De Malaquías a Juan el Bautista
El Antiguo Testamento de las Biblias cristianas termina con Malaquías y una promesa: «He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová» Malaquías 4:5-6. El Nuevo Testamento empieza con Juan el Bautista, de quien Jesús dice: «él es aquel Elías que había de venir» Mateo 11:13-14. Entre una página y otra pasan unos cuatro siglos, y el mundo ha cambiado por completo.
Lo que pasó, en cinco etapas
- Bajo los persas (hasta 332 a. C.). Judea es una pequeña provincia del imperio persa, con el templo reconstruido y gobernada por los sumos sacerdotes.
- Alejandro y sus sucesores (332–167 a. C.). Alejandro Magno conquista la región. A su muerte, Judea pasa primero a los Ptolomeos de Egipto y luego a los Seléucidas de Siria. La cultura y la lengua griegas se extienden; en Alejandría se traduce la Biblia al griego, la Septuaginta.
- La crisis macabea (167–164 a. C.). El rey seléucida Antíoco IV Epífanes prohíbe la práctica del judaísmo y profana el templo con un altar pagano. Una familia sacerdotal, la de Matatías y su hijo Judas Macabeo, encabeza una rebelión, recupera Jerusalén y vuelve a dedicar el templo: de ahí la fiesta de la Dedicación, Janucá.
- Los asmoneos (c. 140–63 a. C.). Los descendientes de los Macabeos gobiernan una Judea independiente como sumos sacerdotes y reyes. En esta época aparecen los fariseos, los saduceos y la comunidad de Qumrán.
- Roma (desde 63 a. C.). El general Pompeyo toma Jerusalén. Roma nombra rey a Herodes en el 37 a. C., y en su reinado nace Jesús.
Por qué importa para leer el Nuevo Testamento
Muchas cosas que los evangelios dan por sabidas vienen de estos siglos: la sinagoga como lugar de reunión y lectura, el Sanedrín, la tradición de los ancianos, la esperanza en la resurrección, la expectación de un mesías que liberara a Israel, el griego como lengua común del Mediterráneo y la presencia de soldados y gobernadores romanos. Jesús celebra en Jerusalén la fiesta de la Dedicación, que nace de la victoria macabea Juan 10:22-23. Pablo resume la espera con una frase: Dios envió a su Hijo «cuando vino el cumplimiento del tiempo» Gálatas 4:4.