundirla con la Etiopía actual, que tomó ese nombre mucho después: la Cus bíblica es Nubia, el sur de Egipto y el norte de Sudán.
Origen de los cusitas
La Tabla de las naciones hace de Cus un hijo de Cam, hermano de Misraim (Egipto) y de Canaán Génesis 10:6. Situar a Cus junto a Egipto refleja una realidad: los dos pueblos vivían a lo largo del mismo río y sus historias estaban entrelazadas.
Cómo vivían los cusitas
La Biblia recoge la imagen que Israel tenía de Cus. Isaías habla de una tierra surcada de ríos, que envía embajadores en barcos de junco, de un pueblo alto y de piel brillante, temido lejos y cerca Isaías 18:1-2. Jeremías pregunta si puede el etíope cambiar su piel Jeremías 13:23. Job menciona el topacio de Etiopía Job 28:19, e Isaías, el comercio y los hombres altos de Seba y de Cus Isaías 45:14. Era, para Israel, el país de las riquezas lejanas.
Cusitas e Israel
Cusitas en la historia de Israel: la mujer de Moisés y otros
Los cusitas aparecen varias veces dentro de la propia historia de Israel, y casi siempre como personas concretas:
- La mujer de Moisés. Miriam y Aarón hablan contra Moisés por la mujer cusita con la que se había casado Números 12:1, y es Miriam quien recibe el castigo.
- El mensajero de David. Un cusita lleva a David la noticia de la muerte de Absalón 2 Samuel 18:21-32.
- Zera. Crónicas cuenta que Zera el etíope atacó Judá con un ejército enorme en tiempos de Asa y fue derrotado 2 Crónicas 14:9-15.
- Tirhaca. En tiempos de Ezequías, Tirhaca, rey de Cus, sale contra Senaquerib 2 Reyes 19:9.
- Ebed-melec. Cuando Jeremías es arrojado a una cisterna, quien consigue sacarlo es un eunuco cusita de la corte, y Dios le promete salvarle la vida Jeremías 38:7-13, Jeremías 39:15-18.
- Un profeta. Sofonías es hijo de un Cusí Sofonías 1:1.
Cus en los profetas
Los profetas usan a Cus como el pueblo más lejano posible, y por eso es significativo cuando lo incluyen. Amós pregunta a Israel: ¿no sois para mí como los hijos de los etíopes? Amós 9:7, para quitarle la idea de un privilegio automático. El salmo 68 anuncia que Etiopía extenderá sus manos hacia Dios Salmos 68:31, y Sofonías, que desde más allá de los ríos de Etiopía le traerán ofrendas Sofonías 3:10.
Felipe y el eunuco etíope de la reina Candace
En el Nuevo Testamento, Felipe encuentra en el camino de Jerusalén a Gaza a un eunuco etíope, alto funcionario de Candace, reina de los etíopes, que vuelve de adorar en Jerusalén leyendo a Isaías en su carro. Felipe le explica el texto y lo bautiza Hechos 8:26-39. «Candace» no es un nombre propio sino el título kandake de las reinas de Meroe.